Inicio La Pampa Denuncian un depósito de agrotóxicos en zona urbana

Denuncian un depósito de agrotóxicos en zona urbana

Una familia de Lonquimay denunció públicamente que desde hace seis años existe un depósito de agroquímicos en la zona urbana, el cual no está habilitado por la Provincia. La manipulación de estos productos y el lavado de maquinarias en el lugar, sospechan, podrían haber sido el causante de las lesiones en la piel que padece una niña de 11 años.
Si bien los padres de la menor radicaron hace más de un año una denuncia en la subcomisaría local, la Justicia Federal se declaró incompetente en el caso y la Justicia pampeana lo archivó. En tanto la Provincia realizó inspección hace unas semanas y le pidió al propietario, un ex concejal local, que en seis meses debe desalojar el predio.
El galpón y terreno que sirve de acopio y lavado de maquinarias de agrotóxicos se encuentra a solo 40 metros de la Escuela 35, frente a un barrio habitado. El vecino denunciado es Héctor Carnicelli, que fue concejal local.
Griselda Alfonzo, madre de la menor, se quejó por la falta de compromiso de los gobiernos comunal y provincial para clausurar definitivamente el predio.
La mujer y su marido denunciaron hace casi un año y medio en la subcomisaría a Carnicelli, que tiene un galpón en el norte del pueblo donde acopia agroquímicos y lava las maquinarias aplicadoras de dichos productos.
Los denunciantes adujeron que una de sus hijas tenía salpullidos y lastimaduras (supura) en la piel y apuntaban a que era por el contacto de los agroquímicos. Agregaron que los problemas de salud de la menor comenzaron en 2012 (con una pequeña irritación y luego se fue agravando su cuadro), cuando el denunciado ocupó un terreno frente a su barrio, tras ser corrido de otros sectores del pueblo. La policía local elevó las actuaciones a la Justicia Federal de Santa Rosa (Legajo 75484) por tratarse de un caso de «residuos peligrosos».
Pero la Justicia Federal se declaró incompetente y pasó las actuaciones al Ministerio Público Fiscal santarroseño quien giró lo actuado a la Dirección de Agricultura de la provincia y luego archivó la causa. En el informe de un profesional del Hospital Lucio Molas no se aseguraba que las lesiones de la menor se hayan producido por el contacto con los agroquímicos.

Sin autorización.
Según contó Griselda, la mujer denunciantes, desde el Provincia se dispusieron -a mediados de enero- diversos allanamientos donde verificaron que la denuncia sobre la presencia no autorizada de agroquímicos era real y por lo que realizaron un acta contravencional, pero llamativamente no ordenaron la inmediata eliminación de esos depósitos, sino que le dieron seis meses para sacarlos del lugar. Sin embargo los denunciantes nunca se enteraron de estos allanamientos y recién la policía local los notificó el 31 de enero sobre el archivo de la causa que figura el 18 de diciembre.
«Más allá de lo que los médicos me digan esto, está en infracción porque no está permitido por ley y esto ya hace 6 años que está pasando y no se cumple con la normativa. Esta persona realizó esta actividad que está prohibida por ley y totalmente en negro, siendo concejal del pueblo, sabiendo con conciencia lo que está mal», dijo indignada Alfonzo.
«La fiscalía nos cerró la causa y nos desampara ante esta situación, pero no solo a nosotros, sino a todo un pueblo. Mi nena tiene 11 años y esta lucha se desató cuando tenía 5 añitos, hay más vecinos afectados -como niños de problemas bronquiales-, pero bueno por alguna razón, ellos no quieren atestiguar», agregó.

Que se investigue.
El año pasado la Provincia prohibió el ingreso de máquinas pulverizadoras a los 80 pueblos de La Pampa. Ahora «le dieron un plazo de seis meses para retirar los bidones y las maquinarias, pero queremos que los saquen lo antes posible, por la salud de mi hija y del resto de los vecinos», pidió Alfonzo.
Además reclamó a la Justicia que reabra el caso e investigue, y estaría iniciando una demanda civil por el perjuicio sufrido. «Archivaron la causa, aparentemente por falta de pruebas, pero a nosotros nunca nos citaron a declarar o se acercó alguien a ver cómo estaba la nena», concluyó.