Descartaron homicidio

MUERTE DEL LONKO FERMIN ACUÑA

El médico forense Juan Carlos Toulouse realizó ayer la autopsia correspondiente sobre el cuerpo del lonko ranquel Fermín Acuña, quien había sido hallado sin vida el miércoles por la tarde en la reserva Los Caldenes, al este de la capital provincial.
El resultado de los estudios descartaron que se haya tratado de un homicidio; y confirmaron la teoría formulada en la escena de los hechos, que sostenía que Acuña se había quitado la vida con su propio cuchillo. La autolesión provocada fue muy profunda: “se partió el corazón”, confió una fuente consultada por LA ARENA.
Acuña (comprometido en la lucha por las raíces aborígenes) había desaparecido el martes y su hija hizo la denuncia porque no tenían noticias de él. Lastimosamente el lonko fue hallado sin vida el miércoles en la reserva ubicada en calle Ramona Pereyra y Liberato Rosas.
Fermín Acuña había llegado hasta ese sector en su bicicleta, la cual fue encontrada “estacionada” detrás de un montículo de tierra. El hombre yacía boca abajo, tenía su propio cuchillo (y la vaina correspondiente), billetera y su celular.
Se puso de rodillas, tomó el cuchillo, lo puso en su pecho, contra su corazón y se apoyó con una planta. Luego, hizo presión y se lo ensartó en el corazón.
“Era un corte profundo, como que se partió el corazón”, aseguró una fuente consultada, quien sostuvo además que “no hay nada que indique que haya ocurrido alguna otra cosa. Esos datos, y el hecho de que no tuviera ningún otro tipo de lesión, confirmó que se trató de un suicidio”.