Después de más de 2 años, reabre “La Recova”

Finalmente la céntrica esquina de Yrigoyen y Avellaneda recobrará -desde horas de la tarde y por la noche- su antigua fisonomía: la confitería La Recova reabrirá sus puertas, después de permanecer cerrada por más de dos años, clausurada por la municipalidad de Santa Rosa.
Fue el 14 de abril de 2016 cuando el municipio capitalino, a través de la Dirección de Sanidad y Control de Actividades Económicas, procedió a colocar en las puertas del local la faja de “Clausura” por falta de habilitación comercial.
El tradicional bar del centro santarroseño ya había sido clausurado a fines de 2015, en ese entonces por la misma razón esgrimida meses después: falta de habilitación, porque según se dijo oficialmente el ocupante del inmueble no había podido presentar un contrato de alquiler o locación.

Disputa e idas y vueltas.
La propiedad de la esquina de Yrigoyen y Avellaneda está en disputa judicial desde hace años a raíz de la venta del comercio y la forma en que fue inscripta su compra.
Hubo por esta circunstancia muchas idas y vueltas -enfrentando a la familia Corredera con la de Ortiz Cereceda-, y el municipio en medio de esa disputa sin tomar ninguna determinación. Así fue que se produjo lo que parecía el cierre definitivo, y una fuente laboral para veinte personas dio paso a un inmueble cuasi abandonado, con un aspecto que se iba deteriorando día a día.
El cierre de La Recova en esa esquina, sumado al ya tétrico inmueble, sobre todo en horario nocturno, de la ex Casa Torroba a 100 metros de distancia -Avellaneda e Hilario Lagos-, le daban al centro de la capital provincial un estado francamente lamentable.
Con la ex Casa Torroba -ya se sabe- se produjo hace algunos meses una novedad: el lugar fue comprado por un inversor que demolió el viejo edificio, y en breve levantará allí locales comerciales.
En tanto lo de La Recova seguía a las vueltas. Hubo evidente temor de las autoridades municipales -ante la conocida disputa entre dos partes- para rehabilitar el comercio. Incluso se produjo una polémica que llegó a involucrar al propio secretario de Hacienda municipal, que terminó enfrentado con un miembro de la familia Corredera, por lo que finalmente Luis Evangelista decidió apartarse de la cuestión.

Principio de solución.
De todos modos, una ordenanza impulsada por el entonces concejal del Frepam -ahora tiene su bloque unipersonal Radicales en Cambiemos-, Miguel Bravo, habría de comenzar a darle otro matiz a la situación. A partir de la promulgación de aquella norma legal quien quisiera habilitar un comercio sólo tenía que acreditar su condición de poseedor. Con esto no había dudas, porque Antonio Corredera tiene las llaves del negocio desde hace más de 30 años.
No obstante siempre había un pero, y todo se fue dilatando. Pero la semana anterior se hicieron algunos exámenes del agua que llega a la confitería, se dio el visto bueno, y ayer a mediodía la municipalidad levantó la clausura de La Recova.
Durante la jornada de la víspera, y en la mañana de hoy, una decena de personas -los comerciantes, y el personal de cocina más los mozos- estaban haciendo los últimos aprestos. Hoy por la tarde, al fin, La Recova reabrirá sus puertas.
Una parte de la historia, al menos, se habrá cerrado.