Detienen a sospechoso

INTENTO DE ROBO

Una persona fue detenida en horas de la noche del miércoles y es sospechada de haber sido autor de un violento ingreso a una casa en el barrio Villa Santillán de esta capital. Se trata de un hombre de 33 años a quien se le atribuyen los hechos ocurrido el martes pasadas las 22, cuando una pareja sufrió el ingreso de un desconocido que, con la cara cubierta y con un arma de fuego, entró en su casa situada en la esquina de Emilio Zola y José Ingenieros. La Policía dio con el detenido gracias a las cámaras de videovigilancia cercanas a donde acontecieron los hechos. Lo llamativo es que la detención se produjo a metros de la casa asaltada, en el inmueble donde se cree que residía el imputado. Ayer al mediodía se llevó a cabo un allanamiento en dicho ligar, adonde los uniformados lograron hallar un arma de fuego. El caso es investigado por la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad y Juicios Directos.
Fuentes ligadas a la investigación dialogaron ayer con LA ARENA y aseguraron que fue difícil dar con el sospechoso porque “no tenía antecedentes y no daba con el perfil de la persona que buscábamos”.
Finalmente el hombre quedó alojado en una celda de la dependencia de la calle José Ingenieros al 562.

Violenta.
La entradera violenta, que fue dada a conocer por este diario en su edición del miércoles, ocurrió después de las 22 horas del martes, en momentos que una pareja se encontraba en su domicilio de la calle Emilio Zola y José Ingenieros. En ese momento entró el ladrón. Estaba con la cara cubierta y empuñaba un arma de fuego. Lo primero que hizo fue separar a la pareja, mientras tanto exigía que le entregaran dinero. Para que la mujer no gritara la amordazó; sin embargo, de un momento a otro, la mujer tomó un cuchillo. El delincuente se dio cuenta y se lo quitó, guardó el arma de fuego y empuñó el objeto cortante para amenazar al marido.
Sin embargo el ladrón no contó con que su víctima iba resistirse a tal punto que forcejearon y cayeron al suelo. Fue en ese entonces que la mujer salió al patio y comenzó a pedir auxilio.
El delincuente, sin más que hacer, huyó de la casa. El propietario, en tanto, resultó con un corte en una mano y con dos costillas fracturadas. Por fortuna su salud no corre peligro.