Detienen al dueño de Bodegas del Desierto

PRODUCE VINOS EN 25 DE MAYO

El Grupo Albanesi, propietario de Bodegas del Desierto y Alto Valle del Río Colorado, sufrió un duro golpe ayer con la detención de su presidente, Armando Losón, uno de los empresarios acusados por el juez federal Claudio Bonadío por el supuesto pago de coimas a funcionarios kirchneristas (ver página 2). La primera de las firmas produce las uvas con las cuales la segunda empresa elabora los vinos Desierto25, Desierto Pampa y Pampa Mía, en la ciudad de 25 de Mayo, a la vera del río Colorado.
Según consignó ayer el diario La Nación, Losón preside desde hace cuatro décadas el Grupo Albanesi, una empresa que nació en 1929. “Era comercializadora de energía, pero desde 2004 comenzó a comprar y construir centrales de generación eléctrica. La empresa siguió invirtiendo en el gobierno de Mauricio Macri. Tiene una bodega y participa del negocio aerocomercial con dos aviones”, reza el informe del matutino porteño.
El Grupo Albanesi hizo público ayer un parte de prensa: “Tal como es de público conocimiento, en el día de la fecha, con el objeto de continuar el giro ordinario de las compañías del Grupo Albanesi, el directorio se encuentra instrumentando el licenciamiento temporario del Sr. Armando Losón, presidente y accionista de las compañías del Grupo, en sus actividades como director de cada una de ellas. Respecto a las cuestiones legales, ninguna persona jurídica del Grupo ha sido sometida a proceso”.

Viñedo y bodega.
Alto Valle de Río Colorado SA se dedica a la producción de vid y posee un predio que abarca 550 hectáreas ubicadas en la localidad de 25 de Mayo, en el extremo oeste de la ruta del desierto. De acuerdo a la propia información que el Grupo suministra en su portal web, son 140 hectáreas de vides, con cepajes de primera calidad.
En una primera etapa (2001) se plantaron las variedades Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot, Syrah, y Chardonnay; en la segunda (2003) Pinot Noir, Malbec, Sauvignon Blanc y Viognier. “El viñedo es regado por goteo en su totalidad”, se explica.
El emprendimiento fue iniciado en la segunda mitad de los ’90 por la familia Matzkin, cuando Jorge “Toto” Matzkin, quien fuera viceministro del Interior del gobierno de Carlos Menem, recibió de este último un polémico “diferimento impositivo” para desarrollar un emprendimiento productivo. Ya en 2003, con el Grupo Albanesi como propietario, llegó la producción de vinos de alta gama a través de la firma Bodegas del Desierto. “Se encuentra vecina al viñedo de Alto Valle del Río Colorado SA, en la localidad de 25 de Mayo y produce todos sus vinos con la uva provista por esta viña. Las características del suelo y del clima, así como el aprovisionamiento de agua que brinda el río Colorado, permiten que la zona sea apta para desarrollar un vino con características únicas”, sostiene el portal del Grupo.
La bodega tiene una superficie cubierta de 2.500 metros cuadrados, con una capacidad de molienda de 980.000 kilos y 1.512.650 litros de almacenamiento entre tanques de acero inoxidable y barricas de roble francés y americano.

Fuerte sanción.
En enero de este año, LA ARENA informó que Nación, a través del Decreto 67/18, había establecido fuertes sanciones a la firma Alto Valle del Río Colorado SA, a partir de una serie de inconsistencias halladas en la gestión del proyecto productivo que administra en 25 de Mayo, el cual está beneficiado por el Régimen de Promoción No Industrial instituido por la Ley 22021.
Alto Valle perteneció en un 99% a Pampalfa SRL, hoy La Soleada SA, que viene operando en la zona de Colonia 25 de Mayo desde el año 1997. La sociedad se constituyó a instancias de la “palanca” política que supo ostentar el por entonces viceministro del Interior de la Nación, Jorge Matzkin, ya que fue a partir del Decreto 199/1999 que logró ser promovida en el marco de la ley que establecía el “diferimento impositivo”.
El Grupo Albanesi compró la empresa de los Matzkin muy poco tiempo después de obtenido el beneficio. Diecisiete años después, ya durante el gobierno de Mauricio Macri, la Dirección Nacional de Incentivos Promocionales le cercenó un tercio del beneficio impositivo dado que la firma proyectó implantar 210 hectáreas de vid, pero solo llegó a las 140 hectáreas.