Día de furia en la iglesia

La Policía detuvo ayer a un hombre de 36 años por ocasionar destrozos dentro de la Parroquia Nuestra Señora de Luján, situada en la intersección de las calles Leguizamón y Lope de Vega, en el barrio Villa Santillán de Santa Rosa. Se trata de un ingeniero agrónomo oriundo en la localidad de La Maruja que se encontraba rezando en el templo, pero que de un momento a otro perdió la cordura y comenzó a romper absolutamente todo. El móvil habría sido un mensaje que llegó a su teléfono y que evidentemente lo afectó emocionalmente y ello le provocó un ataque de ira. Efectivos de la Seccional Tercera lo aprehendieron cuando estaba “colgado” de un aire acondicionado, con claras intenciones de destruirlo. Por el hecho el hombre quedó detenido y en horas de la tarde fue asistido por un profesional. El caso quedó en manos de la Fiscalía de Delitos Contra la Propiedad y Juicios Directos que lo imputará por el delito de “Daños”.

Día de furia.
Lo que en principio era una tarde rutinaria para un ingeniero agrónomo que se acercó a la parroquia a orar, terminó siendo un episodio propio del filme “Un día de furia” (protagonizada por el actor estadounidense Michael Douglas) o de la película argentina “Relatos salvajes”.
Lo cierto es que el hombre arribó a la iglesia entre las 15 y las 15.30 horas. Entró, se persignó, y eligió un lugar donde sentarse -para seguramente arrodillarse luego- y rezarle a Dios y a la Virgen. Sin embargo, de un momento a otro, la paz que habita el interior del templo se vio interrumpida cuando el asistente comenzó a romper todo lo que se le cruzó por el medio. Sillas, monumentos, estatuillas religiosas, cancioneros, ventanales y hasta un aire acondicionado fueron los elementos que el hombre, cegado por la ira, destruyó en cuestión de escasos minutos.

Detención.
Como la iglesia tenía las puertas abiertas y el ruido que provenía de su interior podía apreciarse con claridad, un vecino asustado -quizá creyendo que estaban robando- dio aviso a la Seccional Tercera que de inmediato envió patrullas al lugar. La sorpresa se la llevaron los uniformados que, apenas entraron al inmueble, hallaron todo revuelto y a un hombre “colgado” de un aire acondicionado, con claras intenciones de destruirlo (y que por cierto lo logró).
En cuanto al hecho, LA ARENA pudo saber por parte de la policía que, al momento de aprehenderlo “no se resistió y actuó normal”, dijo una fuente y agregó que “una vez que fue atrapado, fue trasladado a la Seccional, donde nos confesó que entró a la iglesia a rezar y que en un momento recibió un mensaje que le cayó mal. Ese sería el móvil que le provocó un ataque de ira”. Por otra parte, la fuente consultada dijo que “ahora resta investigar qué decía ese mensaje; por eso tratamos de dar con algún familiar para que nos cuente si tenía problemas o si se trata de alguna cuestión de pareja”.
Ayer mismo, el muchacho fue asistido por un profesional.