Inicio La Pampa Distinción y reencuentro

Distinción y reencuentro

El Senado de la Nación entregó ayer por la tarde su máximo galardón, la Mención de Honor «Senador Domingo Faustino Sarmiento» al presidente del Partido Justicialista de La Pampa, Rubén Hugo Marín, como reconocimiento a su trayectoria. El acto contó con la presencia de senadores y diputados nacionales, gobernadores, vicegobernadores, ex legisladores, invitados especiales y la familia del homenajeado.
La ceremonia se desarrolló en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo por iniciativa de la senadora Norma Durango (PJ La Pampa). Durante la entrega del premio, la legisladora pampeana destacó entre otras cosas que «siempre su domicilio, y la residencia cuando fue gobernador, y en especial su casa actual, es un lugar donde permanentemente llegamos amigos, compañeros, políticos, adversarios, religiosos, funcionarios, personas en búsqueda de empleo, sectores vulnerables y lo más notable es que, desde hace años no ocupa un lugar en ningún gobierno. A todos recibe con un mate y, junto a su compañera Cachu, pone su casa al servicio de esa pasión que comparten en familia».
A su vez, señaló que «están aquí representados en este reconocimiento todo su Trenel natal, Doña María y Don Antonio, sus hijas, su hijo, la familia y el recuerdo de Gustavo. Porque esta distinción es también para aquel niño de pantalones cortos que jugaba en la vereda de la ‘Terza Italia’, y para el adolescente que acompañaba en el camión a su padre, el de las largas mateadas en la pensión de estudiantes de La Plata».
«Es para el joven abogado que recorría la provincia con su profundo mensaje peronista en la década del 80. Es también para aquel gobernador que en el 83 recién llegada la democracia, en uno de sus primeros actos de gobierno, impulsó la primera investigación del accionar militar en La Pampa», agregó.

Trabajo y unidad.
Durango remarcó que el reconocimiento también es «para el gobernador que planificó rutas; barrios de 5.000 viviendas; que pensó la Zona Franca, que logró el Acueducto del Río Colorado y para quien la cultura fue parte de las políticas públicas. Y también, este reconocimiento es para este hombre del 2019, coordinador de la mesa de acción política del PJ Nacional que incansablemente trabajó por la unidad que consagró al Frente de Todos en las últimas elecciones».

Admiración de Gioja.
En el acto, se reconoció la trayectoria del político pampeano y su compromiso social. En esa línea se expresó el segundo orador de la jornada, el actual diputado nacional y presidente del PJ Nacional, el sanjuanino José Luis Gioja, quien expresó que «es realmente un honor estar participando de este homenaje. Son días de muchas emociones y el 27 de octubre fue consecuencia, quizá, de la prédica de Rubén Marín de dejar de lado el marketing y hacer una caminata, dar un abrazo y un apretón de mano, porque en cada uno de esos gestos, hay un compromiso del político para con su pueblo. Compañero, todo lo que podías dar lo diste y supiste equilibrar la tarea política con tu familia, por eso el aprecio y la admiración de todos nosotros».

Marín, emocionado.
Luego de recibir el galardón de manos de la senadora Durango, visiblemente emocionado Rubén Marín habló ante un salón colmado y manifestó que «este homenaje lo siento profundamente y quiero compartirlo con todos los pampeanos».
Al reivindicar el retorno a la democracia, destacó el rol fundamental del accionar político de Antonio Cafiero y Raúl Alfonsín, y agregó que «este 27 de octubre tuvo para mí una significación especial, y mientras veía cómo mis nietas iban a votar, recordaba qué pasaba con nosotros en esos tiempos que no podíamos votar y que nos hablaban de democracia, mientras estábamos proscriptos».
Por último, alertó de la necesidad de un mayor equilibrio del Gobierno nacional con las provincias, al manifestar que «aquellos que somos de provincias pequeñas nos cuesta el doble conseguir algo, y el centralismo no lo hicieron únicamente los gobiernos militares; también lo hacemos nosotros en democracia».

Levintan en el acto
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia de ayer se vivió cuando Rubén Marín bajó del escenario para abrazarse con el periodista de LA ARENA, Alejandro Levintan, quien asistió a la jornada tras ser invitado por el político pampeano. Actualmente, el cronista reside en Buenos Aires, donde cumple con un largo tratamiento de salud. En los próximos días comenzará con la sexta y última etapa. «Voy a volver al programa con Leo», manifestó en relación al espacio que comparte en Radio Noticias con Leonardo Santesteban, director de este diario.