Sentenciados por reventar la caja fuerte de un mayorista y robar el dinero

SUSTRAJERON 200 MIL PESOS DE UN SUPERMERCADO MAYORISTA DE GENERAL PICO

El juez de control de General Pico, Alejandro Gilardenghi, condenó este miércoles a los dos imputados que meses atrás reventaron una caja fuerte de un comercio mayorista ubicado sobre la Avenida Circunvalación de General Pico, y sustrajeron una importante suma de dinero. El magistrado condenó a tres años y cuatro meses de Daniel Alberto Drapanti, de 35 años, como coautor material del delito de robo agravado por escalamiento.
Además le mantuvo su declaración de reincidencia y le revocó la libertad asistida que le fuera concedida en junio del año anterior. También le unificó la pena con lo que le resta cumplir de la pena que le fuera impuesta por la extinta Cámara del Crimen de General Pico, el 9 de octubre de 2009, componiendo la pena única de cuatro años de prisión.
El magistrado condenó también a Diego José Saavedra por las figuras de robo agravado por escalamiento y de amenazas coactivas, a tres años y cuatro meses de prisión efectiva.
La sentencia fue dictada en el marco de un acuerdo de juicio abreviado convenido por los fiscales María Verónica Campo y Juan Pellegrino, y por los defensores María José Gianinetto y Norberto Paesani.
El hecho delictivo ocurrió el 11 de agosto pasado, entre las 20.30 y las 22, cuando Drapanti y Saavedra, por el ventiluz de un baño ingresaron al supermercado mayorista “Muy Barato” ubicado en la avenida Circunvalación entre 28 y 32. Una vez dentro del local, rompieron una pared interna y llegaron a la caja fuerte, de la que sustrajeron una importante suma de dinero en efectivo, estimada en 200 mil pesos.
Luego se retiraron y se fugaron a bordo de un vehículo en el que los esperaba un tercer coimputado. A las pocas horas fue detenido Saavedra tras una serie de allanamientos, y semanas más tarde la policía logró dar con Drapanti, quien se había fugado de la Justicia, con la mitad del botín.
En el esclarecimiento del hecho fue clave la intervención de un testigo, quien estaba a metros del lugar y que vio el momento exacto en el que los autores del robo se retiraban del lugar en un auto, en el que llevaban unas bolsas con dinero. Luego el testigo los siguió hasta un domicilio en el que se detuvieron, y dio aviso a la policía.

Amenazas.
Además, a Saavedra se le imputo el delito de Amenazas coactivas, dado que el 17 de septiembre, vía mensajes de audio, amenazó a un familiar con prenderle fuego sus pertenencias y con mandarle gente a que lo golpee todos los días, si no le entregaba un dinero de un hecho ilícito anterior.
“Estas manifestaciones provocaron gran temor en el damnificado respecto de su integridad física y la de su familia. Al haber vertido las expresiones intimidatorias en un contexto en el cual el acusado intentaba obligar al denunciante a hacer algo, el hecho aparece correctamente encuadrado en la figura de amenazas coactivas”, indicó el magistrado.
“Como bien explicaron las partes en el acuerdo, el anuncio de esos males futuros y concretos se corresponde con la exigencia de Diego Saavedra para que la víctima realice una determinada acción contra su voluntad, y que en caso de no hacerlo lo castigaría mandándolo a golpear por terceras personas, o haciendo que le prendan fuego su casa o su automóvil. Esas manifestaciones resultan serias, ya que los males anunciados son de posible realización y dependen de la voluntad de su autor”, agregó.