Echaron del municipio al acusado por el fraude

TARJETAS TRUCHAS

La Municipalidad de Santa Rosa echó de su trabajo al empleado municipal sospechado de un supuesto fraude con las tarjetas de estacionamiento medido. Según la denuncia que radicaron y la investigación que está en marcha, estiman que imprimía boletas apócrifas que vendía a los comercios junto con las verdaderas para luego quedarse con la suma de dinero extra que recaudaba, provocando un perjuicio todavía no cuantificado a las arcas municipales.
En medio de crisis que desató el descubrimiento de la situación irregular, el municipio anunció que desde ayer las únicas tarjetas que acreditan el pago del Estacionamiento Medido, son las del nuevo formato y serie que aparecen en la foto que acompaña este artículo. “Aquellos comercios y personas que posean tarjetas de series anteriores, podrán reemplazar las mismas sin costo alguno en Avenida San Martín 50, Tesorería General”, se informó.

Contrato precario.
El trabajador estaba contratado a través de la figura legal de la Resolución 247/93, es decir, un contrato que se renueva todos los meses. Por ese motivo, la decisión de la comuna fue no renovar su relación contractual. Se trata del único que tenía como tarea ir a retirar las tarjetas a la Tesorería del municipio para distribuirlas entre los comercios que forman parte de la red que expende los permisos de estacionamiento en la zona medida del centro de la capital provincial.
Las tarjetas tienen un costo de 8 pesos para los comercios y de 10 para los automovilistas que las compran para colocarlas en el torpedo y poder estacionar durante la mañana en el centro sin riesgo de ser multados. Desde la comuna estimaron que imprimen de 7.000 a 8.000 por semana.
De acuerdo a las fuentes consultadas, el empleado no supo responder con claridad porqué a varios comercios de la ciudad les llegaron tarjetas truchas. El encargado de dialogar con él fue el subdirector de Inspección y Control de Servicios Públicos del municipio. Ante la falta de una respuesta convincente, el funcionario dispuso la no renovación del contrato.

El error de la imprenta.
La clave para descubrir la existencia de permisos apócrifos fue un error que cometió la firma que imprime las tarjetas. Ocurrió que un lote de ellas salió impresa con las dos caras iguales, justamente aquella donde debe marcarse el mes, el día y la hora en que el auto va a estar estacionado en la zona medida.
Ante esa situación, la comuna decidió no repartir las tarjetas hasta tanto llegara una nueva tanda, impresa de la manera correcta, es decir, con el mapa de la zona medida en el reverso. La sorpresa fue que un funcionario, dueño de uno de los comercios que funcionan como boca de expendio de los permisos, dio aviso a las autoridades respecto a que igualmente le habían llevado tarjetas.
Ante el aviso, y luego de realizar una comparación, descubrieron que las del comercio en cuestión tenían una numeración que no correspondía y una tipografía diferente a la de las tarjetas verdaderas. Eso motivó una denuncia que el viernes de la semana pasada derivó en una serie de decomisos realizados por la Policía en distintos comercios del centro.
“Lo que no sabemos, y es materia de investigación, es desde cuándo se viene realizando la maniobra”, afirmó la fuente consultada.