Eduardo Senac publicó su quinta obra literaria

"EL TIEMPO QUE PASA", EL LIBRO DE PROLOGOS DEL ESCRITOR DE TRENEL

El escritor pampeano volvió a publicar luego de diez años. Su nuevo libro consta de prólogos imaginarios, que él mismo escribió para obras de Kafka, Borges, Pascal y Camus, entre otros. Se propuso una intensa corrección para evitar que tuviera errores literarios.
El escritor y periodista trenelense Eduardo Senac dio a luz a su quinta obra literaria, titulada “El viento que pasa”, en la que prologa a los libros que más lo marcaron, según su consideración. La presentación la realizó hace unos días en la sala de la Casita de los Escritores de General Pico, ubicada en la esquina de la calle 19 y la avenida San Martín, la cual estuvo colmada de público, entre quienes se encontraron, amigos, allegados, escritores y narradores locales, además de los amantes de la buena literatura.
La presentación la hizo su amigo Héctor Massara, quien es autor de “Tierra Plana” y además, integra la comisión directiva del Grupo de Escritores Piquenses (GEP).
La ceremonia buscó apartarse de la solemnidad que muchas veces rodea a este tipo de presentaciones, y para ello se propició la participación del público. “La sala estaba colmada y fue la primera vez que presento en el GEP. Como hacía diez años que no publicaba nada, me fijé un poco más en el entorno y fue todo muy cálido, con muchísima gente querida acompañándome. Pudimos dialogar con el público para evitar las solemnes presentaciones de libros, y se dio así”, le contó el autor a LA ARENA.

Quinta obra.
Senac ya había publicado “Instrucciones para ser un Quijote”; “El Vals del Duende”; “La precisión de la fiebre” y “Satori”, y después de diez años sin publicar, llegó “El viento que pasa”. En este impasse, le llevó siete años de escritura y otros tres la corrección de textos, con el objeto de evitar mostrar un trabajo cuidado, pulido, y que de ese modo, su nuevo libro evidenciara errores literarios.
“Al poco tiempo de recibir un libro por primera vez, es una parte de uno que está volviendo, es un eco que regresa, pero luego empieza una actividad más policíaca, en la que uno lo revisa a ver si se nos pasaron errores. En eso siempre estaba disconforme porque encontraba errores literarios que cualquier hombre de letras reconoce a primera vista, como puede ser la mala utilización de un recurso”, señaló.
“Entonces me propuse que el próximo libro que hiciera, no tuviera errores literarios. Me tomé muchos años para hacer la corrección orto-gramatical, y yo estoy acostumbrado a eso porque es un trabajo profesional que hago con muchos intelectuales del país. Es decir que venía adiestrado en eso, y creo que puede llegar a ser lo mejor del libro”, agregó.

Libro de prólogos.
El escritor norteño manifestó que “El tiempo que pasa” es un libro de prólogos, en el cual hizo un ejercicio, que si bien no es “fundacional”, rara vez se practica.
“Es un libro de prólogos, en el que hice una selección de los libros que más impactaron en mi vida, que más influencia tuvieron en mi. Entonces les hice un prólogo imaginario que va a servir para que se abra una puerta para saltar al libro original”, contó.
En este sentido, referenció la última obra de Jorge Luis Borges, “Biblioteca Personal”, como también así su libro “Prólogos”.
“Así como Borges hizo una selección mucho más homogénea, la mía es mucho más dispar o incluso disparatada. Pero me debía la honestidad y marcar cuales fueron los libros que más me marcaron, y sobre los que vuelvo todo el tiempo. De ahí el título, “Ese viento que pasa”, que es un viento perenne que siempre está conmigo como: Albert Camus, Blas Pascal, Confucio, Klaus Kinski, Hermann Hesse, Frank Kafka y Fernando Pesoa”, finalizó.