“El bono es mezquino y provocador”

DURA DECLARACION DE LA CGT PAMPEANA

La Regional Centro Sur de la Confederación General del Trabajo sostuvo que el bono de fin de año que el gobierno nacional quiere imponer a las empresas privadas, es “necesario y urgente”, pero también “mezquino, provocador y vergonzoso”. Lo hizo tras un plenario en el que exigió a la cúpula de la CGT medidas de fuerza y participación en las decisiones, y rechazó cualquier intento de reforma laboral. Consideró “inexplicable” que la conducción siga esperando soluciones reales y advirtió que el bono lo cobrarán muy pocos.
Tras el encuentro de ayer, del que participó la CTEP-Evita, la CGT Centro Sur emitió un extenso comunicado en el que descargaron sus más duras criticas hacia el gobierno de Mauricio Macri pero también hacia la conducción central de la organización obrera, a la que reclamó que deje de esperar lo que ya es evidente que no va a llegar y se ponga al frente de un firme reclamo en pos de los derechos de los trabajadores y los jubilados.
“Desde el comienzo del gobierno de Cambiemos asumido en 2015 han sido permanentes, constantes y agraviantes los ataques hacia los trabajadores y sus instituciones”, comienza el comunicado. “Esta situación no ha variado en ningún momento en tres años y se nos ha estigmatizado, acusado de mafiosos, presionado y maltratados en innumerable cantidad de oportunidades”.
“No ha sido casual puesto que obedece clara y contundentemente a implementar una política neoliberal donde a las personas se las considera cosas y al trabajo se lo considera solo un costo, tirando por tierra una manera de interpretar a los seres humanos ya arraigada y hecha carne en los argentinos que es respetar por sobre todas las cosas a la persona”.
Ante esta situación, “la CGT ha tratado de manera incesante y hasta podríamos decir humillante de buscar las posibilidades del diálogo que permitan llegar a caminos comunes que confluyan en el bien común, en la protección de los derechos de los trabajadores y sus familias y en la institucionalidad de las organizaciones que las representan”. Todo ello fue en vano y por el contrario “en cada reunión y promesas surgen montones de excusas que se traducen luego en perjuicio hacia los trabajadores”.

Una deuda preocupante.
En estos tres años que el gobierno Cambiemos lleva en la Casa Rosada “ha endeudado el país externamente a niveles que ya son declarados como preocupantes por las consultoras de riesgo internacionales”, pero aún así “los bancos han ganado sumas millonarias con la bicicleta financiera, tanto es así que en la corrida cambiaria operada entre marzo y agosto se fueron de las reservas 35 mil millones de dólares”.
“Las prestadoras de servicios públicos de gas y energía, que nunca perdieron dinero, porque eran subsidiadas por el Estado, ahora continúan percibiendo parte de los subsidios, pero además con los incrementos de tarifas por encima de 1500 % tienen unas recaudaciones multimillonarias que no se traducen ni en obras ni en beneficios a los usuarios. Por el contrario, las redes continúan teniendo los mismos inconvenientes que tenían antes”.
“De lo dicho -continúa el documento- nos resulta inexplicable que ante este estado de cosas todavía sigamos esperando que desde este gobierno caprichosamente anti-pueblo lleguen soluciones a nuestros problemas, cuando el modelo que ellos piensan y aplican funciona solo para una parte de la población, donde la mayoría de todos nosotros sin lugar a dudas quedamos afuera”.
Por ese motivo “no se entiende” que la conducción principal de la CGT “haya anunciado una medida de fuerza que al comienzo fue de 36 horas, luego de 24 y finalmente terminemos aceptando como un bono de hasta 5.000 pesos”, que ni siquiera llegará a todos. “Será obligatorio solo en algunos casos, para quienes lo puedan pagar, sujeto a discusión paritaria, o sea para muy poquitos, y en dos veces”.
Respecto de los trabajadores estatales que han cerrado una paritaria del 15 % o del 18 en el mejor de los casos, siendo que se estima una inflación acumulada anual del 48 por ciento, “no se habla o se discutirá más delante de acuerdo a las posibilidades”.

Un bono provocador.
Tras esta declaración, los gremios pampeanos dejaron cuatro reflexiones. En primer lugar, que “si bien el bono es necesario y urgente”, también es “mezquino, provocador y vergonzoso”; en segundo, la “necesidad de un plan de lucha concreto que incluya un paro de actividades y una movilización que una a todas las organizaciones gremiales detrás de las mismas banderas.
El tercer punto es un enfático rechazo a “cualquier intento de reforma laboral” y el cuarto, que la CGT central “convoque a las regionales de todo el país para que puedan expresar la situación que se esta viviendo en las economías regionales”.

“Trabajadores engañados con promesas”
Según el comunicado de la CGT pampeana, “la mayoría de los trabajadores fueron engañados en las elecciones del 2015” con promesas como “eliminar el impuesto a las ganancias, reducir la inflación, permitir que todos pudieran comprar los dólares que necesitaran, no devaluar, mantener las paritarias abiertas, proteger a los más débiles, proteger a los jubilados, no aumentar tarifas”, entre otras.
“Nada de todo esto ha sido cumplido. Por el contrario y con ‘el mejor equipo de los últimos 50 años’ trabajando, al impuesto a las ganancias hoy lo pagan muchos mas trabajadores que antes, la inflación esta por las nubes, a los jubilados se les robó lisa y llanamente con una nueva formula de calcular el haber jubilatorio, la devaluación es las mas infame de los últimos años, la desocupación ha crecido, el sueldo mínimo vital y móvil ahora se establece por decreto y representa el 37 % de lo que una familia necesita para vivir y la gente que come y vive en la calle aumenta día a día”.
Otra crítica que lanzó la CGT pampeana fue la situación que viven los jubilados, que perciben un salario mínimo de 9.300 pesos y ahora se les anuncia “con bombo y platillo” un aumento de un 7 por ciento en diciembre y un 12 por ciento en marzo. “Debería darnos vergüenza solo nombrarlos (a los jubilados) a la hora de decir que protegemos también de alguna manera sus derechos”, sostuvo la central obrera.
“Sus medicamentos que son de necesidad imperiosa para vivir han aumentado por encima del 500%; se les dieron de baja medicamentos debiendo ser sometidos a evaluación para ver si les corresponden cuando antes eran un derecho; no se les tiene ninguna contemplación y las tarifas sociales resultan de tal engorro que los pobres abandonan antes de concluir los trámites”.