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El combustible subió 5 %

LA SUPER DE YPF SUPERO LOS 45 PESOS

Aunque ya se sabía desde hace unos días, los usuarios santarroseños de vehículos amanecieron ayer con otro golpe para los ya muy vapuleados bolsillos y billeteras: los combustibles tuvieron un aumento del 5 por ciento.
El cambio en las tarifas se registró poco después de la medianoche del miércoles, cuando el incremento decretó el final del congelamiento de precios que había dispuesto el gobierno nacional días antes de las elecciones.
Con los nuevos precios, la nafta Súper de YPF, la más consumida del mercado, tiene un costo de 45,14 pesos; mientras que la Infinia pasó a 51,54. El gasoil Diesel trepó a los 48,29 pesos por litro y el Infinia Diesel, $ 58,19.
El aumento también se registró en el resto de las petroleras que operan en la provincia como Shell y Puma. La nafta Súper de Shell cuesta 45,71 pesos; la V-Power $ 51,57; el Fórmula Diésel, 49,66 pesos; y V Power Diésel, 59,01.
El Gobierno ya había decidido no prorrogar el congelamiento meses atrás, cuando esta decisión le generó conflictos con las empresas y los gobiernos de las provincias del sur que llegaron a instancias judiciales. De hecho, en septiembre -con el decreto vigente- autorizó una suba de 4 por ciento y a fines de octubre, otro 5 por ciento.
Con ocho alzas en el año, los precios de las naftas aumentaron 33 % en el acumulado, mucho menor al 44 % estimado de inflación para el mismo periodo. El año pasado, la variación de precios había sido al revés: los combustibles subieron 69 % contra una inflación de 47,6%.
Según el último balance que presentó YPF, los volúmenes de nafta y diésel Infinia (su marca premium) cayeron 9,2 % y 5,5 %, respectivamente, en el trimestre pasado. La nafta súper se mantuvo casi constante, porque absorbió en parte la caída de la demanda de la premium.
También la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (Fecra) coincidió en que la liberación del mercado «no significa que los consumidores tengan que pagar un aumento desmedido en los precios del surtidor».
«La caída en las ventas en nuestras estaciones refleja que cualquier recomposición de precios -necesaria también para no desalentar las inversiones comprometidas en Vaca Muerta- debe ser gradual. El contexto político actual, inmerso en una etapa de transición entre un gobierno saliente y otro entrante, creemos que acentúa una vuelta a la normalidad de los precios de los combustibles en un clima de consenso de todos los protagonistas de la cadena productiva energética para no perjudicar al consumidor y a la actividad económica en su conjunto», agregaron desde Fecra en un comunicado.

Otro aumento.
Aún con el último aumento de 5 por ciento, el atraso respecto del precio de importación ascendía al 17 %, por lo que todavía había margen para seguir ajustando. La intención de las empresas es ir haciéndolo de a poco hasta llegar, a fin de año, a cerrar la brecha.
En diciembre habrá otra suba, ya que además de esta recomposición gradual que el sector quiere hacer, el Gobierno ya avisó que ajustará los impuestos otro 6 por ciento. «Vamos a esperar el descongelamiento y ahí analizar qué hacer. Pero la idea es aprovechar la ventana hasta el cambio de gobierno para achicar un poco más la brecha», reconocieron desde una petrolera a infobae.com.