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El delegado de Trabajo denunciado por su peón

MAL EJEMPLO

(Quehué) – Un peón rural denunció que el reconocido empresario Luis Bertone, actual director regional para la Patagonia de Trabajo de la Nación, lo echó por teléfono, y que lo dejó encerrado en el coto de caza «La Colorada», ubicado en la zona rural de Quehué. El hombre debió pedirle a su esposa que avisara a la policía de esa localidad, donde radicó una exposición, así que los oficiales se comunicaron con el funcionario nacional e hicieron que se constituyera en el lugar para abrir los candados.
En una entrevista con LA ARENA, el trabajador rural Carlos Ojeda, de 56 años y oriundo de Catriló, aseguró que pasó momentos muy malos, debido a que recibió diferentes maltratos de parte de Luis Bertone, quien justamente debe defender los derechos de los trabadores acorde a la función que cumple para Nación.
Relató que su relación laboral se prolongó por casi cuatro años, pero que el primer año y medio lo hizo en negro. Más allá que en un momento quedó sólo en el campo, y tuvo que llevar a cabo numerosas tareas, siempre cobró el salario básico. «Es un maleducado, siempre se quiere llevar por delante a todos, y ha tenido problemas con otros peones y encargados que pasaron por el campo», afirmó.

Sin causa.
Ojeda dijo que lo echó porque faltaron antílopes, pero lo cierto es que son animales salvajes que rompieron el alambrado y se fueron porque tenían hambre. Al parecer, -prosiguió-, para evitar una indemnización a sus empleados, busca atribuirles diferentes responsabilidades y así los despide sin pagar un peso.
«En momentos que estaba retirando mis cosas del campo, Bertone me amenazó. Dijo que si esto se hacía público no iba a cobrar nada, por eso junto a mi esposa Liliana no quisimos hacer nada, pero pasaron varios días y nunca cobré», sostuvo, al mismo tiempo que recordó que Bertone intimida porque siempre anda armado, toda vez que lleva un revólver en su cintura.

Mala sangre.
El trabajador confesó que tiene diabetes, así que en más de una oportunidad ha sufrido descompensaciones por «la mala sangre» que se hizo como consecuencia del maltrato que recibió del accionista del hotel Calfucurá.
Según Ojeda, el funcionario nacional no tiene declarado ante Senasa los animales que realmente tiene en el establecimiento rural. Tampoco ha cumplido con los aportes en función de la cantidad de empleados que tuvo. «En una oportunidad averigüé ante Uatre (gremio que nuclea a los trabajadores rurales) si se estaba pagando los aportes, pero le dijeron que sólo había registrado un solo empleado, cuando había más», añadió.
El peón manifestó que no solamente tenía que realizar los trabajos relacionados con la hacienda, sino que cuando venían cazadores también cubría las cacerías. Es más -agregó-, ponía su vieja Ford F-100 (modelo 70) para acarrear los animales que se cazaban, pero nunca pagó un adicional. «Hasta tenía que hacer los mandados y llevar hasta el pueblo las ruedas del tractor para que la repararan y ni siquiera le reconocía el gasoil.

Consecuencias.
El despido agravó la situación de Carlos Ojeda y su grupo familiar, debido a que alquila una vivienda en Quehué, la que comparte junto a su esposa Liliana, su hija de 14 años y su nieto. A su vez, la desvinculación del hombre también afectó directamente a su esposa, ya que cumplía funciones como cocinera cuando había cazadores. Además, hacía tareas de limpieza en las cabañas. La mujer también estuvo dos años en negro.
De acuerdo a lo indicado por Ojeda, todo sucedió el 22 de noviembre de este año, justo una semana antes que se esperaba la visita de cazadores al coto. «Ahí debía hacer sus tareas mi esposa, pero también fue despedida. Vamos asesorarnos para reclamar lo que nos corresponde porque fuimos despedidos sin causa, y aún no cobramos nada», expresó.
Por último Ojeda reconoció que antes de empezar a trabajar para Bertone había escuchado sobre los problemas que habían tenido otros empleados, pero «opté por tomar el laburo porque a mi edad es difícil conseguir trabajo», finalizó.

«Un circo mediático»
Luis Bertone optó por las redes sociales para hacer un descargo respecto a las duras acusaciones que recibió de parte del peón Carlos Ojeda. En su cuenta de Facebook escribió: «No entra en la cabeza de nadie que alguien pueda quedarse encerrado en un campo porque no tiene la llave del candado de la tranquera. Es irrisorio. Cortás los alambres y salís; Si es que necesitás pasar con un vehículo, y en caso que no tengas auto, creo que ni tengo que dar la respuesta obvia».
Atribuyó el accionar del trabajador a «un circo mediático con algún fin, tal vez económico». Dijo que llegó al campo y abrió el candado, pero aseguró que «él (por Ojeda) tenía la llave, así que la perdió o la escondió a propósito. En ese momento -prosiguió-, había un amigo de él que estaba filmando. ¿No está todo demasiado preparado? Qué hace una persona todo el día al lado de la tranquera de un campo?».
Aseguró que todo sucedió hace casi un mes. ¿Por qué lo dice ahora?, se preguntó. Luego, dijo: «Por qué antes me amenazaba con decir todas estas cosas, y como yo no transo con nadie, entonces ejecuta sus amenazas».
Justificó el despido en que faltaron y murieron animales, pero el empleado no hizo nada. Negó que Ojeda haya estado en negro, y mencionó que siempre tuvo problemas con los encargados.
Relató que en agosto se enteró que la hacienda se moría de hambre porque el peón no las había cambiado de cuadro. «Teníamos dos cuadros sin comer. Este hombre que ahora no sé qué cosa, mató de hambre muchos animales solo por no abrir una tranquera. Este tipo de crueldades y negligencias, no las puedo consentir», expresó.

«Un circo mediático»
Luis Bertone optó por las redes sociales para hacer un descargo respecto a las duras acusaciones que recibió de parte del peón Carlos Ojeda. En su cuenta de Facebook escribió: «No entra en la cabeza de nadie que alguien pueda quedarse encerrado en un campo porque no tiene la llave del candado de la tranquera. Es irrisorio. Cortás los alambres y salís; Si es que necesitás pasar con un vehículo, y en caso que no tengas auto, creo que ni tengo que dar la respuesta obvia».
Atribuyó el accionar del trabajador a «un circo mediático con algún fin, tal vez económico». Dijo que llegó al campo y abrió el candado, pero aseguró que «él (por Ojeda) tenía la llave, así que la perdió o la escondió a propósito. En ese momento -prosiguió-, había un amigo de él que estaba filmando. ¿No está todo demasiado preparado? Qué hace una persona todo el día al lado de la tranquera de un campo?».
Aseguró que todo sucedió hace casi un mes. ¿Por qué lo dice ahora?, se preguntó. Luego, dijo: «Por qué antes me amenazaba con decir todas estas cosas, y como yo no transo con nadie, entonces ejecuta sus amenazas».
Justificó el despido en que faltaron y murieron animales, pero el empleado no hizo nada. Negó que Ojeda haya estado en negro, y mencionó que siempre tuvo problemas con los encargados.
Relató que en agosto se enteró que la hacienda se moría de hambre porque el peón no las había cambiado de cuadro. «Teníamos dos cuadros sin comer. Este hombre que ahora no sé qué cosa, mató de hambre muchos animales solo por no abrir una tranquera. Este tipo de crueldades y negligencias, no las puedo consentir», expresó.