Inicio La Pampa Pampeanos a 30 grados bajo cero en Chicago

Pampeanos a 30 grados bajo cero en Chicago

Agustín López Scala y Soledad Cortina, junto a sus hijos, viven hace ocho años en Chicago, Estados Unidos, y fueron testigos de una de las olas polares más crudas de la historia norteamericana.

«Este frío impacta mucho en la vida cotidiana. Las clases se han suspendido y sólo los servicios esenciales siguen funcionando», aseguró Agustín López Scala, quien junto a su familia vive desde hace ocho años en la ciudad norteamericana de Chicago, que en las últimas semanas sufrió el embate de una de las olas de frío polar más crudas de la historia del país.

Agustín tiene 48 años, nació en Santa Rosa y su escolaridad transcurrió en el Colegio Domingo Savio. De adolescente, hizo un año de intercambio estudiantil en los Estados Unidos, y algo de ese país lo cautivó, aunque en ese momento, quizás, aún no lo sabía.

Cuando terminó el secundario, fue a estudiar a Buenos Aires. Allí cursó Informática y luego Administración de Empresas. Ya en el año 2001 junto a su entonces novia, pampeana también, la médica oftalmóloga Soledad Cortina, decidieron ir a Estados Unidos para perfeccionarse en sus estudios.

«Vinimos por dos años y ya llevamos dieciséis años en EE.UU.», contó Agustín en diálogo con LA ARENA, quien indicó que ahora ya se encuentran casados y tienen cuatro hijos varones: Benjamín de 13, Nicolás de 10, Tobías de 7 y Francisco de 4 años. «Nuestros primeros siete años vivimos en Nueva Orleans, luego por trabajo vinimos a Chicago por un año, después volvimos a Nueva Orleans por otro año y ahora hace ocho años que vivimos en Chicago», agregó.

Ahora, en suelo norteamericano, tanto Soledad como Agustín se desempeñan en el área de la salud, más precisamente «en el mundo de la oftalmología». Su tío fue uno de los ginecólogos más reconocidos de la ciudad, Adolfo López Scala, y su esposa es hija de Horacio Cortina, director del Instituto Oftalmológico Cortina.

«Nuestras familias viven en La Pampa. Seguimos muy ligados a la provincia y vamos todos los años a Argentina», admitió Agustín.

«Menos 50».
Las adversidad climáticas pusieron en jaque a toda una ciudad, que debió adaptarse durante esta última semana al embate de las bajas temperaturas. «Este frío impacta mucho en la vida cotidiana, las clases se han suspendido y sólo los servicios esenciales siguen funcionando. No podés salir a la calle, con un frío de 30 grados bajo cero, cualquier lugar de la piel que esté expuesto más de tres o cinco minutos puede sufrir un principio de congelamiento y es algo muy serio», explicó Agustín. Y añadió: «Si bien los inviernos son muy crudos acá, creo que es la primera vez en cien años que sucede algo así».

Agustín contó que las personas más afectadas son, lógicamente, los sectores más vulnerables y quienes viven en situación de calle. Aunque los trabajadores también sufren lo suyo, ya que deben tomar transportes públicos y esperarlos a la intemperie. La intensa nieve de los días anteriores provocó que las calles también se conviertan en lugares difíciles de transitar. Debido a esto y al gran frío, los servicios de transporte en general se redujeron considerablemente.

“Lo que más sorprende de estas cosas es que pasen. Evidentemente el calentamiento global está afectando y lleva a que estas cosas sucedan”, sostiene Agustín.

La ciudad de Chicago está rodeada por uno de los grandes lagos de Estados Unidos. «Esto hace que cuando vienen estas tormentas, el efecto del lago congela todo y hace que la sensación térmica aumente considerablemente, es decir puede hacer 30 grados bajo cero, pero de sensación térmica menos 50», sostuvo Agustín, quien culpó al cambio climático como causante de este tipo de fenómenos meteorológicos.

El histórico vórtice polar en Estados Unidos tendrá un final abrupto: pronostican un derretimiento sin precedentes ya que en los próximos días las temperaturas subirían fuertemente provocando algunos inconvenientes más por el deshielo y abrupto cambio

Clásica pregunta.
Cuando se le pregunta a Agustín el clásico: ¿volverías a Argentina?, él responde: «Durante muchos años hemos pensado en volver pero siempre ha sucedido algo que nos mantuvo acá», aunque sostuvo que «siempre nos gustaría volver a Santa Rosa, ya que sería muy lindo aportar nuestro granito de arena ahí y devolverle a la comunidad todo lo que nos brindó».

«Nosotros amamos nuestras costumbres, de hecho todos los años llevamos a nuestros hijos a la Argentina, vamos a La Pampa a compartir porque queremos que ellos mamen la forma en que nosotros nos criamos y vivimos», admitió Agustín, sin embargo reconoció que «hay un montón de cosas que hacen que nos quedemos. Acá se vive muy bien, la calidad de vida es muy buena».

La familia tiene un grupo de amigos argentinos y latinos desde hace muchos años y eso les permite sobrellevar de un modo más ameno todo aquello que añoran. «Se extraña mucho a los amigos y a la familia, pero hoy en día con las comunicaciones uno sigue conectado y es como una forma de poder vivir todo lo bueno y malo que pasa allá».

Si algo extrañan, son «las juntadas con amigos y familiares, los asados espontáneos. Acá la gente es mucho más estructurada y todo es bien planificado y formal, nosotros extrañamos todo lo informal». Sin embargo, afirmó que lo que más disfrutan de las costumbres americanas es eso, el modo ordenado de vivir, respetuoso y de reglas que son naturalmente respetadas.

El regreso de la familia López Scala-Cortina dependerá de lo que años más tarde decidan junto a sus hijos, quienes son nativos estadounidenses pero tienen la nacionalidad argentina. Por el momento, disfrutarán de las visitas anuales a los suelos pampeanos, manteniendo intactas, desde su lugar, las costumbres argentinas.

Vista desde la ventana de la casa de la Familia Lopez Scala – Cortina en Chicago

De a poco, vuelve la normalidad
El norte de Estados Unidos recuperó este viernes una vida normal después del paso de una ola de frío histórica que dejó unos veinte muertos en una semana y terminó su curso en la costa atlántica. La región del Medio Oeste y de los Grandes Lagos batió récords en los últimos días con temperaturas de -53°C registradas en Minnesota, -51 en Wisconsin, -50 en Iowa y -48 en Illinois.
La masa de aire que descendió del Ártico ha provocado cortes de agua y electricidad, interrupciones en el transporte y numerosos accidentes de tráfico y provocó un saldo de entre 17 y 21 muertes relacionadas con el frío, según un balance oficial provisional.
Chicago, la tercera ciudad más grande del país, tuvo el segundo día más frío de su historia el miércoles con -29 grados, a solo tres puntos del récord de enero de 1985. Después de este frío histórico, se esperaba un calor igualmente extremo.
“En algunas áreas del medio oeste, el aumento de la temperatura será el calentamiento más extremo que se haya visto en tan poco tiempo”, dijo Masters, un reconocido meteorólogo de Weather Underground. En ese sentido, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias emitió un boletín de advertencia de inundaciones por el rápido derretimiento de la nieve.