El drama de vivir 12 días sin agua en Santa Rosa

UNA MUJER RECLAMA QUE LE RESTITUYAN EL SERVICIO

Estela Ghiglione, inquilina de una vivienda ubicada en la calle La Rioja, entre Asunción del Paraguay y Río Bermejo, en el barrio Villa Tomás Mason de Santa Rosa, denunció ayer que hace 12 días que no tiene agua potable. La mujer contó que no cuenta con el servicio desde el día posterior a que un grupo de operarios municipales de la Dirección de Agua y Saneamiento de Santa Rosa (Dagsa) realizaran tareas de reparación a metros del medidor de su casa. Aseguró también que hizo reclamos, tanto a la comuna como en APA, pero nadie le da soluciones: “se tiran la pelotita entre ellos y yo quiero agua”, reclamó.
La falta del elemento vital le impide a Ghiglione desenvolver su vida con normalidad. Para poder bañarse, cocinar, lavar o lo que fuera que sea necesario hacer y que necesite de agua, tuvo que recurrir a un vecino gentil que le permitiera colocar una manguera en una canilla, subir al techo (lo hace su hijo) y abastecer de esa forma el tanque de su casa. En este sentido la mujer recordó ayer en diálogo con El Aire de la Mañana (Radio Noticias 99.5) que “el viernes 14 vinieron, estuvieron revolviendo y el sábado a la noche me encontré sin agua. El lunes vino un señor de Dagsa (a quien reconoció como Daniel Orfila) y me dijo que era problema de la empresa (APA) y que volvía en cinco minutos. Pero nunca más aparecieron”, dijo la mujer con mucha bronca. “Ya no se a quién llamar y nadie me responde nada y nadie me da solución”, se quejó.
Por otra parte indicó que el jueves pasado, personal de APA fue hasta su vivienda: “me dijeron que no son responsables, que la responsabilidad es de la Municipalidad”.

“No había problemas”.
En el lugar hay indicios de que se estuvo trabajando. Ayer había mangueras cortadas, escombros y humedad. Ante ello Ghiglone manifestó que “directamente vinieron a romper, pero no había ningún problema y me gustaría saber qué hicieron. Dejaron el caso cerrado como si lo hubieran solucionado y es mentira. No tengo agua, y acá no tenía problemas, no había nada roto, todo estaba perfecto”. “Primero pensé que era problema del barrio (es normal quedarse sin agua), pero todos los vecinos me dijeron que tienen, menos yo. Ya fui a Dagsa, llamé a APA, pero nadie me da soluciones”, acusó finalmente la vecina, que paga más de 800 pesos de tasas municipales.