El Gobierno promulgó la Ley Justina

El 4 de julio pasado la Cámara de Diputados de la Nación sancionó la llamada “Ley Justina”, en homenaje a Justina Lo Cane, la niña de 12 años que murió en noviembre de 2017 a la espera de un transplante de corazón.
Ayer, el Gobierno nacional sancionó la ley que establece que todas las personas mayores de edad son donantes a menos que dejen constancia expresa de lo contrario. Durante el debate en el Congreso estuvieron presentes los padres de Justina, Ezequiel y Paola, promotores de la ley junto al senador pampeano Juan Carlos Marino, de la Unión Cívica Radical (UCR).
La nueva ley regula las actividades vinculadas a la obtención y utilización de órganos, tejidos y células de origen humano en la Argentina. Prevé que los establecimientos de salud habilitados para hacer trasplantes cuenten con servicios destinados a la donación, que permitirán detectar, evaluar y tratar al donante. Además, que se implementa un régimen de capacitación permanente para los recursos humanos afectados en los procesos de donación y trasplante.
La ley, que modifica la normativa anterior, establece la donación cruzada en el caso de trasplante de riñón (con donante vivo). También explicita que podrá realizarse la ablación de órganos y/o tejidos, a toda persona capaz mayor de 18 años, que no haya dejado constancia expresa de oposición a que después de su muerte se realice la extracción de los mismos.
En el caso de los menores, se posibilita la obtención de autorización para la ablación por ambos progenitores o por aquel que se encuentre presente. En Argentina hay casi 7.800 personas en lista de espera.
El país se encuentra en una meseta en lo que se refiere a la actividad de trasplantes de órganos y tejidos. La tasa de donantes de órganos por millón de habitantes alcanzó en 2016 su nivel más bajo de la última década (11,81 versus 12,35 en 2007). En 2017 la tendencia se revirtió levemente, incrementándose la tasa en 1,65 puntos.

“Ley Brisa”.
Además, el Gobierno sancionó la “Ley Brisa”, una reparación económica a hijos de víctimas de femicidios, que se trató en el Congreso con pocos días de diferencia que la Ley Justina.
Brisa y sus dos hermanos mellizos son hijos de Daiana Barrionuevo, una joven de 24 años que fue asesinada a golpes por su ex pareja y padre de los chicos, Iván Adalberto Rodríguez, en diciembre de 2014, en la localidad bonaerense de Moreno.
El caso se volvió emblemático y, junto a otros tantos, fue tomado para impulsar los diversos proyectos de ley que buscan brindar respuestas a esta situación crítica y muy dolorosa que hoy afecta a más de 3.000 menores.