El kirchnerismo ganó en Santa Rosa y la UCR aplastó a Mac Allister

KRONEBERGER LE DIO UN GOLPE A LAS VELEIDADES POLÍTICAS DEL PRO EN LA PAMPA

El primer round de la larga contienda electoral que el país tendrá durante este año arrojó, desde La Pampa, dos realidades contundentes: una amplia y dura derrota del presidente Mauricio Macri, que vio cómo en nuestra provincia uno de sus nombres preferidos, el de Carlos Mac Allister, quedó fuera del cuadrilátero en su aspiración de llegar al Centro Cívico. Y quien le dio el golpe de nocaut fue el radical Daniel Kroneberger, que en mayo próximo intentará romper la hegemonía del Partido Justicialista cuando sea el principal rival del vernista Sergio Ziliotto.
El otro titular con placa roja detrás de una elección marcada por la baja participación ciudadana lo dejó Luciano di Nápoli, que en un final voto a voto derrotó a Jorge Lezcano en la interna del peronismo santarroseño y será el candidato para que el PJ logre su gran anhelo: recuperar la intendencia de la capital pampeana. Pero ese ‘batacazo’ del ex diputado provincial y referente local de La Cámpora tiene una lectura nacional ineludible, la victoria de Cristina Fernández.
La ex presidenta mostró su claro apoyo a di Nápoli durante la campaña y por eso su nombre hoy resalta en toda la prensa nacional justamente al anotarse un poroto importante en la elección que marcó la largada en el calendario de las urnas en la Argentina y que puede tener, en octubre, la pelea central de 2019: Macri versus Cristina.
Y justamente el macrismo sufrió su domingo negro con una derrota tan amplia como dolorosa para el PRO porque el “Colo” Mac Allister no pudo contra la estructura del radicalismo en toda la provincia ni contra el voto independiente, ese que fue a votar con una clara decisión de poner un freno a Cambiemos en medio de una economía que sigue en picada y no muestra indicios para la esperanza, sobre todo de los trabajadores, las pymes, las economías regionales, el comercio y un largo etcétera que sufre día a día medidas que vacían el bolsillo a manos de la inflación y el salario deprimido.

“Estructuras”.
Kroneberger, que en la famosa encuesta de la UCR medía menos que Juan Carlos Marino y Francisco Torroba para ver quién debía enfrentar al “Colo”, hizo una campaña fiel a su estilo: perfil bajo, sin munición gruesa contra su contrincante y repitiendo que el modelo de provincia, a manos del PJ, “está agotado”. Pero el hombre de Colonia Barón sabía que a su favor tenía la tradicional estructura partidaria del radicalismo en La Pampa frente a una fuerza muy nueva, con escasos afiliados y que está lejos de ese poderío territorial más allá de la resonante elección de Martín Maquieyra en 2017.
Pero hoy el escenario es otro, con un gobierno de Macri muy desgastado y con un Mac Allister que, en cuanto a imagen pública, está en su peor momento. “Todas las estructuras se unieron en mi contra”, esbozó anoche al intentar una explicación de su dura caída, que le cerró cualquier posibilidad de llegar al lugar que más quería: el de gobernador.
El PRO ni siquiera pudo ganar en lo que era su bastión más fuerte, General Pico, donde la bajísima asistencia de votantes (no llegó a 3 mil personas) le dio el triunfo a Kroneberger.
En Toay también hubo malas noticias para Macri: Pedro Pisandelli perdió la interna con el radical Guillermo Peralta mientras que en el resto de las localidades de la provincia donde hubo internas no hubo mayores sorpresas a excepción de Santa Isabel, donde Marta Paturlanne le ganó la interna del PJ al intendente oficialista José Luis Rodríguez.
Para el radicalismo, entonces, ese 65 % a 35 % del caluroso domingo, es un bocanada de aire, un impulso para buscar lo que nunca pudo en su historia: arrebatarle la gobernación al PJ en la elección del 19 de mayo, cuando Kroneberger vaya por su consagración frente a Ziliotto, el hombre que Carlos Verna eligió para sucederlo en su sillón de la casa de Gobierno.

Di Nápoli.
En Santa Rosa, el nombre de Di Nápoli se transformó en la gran noticia del domingo. El kirchnerista se alzó con una gran porción de votos independientes y dio el golpe frente al hombre que corría con todas las de ganar. Es que Lezcano era el nombre del gobernador y tuvo ese respaldo para una interna en la que los otros cuatro precandidatos (Darío Hernández, Fabiana Ballejos, “Nelita” Battista y Juan Grotto) quedaron muy lejos de aspirar a ser quien le dispute a Leandro Altolaguirre el lugar principal de San Martín 50.
“El triunfo es total y absolutamente de ella”, resaltó Di Nápoli apenas le mencionaron el nombre de Cristina y cuando ya en la sede del PJ recibió a Ziliotto, Mariano Fernández, los ministros Pablo Bensusán y Fernanda Alonso, la senadora Norma Durango, el diputado Espartaco Marín y otros nombres de distintas líneas internas en el PJ que le reconocieron el triunfo.
Un reconocimiento que no llegó desde su gran competidor, porque Lezcano no admitió la derrota por la cantidad de votos recurridos que tuvo su lista (ver página 13).
Anoche, con el 99,6 por ciento de las mesas escrutadas, Di Nápoli tenía 7.611 votos (32,64 %) contra 7.417 sufragios (31,78) de Lezcano.
El hombre de La Cámpora, ahora, deberá llamar a la unidad del PJ para enfrentar a Altolaguirre aunque hay uno que parece difícil de convencer: Darío Hernández acusó de “sinvergüenzas” tanto a di Nápoli como a Lezcano y su posición hacia adentro del partido quedó muy debilitada.
Con ese panorama, di Nápoli intentará convencer al siempre difícil electorado santarroseño, una ciudad que hoy se sumerge en graves problemas estructurales pero que a la hora de votar no teme en apostar por caras nuevas como las de Larrañaga, Altolaguirre y, quizá, en tres meses, por la del hombre mimado de CFK.