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El Mago KN, un ingeniero que hace magia

Los espectáculos de magia tienen un atractivo especial. Están los que simplemente se dejan llevar y los disfrutan, y también los que intentan desentrañar dónde está el secreto o la engañifa de un truco.
MARIO VEGA

El joven habla, gesticula, se dirige al público con picardía, y logra la atención del auditorio… Las barajas se deslizan en sus manos, y el truco que concluirá con una de las cartas que se puso en una caja de cartón apareciendo misteriosamente fuera de ella agujereada por un cuchillo sin que nadie pudiera advertir el artificio llevará al inevitable aplauso.

Y obvio, surgen los interrogantes: ¿cómo lo hizo?, ¿en qué momento esa baraja salió de donde todos habían visto que estaba colocada, si las miradas estaban dirigidas al escenario y al prestidigitador; aunque algunos espectadores se mostraran aviesamente preparados para descubrir cuándo se producía la maniobra que concluiría en el final exitoso del acto de magia.

Hechicería y entretenimiento.
Cuando se habla de magia se puede estar haciendo referencia a algún tipo de hechicería, esoterismo o sortilegio. Incluso se puede mencionar lo que se conoce como magia negra, o brujería traducida en acciones non sanctas a veces con la intención de producir algún mal.

No es este el caso. Se trata de referirnos aquí a esos magos «buenos» que son capaces de entretener con su ilusionismo, con el arte de la prestidigitación, a una platea que asistirá alelada a lo que se está produciendo en un escenario. Los que hacen ese tipo de «magia» que entretiene, que divierte, que ameniza un instante de las vidas de la gente.

Ingeniero en sistemas.
Emanuel Sereno (30) es un joven santarroseño, ingeniero en Sistemas recibido en la Universidad Nacional del Sur que -aunque trabaja en una importante empresa relacionada con su formación-, tiene otra pasión que bien se puede decir nada tiene que ver con las ciencias exactas. Emanuel -además de desempeñarse en lo que es lo suyo-, le dedica muchas horas de su vida a otra pasión: la magia.

Esto es lo que tiene que ver con efectos -desapariciones, transformaciones, supuestas lecturas de la mente, etcétera-, que fingidamente hacen parecer realidad lo imposible. «Sí, eso se conoce como efectos, juegos de fascinación, ilusiones y vulgarmente como trucos de magia», dice con simpleza cuando lo abordo todavía asombrado por algunos pases que hizo sobre un escenario y que me tuvieron como impensado partenaire.

El ilusionismo.
Puede decirse que dentro de la magia caben diversas especialidades: fantasistas, prestidigitadores, prestímanos, cartomagos, mentalistas, escamoteadores y reyes de la evasión -con o sin ataduras-, que protegen sus trucos con el compromiso del secreto profesional.

Este joven rubio, de ojos claros, barba candado -que adoptó no hace mucho tiempo- últimamente se presentó ante un público multitudinario en la Expopymes recientemente realizada. Y asombró a los presentes por lo que mostró en el escenario.

Arte escénico.
Ese arte -¿de qué otra manera llamarlo?-, capaz de generar una sonrisa y que deja con muchos interrogantes a los incrédulos. Primero generando la sorpresa porque se produjo un hecho no previsto, capaz de cambiar algo que el espectador está observando y le parece que es de otra manera. Es un arte escénico, subjetivo, narrativo y a su vez un entretenimiento de habilidades e ingenio. Porque es verdad que el ilusionismo -vulgarmente denominado magia-, tiene la virtud de producir artificialmente efectos en apariencia maravillosos, e inexplicables, mientras se desconocen las causas que los provocan.

Quién es Emanuel.
Emanuel es hijo de Sergio Sereno -a quien recuerdo como ex jugador de fútbol del Deportivo Winifreda-, hoy comerciante, fabricante en un tiempo de alpargatas, y ahora de indumentaria; y de Griselda Iglesias (también de la zona de Castex y Winifreda), profesora de Inglés. Tiene un único hermano, Luciano, que en Córdoba estudia Comunicación Social y es manager de una banda musical. Nuestro personaje está en pareja con Macarena, quien trabaja en el INTA, y a quien conoció en Mar del Plata aunque ahora la pareja vive en Buenos Aires.

«La verdad es que esto del ilusionismo me viene de pibe, desde cuando mi abuela materna Emma me regaló una cajita de magia… pero ya antes me gustaba desarmar los juguetes porque quiero saber el por qué de las cosas… cómo y por qué funcionan», sonríe ante la evocación.

Primeros años, estudios.
Vivió durante su niñez en Villa del Busto, más exactamente en Almirante Brown y Neuquén, donde todavía permanecen muchos de sus amigos del barrio, como «El Ruso Olguín Sciuto, el joyero… Mauro Rowhain, Romina Leonart, Leonela Vicenz, Andrés Sosa y Jessy Marcos Gallego. Seguro voy a quedar mal porque de alguno me estaré olvidando, y desde ya les pido perdón. Ese es mi barrio de siempre, aunque ahora mis padres vivan un poco más arriba, en Río de La Plata y Estrada. Empecé la primaria en la Escuela 4, pero después seguí en el Ciudad, y el Polimodal lo hice en el Ipem», rememora.

En la charla admite que estudiar no le gusta «demasiado» -y por eso no eligió una carrera humanística-, pero sí le atrae resolver «cómo y por qué funcionan las cosas, y por eso fui a Bahía Blanca a estudiar Ingeniería en Sistemas».

Trabajo y magia.
Allí, además, consiguió trabajo en Profertil -empresa dedicada a la producción de fertilizantes-, donde se iba a desempeñar por poco más de tres años.

En Bahía Blanca se iba a contactar con un grupo de aficionados a la magia, y empezaría a desarrollar sus primeros trucos para entretener, una actividad que lo atrapó porque no sólo se trata de mantener la expectativa de los que están observando, sino que además se torna en un desafío para hacer creer algo que finalmente no es…

Le digo a Emanuel que me resulta difícil relacionar su condición de ingeniero -donde la exactitud de los números es obviamente medular para su trabajo-, con el ilusionismo, con eso de hacer que lo que parece no es… eso de nada por aquí, nada por allá… y el gesto estupendo que transporta al observador de modo tal de crear una ilusión extraña, mágica claro está.

Desarrollador de software.
Es que hoy en día se desempeña como ingeniero trabajando con SAP (Sistema de Aplicación y Servicios). Se trata de una compañía que es líder en el mercado de software de aplicaciones para empresas: ayuda a conocer los efectos de la complejidad, como generar nuevas oportunidades para la innovación y el crecimiento. A Emanuel le toca particularmente desarrollar software para ser aplicados en grandes empresas, como pueden ser YPF, Megatone, y también de transporte de caudales.

Todo en inglés.
«Casi se puede decir que trabajo desde mi casa, porque SAP tiene vinculación con prácticamente todo el mundo, y hay que estar atento todo el tiempo, incluso a una comunicación que se puede dar a las 3 de la mañana, por ejemplo, y muchas veces tengo que viajar a algún otro país», cuenta. Emanuel explica que todo su trabajo lo desarrolla en inglés -y obviamente tiene un reconocimiento especial para su mamá Griselda, que desde chiquito lo impulsó al conocimiento del idioma-, porque la consultora en que trabaja tiene vinculación con chinos, polacos, estadounidenses, etcétera. «Las reuniones de trabajo también se hacen todas utilizando el inglés, así que te imaginás que aquella imposición de mi madre hoy es vital para mí», reconoce.

Magia… a la gorra.
«Mi primera vez de un espectáculo de magia ante el público fue en 2010, en un salón de fiestas… me animé y les pedí si me dejaban hacer mi show y pasar la gorra. Y me fue bien, re bien, porque estuve tranquilo, y en cuanto arranqué ya estaba en lo mío. Salió lindo y me entusiasmé», dice sobre aquella primera experiencia.

La idea que antes se tenía de los magos era la del hombre serio de frac y galera, pero ahora los ilusionistas son mucho más descontracturados… «Un poco uno se viste como para llamar un poquito la atención, pero nada especial. En mi caso cuando iba a la primaria me tocaba a veces hacer alguna cosita en los actos, y digo que sí, que el mago tiene que tener algo de actor para pararse ante la gente…».

Después de aquellas primeras incursiones en Bahía Blanca, vino el traslado a Buenos Aires -un nuevo trabajo como quedó dicho- y las ganas de seguir con ese juego de sentirse mago, de aspirar a que podía generar una ilusión que pudiera arrancar una sonrisa de quién lo estaba observando.

Los casting y la calle Corrientes.
Empezó a presentarse en algunos casting, hasta que imprevistamente -lo veremos aparte- hubo uno que lo puso en la consideración de mucha gente.

Pero antes se contactó con una productora de espectáculos, encabezada por Anny -artista del teatro under-, «una gran emprendedora» la define; y armamos una temporada en la calle Corrientes con un equipo donde había payasos, malabaristas, un cantante y una pianista y yo… y la verdad es que resultó muy lindo. El espectáculo de varieté se llamaba ‘Arriba la noche con Anny’, y hacíamos funciones todos los viernes y fue una gran experiencia», resume.

En la Expopymes.
También se presentó otras muchas veces en el Paseo de la Plaza, en fiestas privadas, y hace pocos días fue convocado para ser parte de los artistas que cerraban la Expopymes en el Autódromo provincial. «Fue espectacular, porque la carpa se llenó y de verdad pienso que me fue muy bien. De lo que se trata es de crear el clima, tener timing con el público… en mi espectáculo siempre hago chistes, y por allí por ejemplo si se produce un silencio, salgo con que ‘auspicia este bache municipalidad de Santa Rosa», sonríe. «Pero no tengo la intención de atacar a nadie, pero sé que aquí tenemos problemas con las pérdidas de agua y las cloacas», dice aludiendo a la actual situación de la ciudad.

Orgulloso de ser pampeano.
Aclaró no obstante que es «fanático» de la provincia. «Subo a diario fotos y videos tomados con un drone de lugares impensados de La Pampa… estoy orgulloso de ser pampeano y se lo digo a los porteños: soy pampeano, no pronuncio las ‘eses’, cruzo la calle por la mitad de la cuadra y no en las esquinas, y les agrego que estamos rodeados de vacas. Mi Pampa es hermosa y lo va a ser siempre, y no voy a renunciar nunca a eso…», promete.

Se siente santarroseño hasta la médula, cuenta que alguna vez jugó al fútbol en Belgrano, «en la cuarta división jugaba de enganche, y en Buenos Aires a veces me prendo. Eso sí, soy fana de Boca», revela.

La realidad.
Después razona que la situación del país lo pone mal, «me siento triste por lo que está pasando, aunque en realidad no me gusta la política pero la sigo… veo que lamentablemente tenemos una cultura egoísta, de creernos vivos en eso de sacarle ventaja a otro. Y es una lástima porque tenemos un país hermoso, y te puedo decir esto porque lo conozco bastante».

Sobre Santa Rosa agrega que trata de venir cada tanto, «por mi familia, y veo cómo están las calles, que reflejan la realidad. No sé cómo está económica y socialmente, pero la imagen es un poco triste», concluye.

Un video en Ecuador.
El Mago KN tiene como un mojón importante en su carrera el haber sido elegido en un casting para realizar un video -versión ecuatoriana- de la más famosa gaseosa del mundo. «Me convocaron, me hicieron una prueba, sólo yo y el camarógrafo… tenía que hacer algo distinto, y en un momento mostré la botella, le pasé la mano y apareció la etiqueta y la tapa de otro color… El muchacho se sorprendió: ‘¡repetí eso!, me dijo… y bueno, después me dijeron de un día para el otro que tenía que viajar a Guayaquil para grabar la publicidad», cuenta.

Emanuel agrega que «hice de mozo en un bar, y había algún actor reconocido de Ecuador, y otros extras… Fue bravo, porque para un video que dura sólo 45 segundos tuvimos que grabar algunas tomas hasta 35 veces. Fueron dos días, de las 6 de la mañana a las 10 de la noche, y el siguiente de 6 a 2 de la tarde».

Se trataba de recrear para Ecuador un comercial original de Coca Cola… cuando con un ‘pase mágico’ se transforma la gaseosa común en una ‘sin azúcar’, y en otra ‘sin calorías’, y en la de ‘sabor ligero’… Hago de mozo, y en la mesa hay un grupo de muchachos y muchachas a las que llevo su pedido: una de las chicas me dice que no era lo que había pedido, y yo paso la mano por la botella y se la transformo en la gaseosa que quería… Después meto una botella en una bolsa de papel, la aplasto y se ve que ahí no queda nada… la botella aparece en la cartera de otra joven. Fue muy divertido, y salió muy bien. Por allí han visto el video, al menos el original», expresa, mientras explica que la voz «ecuatoriana» que se escucha no es la suya, sino que está doblada.

Al regreso en avión a Buenos Aires no podía sentirse mejor: traía 1.500 dólares en el bolsillo, y viajaba en primera, algo que obviamente no todos pueden hacer. Emanuel recuerda que «venía gente que supongo importante, trajeada, hombres que colgaban sus sacos en los percheros… y yo venía de remera y pantalón corto… y la verdad es que no me importaba nada!», se ríe con ganas.

El origen del nombre.
Emanuel cuenta que «a menudo la gente me pregunta el origen de mi nombre artístico, Mago KN, y yo explico que son las dos primeras letras de Knord, un seudónimo (Nickname) que adopté allá por 2005, donde los nombres virtuales estaban de moda. Knord viene de una adaptación -posiblemente a causa de haberlo escuchado mal- del nombre de un personaje de ‘La sociedad de los poetas muertos’: Knox», sostiene.

Amplía diciendo que «mi falta de creatividad a la hora de buscar un nombre de mago, y el sentir tan propio el Nick al punto de tenerlo tatuado me llevaron a ser el Mago KN», concluye.

Hacer magia.
Explica que hacer magia no es tan difícil, que sólo hacen falta «paciencia, ganas y dedicación… y no una destreza especial… Es como contar una historia y todo reside en el poder de la argumentación. Lo bueno es que el que asista a un espectáculo lo haga con ganas de disfrutar, aunque siempre está el que trata de molestarte, que trata de ver dónde está el truco, el ardid… y bueno, también debemos aceptarlo, y resulta un desafío que nunca lo descubra», sonríe otra vez Emanuel.

Sigue progresando en esto de jugar a ser mago, y a veces se sorprende que en Buenos Aires alguien lo descubra en un subte… que se den cuenta que él es el ilusionista que vieron antes en alguna sala, o tal vez en Instagram donde constantemente está subiendo sus cosas. Que él es el Mago KN. De La Pampa…