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El pampeano que movió al súper campeón

Hoy nadie se acuerda de él. Ni tampoco lo harán mañana. Ni pasado. Es más, vive comiéndose puteadas. Pero es hora de reivindicar a este tipo. Ayer (por el domingo en Madrid), físicamente quedó en pie solo un equipo, ellos estaban rotos. Es justo reconocerlo. #River #PabloDolce #Napoleón”,publicó este lunes el sitio “Mística Millonaria”, destacando la labor del pampeano Pablo Dolce como preparador físico de River Plate, el súper campeón de América luego de vencer en la final de la Copa Libertadores a Boca Juniors.

Dueño de un perfil bajo que deberían envidiar muchos otros con menos éxito que él, Dolce fue construyendo su nombre en las grandes ligas sobre la base de trabajo y resultados. Llegó a River en 2014 a pedido de Marcelo Gallardo y junto al Muñeco ya dio nueve vueltas olímpicas. Y ahora va por la revancha en el Mundial de Clubes, que se les escapó en 2015.

Obsesivo.
Nacido en Colonia Barón hace 45 años, Pablo Adrián Dolce es considerado un “obsesivo” de su trabajo. “Dolcetta” o “Cuca”, como suelen llamarlo, siempre fue un apasionado por el deporte, y no dudó en estudiar el profesorado en Educación Física cuando terminó la secundaria en el Instituto José Hernández baronense.

General Pico fue su destino universitario y, una vez recibido de profe, se trasladó a Buenos Aires para hacer un postgrado de Técnico en Investigación Científica Deportiva en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard). Y posteriormente realizó la Licenciatura en Educación Física con orientación en Fisiología y Biomecánica del Trabajo Físico, en la Universidad de San Martín (Unsam).

Durante sus estudios en Capital conoció al doctor Néstor Lentini, con quien comenzó a trabajar en 1996 para de esa manera meterse definitivamente en el alto rendimiento, haciendo trabajos personalizados con jugadores de renombre como Juan Román Riquelme, Radamel Falcao García o Mauro Zárate, entre otros.

Su llegada al fútbol en particular se dio en 2006, cuando Alejandro Kohan lo convocó para trabajar en el cuerpo técnico de River Plate que comandaba Daniel Pasarella. Fue el tercer preparador físico de la Primera durante dos años (2006/07) y, cuando se fue el “Kaiser”, continuó trabajando en las inferiores millonarias hasta 2011.

Luego llegó una experiencia en el Puebla de México (Segunda División) que dirigía Silvio Rudman y posteriormente el regreso a Argentina para trabajar en el ascenso junto a Alejandro Montenegro, DT de All Boys de Floresta.

Con Gallardo.

Durante sus primeros años en River conoció a Gallardo, quien brillaba en aquel equipo de Pasarella antes de emigrar a Francia. Y el mismo Muñeco lo convocó varios años después para que lo ayude en la recuperación de una lesión que sufrió mientras jugaba en Nacional de Montevideo.

En 2014 Gallardo asumió en River como entrenador, junto a los ayudantes Matías Biscay y Hernán Buján, y eligió al pampeano como su preparador físico principal, para comenzar con un proceso que no ha parado de darle alegrías a los millonarios.

Siempre con su bajo perfil (especialmente con la prensa),Dolce se fue ganando la confianza de cada uno de los jugadores que fueron llegando al plantel, especialmente por los resultados que encontraban en su rendimiento cada vez que salían a la cancha.

“Como primer objetivo me propongo la prevención de lesiones”, supo decir en su momento el pampeano, cultor de equipos “corredores,resistentes, fuertes y explosivos”, como este River multicampeón.

Como parte de su obsesivo trabajo cuenta con informes pormenorizados del potencial físico de cada uno de sus jugadores, pero en la intimidad aseguran que a pedido de Gallardo jamás da a conocer los datos, porque el DT no quiere darle esa ventaja a los rivales.

Lo cierto es que el River del Muñeco es –además de un equipo con personalidad, calidad técnica e inteligencia táctica– una máquina de correr, con un gran despliegue e intensidad física que el resto envidia. La muestra fue el suplementario en el Santiago Bernabéu, en el que literalmente River pasó por encima a Boca desde lo físico.

Y por eso el Millonario fue nuevamente campeón, por novena vez desde que comenzó este ciclo: Copa Sudamericana 2014, Recopa Sudamericana 2015; Copa Libertadores 2015; Suruga Bank 2015; Recopa Sudamericana 2016; Copa Argentina 2016; Copa Argentina 2017; Supercopa Argentina 2018; Copa Libertadores 2018.

“Feliz por este momento tan especial… Baronenses siempre en mi corazón!!! Aguante La Pampa”, posteó el profe en su cuenta de Facebook apenas finalizada la superfinal en Madrid, y por el mismo medio agradeció a los amigos, colegas y familiares que lo han acompañado a lo largo de su carrera. Hoy viaja con el plantel a los Emiratos Arabes Unidos para disputar el Mundial de Clubes. River sigue corriendo.