El peronismo “racional”

PUNTO DE VISTA

POR MIGUEL TANOS * – Como lo he expresado en comentarios anteriores, la verdadera batalla en tiempos de gran angustia social, es cultural. En ese contexto, las palabras y su connotación constituyen las herramientas o instrumentos de este conflicto. Los medios hegemónicos, junto a panelistas oficialistas inspirados en las usinas comunicacionales del gobierno, replican con sospechosa asiduidad la existencia de un “peronismo racional”. Lo definen como el sector que justifica y legitima las políticas del oficialismo, otorgándole con un profundo sentido maniqueo la categoría de bueno, para confrontar con el otro peronismo, que sería sinónimo de barbarie y caos.
Pero ¿que es lo racional? Racional es la característica que describe al hombre y lo distingue del animal, ya que el ser humano es el único que posee capacidad humana para pensar, entender, evaluar y actuar bajo ciertos principios. En el pensamiento filosófico, fue René Descartes quien inicia el racionalismo, expresando en su discurso del método “soy una cosa que piensa”, y Hegel, el padre de la razón absoluta, llega a lo máximo manifestando que todo que todo lo real es racional, y la historia es fruto de un proceso dialéctico de la razón, marcando un hito en el pensamiento occidental. Max Weber, desde una concepción pluralista y relativista afirma que “lo que es racional desde un punto de vista, muy bien puede ser irracional desde otros”.
También hay que decir que “La Razón” ha sido utilizada muchas veces para imponer teorías y prácticas en contra de la dignidad humana, por ejemplo la última dictadura cívico militar.
Por lo tanto, la racionalidad no es exclusiva de un sector o movimiento político o cultural, es una forma de interpretar la realidad y en todo caso proponer, como lo decía Marx, transformar esa realidad. En este juego, el filósofo argentino Ernesto Laclau se atrevió a escribir “La razón populista”, poniendo la racionalidad del lado del pueblo, como Esteban Echeverría.
Pero volviendo al movimiento creado por Juan Perón, el peronismo desde sus orígenes no tiene nada de irracional. Pero su racionalidad está constituida por un cuerpo de ideas y el diálogo vital con el pueblo, donde no está ajeno lo emocional. Tiene postulados que definen su esencia, independencia económica, soberanía política y justicia social. Sumado a ello, la idea de Nación e integración latinoamericana, y el pueblo como sujeto político fundamental constituyen lo específico de esta fuerza política que lo diferencia de otras y le dan la identidad histórica.
Pero entonces, ¿cuál es la racionalidad de un dirigente peronista que adopta otra con postulados contrarios? Que se basan fundamentalmente en la expansión de un capitalismo financiero que busca ampliar la rentabilidad a cualquier precio y un profundo desprecio por la movilidad social, que ha sido uno de logros históricos del Justicialismo.
Por ello, se debería señalar que aquellos que acompañan estas posturas desde un sector del peronismo serían totalmente irracionales, porque están legitimando políticas económicas sociales y culturales contrarias a la racionalidad del cuerpo doctrinario y vital que le dan identidad.
Podrían, entonces, hacerse cargo de aquella célebre frase de Evita, cuando decía: “Le tengo más miedo al frío del corazón de los compañeros que olvidan de dónde vienen, que al de los oligarcas”.

* Ex ministro de Educación de La Pampa entre 1999 y 2003.