“El Retorno” crece gracias al sabor de un producto regional

Una familia de Alpachiri volvió al pueblo y abrió “El Retorno”, una fábrica de chacinados que vende a distintas ciudades de la provincia. El emprendimiento crece gracias al sabor “de un producto bien regional” que hace a la identidad pampeana.
“Teníamos un supermercado en Bahía Blanca y la verdad que nos iba bien, estábamos muy asentados y con mucho trabajo, pero sufrimos dos asaltos, los dos con armas de fuego y el último realmente fue muy feo, así que decidimos pegar la vuelta”, cuenta Martín sobre el porqué del inicio de la fábrica e incluso del nombre elegido para dar un cambio a su vida y a la de su familia.
Martín Moroni tiene 40 años y desde hace ocho que está al frente de “El Retorno”, una fábrica de chacinados ubicada en Alpachiri en la que trabajan dos familias junto a otros tres empleados. Todos se dedican a la elaboración y venta de distintos productos “que se venden bien en cualquier época del año”.
“Le pusimos directamente El Retorno por la vuelta a la localidad. Al principio la pregunta era qué hacer, y nos decidimos por los chacinados. Esto comenzó como un emprendimiento bien familiar con mi papá Roberto, con mi mujer Araceli Dukardt y con mi suegro Orlando. En los inicios le vendíamos a la Colonia Menonita y como empezó a funcionar bien nos fuimos expandiendo. Luego se sumó un amigo y después sumamos tres empleados porque la producción creció notablemente”, describe Martín que ya tenía experiencia y material adecuado gracias a un negocio de distribución de carne que manejó antes de su actual fábrica.
La firma tiene en Alpachiri una carnicería de venta al público dedicada a los chacinados y también a la distribución: llega a distintos comercios de Santa Rosa, Toay y General Acha. Elaboran y venden chorizo seco, longaniza española, jamón crudo, bondiola, salame tipo criollo, morcilla blanca y morcilla negra, queso de cerdo.
“Nuestro caballito de batalla es el chorizo seco, se vende siempre muy bien porque es un producto artesanal, característico de la región y la gente lo tiene incorporado en su mesa”, destacó el responsable de una firma que participó en la reciente Feria de Emprendedores Pampeanos que se realizó en Toay.
“Vamos a todas las ferias que organiza la Provincia, es una doble oportunidad: por un lado te mostrás y por otro siempre se hacen muy buenas ventas”, valoró Moroni que juntó a su suegro Orlando se pusieron al frente de unos de los stands más visitados en la carpa gastronómica.

Crédito provincial.
En sus planes de crecimiento y expansión “El Retorno” tuvo un apoyo clave cuando recibió desde el Gobierno pampeano un crédito de 400 mil pesos que fue utilizado para efectuar mejoras en su planta con el objetivo de obtener la habilitación del tránsito provincial de sus productos.
“Recibimos mucho apoyo, tanto del Ministerio de Desarrollo Territorial como del Ministerio de la Producción, por eso estamos en todos los eventos y ferias que organizan en distintos lugares de la provincia. Creo que es importante tener una política que incentive a los emprendedores porque en definitiva se genera un movimiento en la economía de los pueblos de toda La Pampa. El año pasado también estuvimos en Toay y es una vidriera muy provechosa en todo sentido”, valoró Moroni.
En los últimos años Alpachiri se convirtió en una especie de polo industrial de los chacinados. Distintas firmas familiares pusieron todo su esfuerzo en elaborar productos de alta calidad que trascienden la localidad gracias a su sabor e identidad.
“Es cierto, está Néstor Bender que desde hace un tiempo comenzó a trabajar y le va muy bien, también José Luis Haberkorn que tiene productos muy buenos. Tenemos buena relación entre todos y lo importante es que todos trabajamos y podemos generar movimiento económico para nuestras familias y también para la zona porque este tipo de emprendimientos, si tienen buena repercusión, generan nuevos empleos”, resaltó Moroni.

¿Y en el caso de ustedes por qué el nombre de El Retorno?
“Después de lo que nos pasó en Bahía y cuando decidimos pegar la vuelta al pueblo nos pareció que El Retorno era lo más adecuado, por todo lo que significaba. Yo en principio tenía una distribuidora de carne y me había abocado mucho a ese trabajo, entonces no le ponía toda la energía al chacinado pero la crisis económica complicó el tema de las cobranzas. En la carne se manejan montos altos: hoy una media res se cotiza en 10 mil pesos y es complicado cobrar. En cambio el tema con los chacinados es más manejable y hoy estamos creciendo porque le metemos todas las pilas a eso. Es algo que genera satisfacción, gracias a Dios nos dedicamos a este rubro y estamos más que satisfechos”.
La producción actual de El Retorno es de unos 500 kilos a la semana, de acuerdo a la demanda. “Tenemos 2 mil kilos al mes, es el doble de lo que hacíamos el año pasado y la proyección es aumentarla porque vemos que el interés crece. Confiamos mucho en el producto que ofrecemos y eso se combina con buenos precios. Creo que cuando ya ganás una identidad la gente te sigue y te recomienda a través del boca a boca. Es un ida y vuelta que no se puede desaprovechar”, cuenta Martín mientras mira de reojo la cola que se armó en el stand, una muestra de que el hecho de volver a casa fue la mejor decisión.
“El chacinado tiene una presencia regional muy fuerte, se consume mucho, entonces la apuesta es ofrecer la mejor calidad y buen precio porque es algo que tiene salida en cualquier época del año. Como es básicamente un emprendimiento familiar el esfuerzo es el máximo, así que por eso creo que las cosas salen bien”, resumió Moroni.