El Toro Sanchez condenado a indemnizar al Club Santa Rosa

QUINCE AÑOS DESPUES

Millonaria en dólares es la suma que dos directivos de la entidad deberán afrontar en concepto de indemnización, y también para el pago de abogados y otros gastos. “Toro” no tiene nada a nombre suyo.
La Justicia provincial falló en contra de Jorge Omar “Toro” Sánchez, y el ex directivo de Atlético Santa Rosa deberá indemnizar en una suma millonaria en dólares a la institución.
La medida dispuesta el 11 de diciembre pasado obliga a Sánchez a hacer frente a la condena para devolverle a Atlético Santa Rosa una suma que al 23 de febrero de 2015 rondaba los 1.194.500 dólares, que deberán ser actualizados ahora con la tasa mix que fija la justicia civil, más el 21% de IVA.
En los últimos días lo que se conoció fue la resolución de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Santa Rosa. Concretamente se informa a las partes que se rechaza la apelación interpuesta por el coaccionado Jorge Omar Sánchez contra la sentencia” dictada hace ya un par de años. Además la Cámara impone las costas “de la alzada a cargo del apelante vencido”, y se regulan los honorarios de los abogados intervinientes.
La decisión está firmada por las jueces de Cámara Adriana B. Gómez Luna y María Graciela Albores, y por la secretaria Adriana E. Telleriarte.
Aunque no resulta fácil estimar cuál es el monto que deberá afrontar Sánchez y la otra persona que quedó vinculada al proceso, un cálculo somero arroja alrededor de 1,2 millones de pesos más intereses; pero además los vencidos deberán hacerse cargo de los honorarios de los profesionales que intervinieron -unos 400 mil dólares más-; y también de otros gastos como Caja Forense y Rentas.

Primera instancia.
Cabe recordar que los dos ex directivos fueron condenados en primera instancia a devolverle a la entidad una suma que ronda los 700.000 dólares más otro monto en pesos, con la particularidad de que también tendrá que hacer frente a intereses desde el 23 de febrero de 2015 hasta que efectivamente se formalice el pago.
La sentencia, firmada por la jueza Adriana I. Cuarzo, titular del Juzgado de Ejecución, Concursos y Quiebras n° 2, fue apelada en Cámara.

¿”Toro” insolvente?

De todos modos no parecería fácil que Sánchez vaya a hacer frente a un posible embargo, porque no posee bienes registrables.
No obstante se conoce que “Toro” es heredero de un campo -junto a sus dos hermanos- que era propiedad de su padre. ¿Podrá eludir ponerlo a su nombre, o la justicia actuará de modo tal de evitar que pueda actuar ocultando su patrimonio?
Cabe recordar que la acción fue promovida oportunamente también por daños y perjuicios contra Miguel Angel “Huevo” Gómez -quien era el presidente de Atlético Santa Rosa en la misma época que el “Toro” funcionaba como prosecretario-, pero quedó desvinculado en su momento al llegar a un acuerdo entregando a Atlético Santa Rosa 30 hectáreas ubicadas sobre la ruta 5. Parcelas que insólitamente, habían sido adquiridas en el marco del mismo negociado que se hizo con el patrimonio de la entidad. “Huevo” Gómez, desde hace varios años se alejó de la ciudad

Está probado.

Cuando se llegó al proceso civil el Club Atlético Santa Rosa argumentó que no necesitaba presentar pruebas para demostrar la responsabilidad de los imputados porque en el proceso penal, al convenir un juicio abreviado, admitieron haber cometido el delito de defraudación.
En ese proceso los ex dirigentes fueron condenados a tres años de prisión en suspenso por el delito de administración fraudulenta en calidad de coautores.
La demanda fue por 3.000.000 de pesos a julio de 2003. Sánchez negó las acusaciones, rechazó por “exorbitante” el monto reclamado y sostuvo que la auditoría contable había arrojado “una diferencia formal” de 126.974,11 pesos.

No a la prescripción.

La defensa de Sánchez planteó, como cuestión de fondo, la prescripción de la acción, lo que fue rechazado por la jueza Adriana Cuarzo.
Con relación a la responsabilidad civil, Cuarzo -tal cual lo planteara el club- indicó que “después de la condenación del acusado en juicio criminal, no se podrá contestar en el juicio civil la existencia del hecho principal que constituya delito, ni impugnar la culpa del condenado (…). La sentencia penal condenatoria produce efectos de cosa juzgada en el proceso civil respecto de la existencia del hecho principal, que constituye el delito y de la culpa del condenado”.
Agregó: “Existiendo condena en sede penal, el juez civil no puede discutir o desconocer la existencia del hecho principal que constituye el delito, ni impugnar la culpa del condenado”.

UN ARGUMENTO REFUTADO POR “ABSURDO”
“Extracción paulatina e ilimitada del patrimonio”
La Cámara de Apelaciones rechazó el recurso de Jorge “Toro” Sánchez, refutando “por absurdo” su argumento “en cuanto a que nada adeudan por las consecuencias de su conducta criminal”, como también juzgó una falacia que “el club se benefició con la venta de 7 hectáreas adquiridas por un sobreprecio de $150.000”.
Ya en su momento la Justicia había señalado que los responsables “del manejo, la administración y el cuidado de los bienes” de la institución, “violaron las obligaciones a su cargo (…) con la finalidad de obtener un beneficio personal para sí o para terceros, y/o un lucro indebido perjudicando de esa manera los intereses de la entidad”.

Probado en el foro penal.
Los hechos delictivos probados en el foro penal -y que no pueden ser rediscutidos en el Civil- son la venta de terrenos a Casa Tía, la compra de terrenos al propio “Huevo” Gómez en la ruta 5, la venta de la sede social, la venta de una rifa, la compra de vehículos, colocaciones financieras y un préstamo de 300.000 dólares a Carlos Alberto Martín.
Una cifra que nunca se recuperó -para ese entonces el dinero de Atlético Santa Rosa era utilizado como si se tratara de una entidad monetaria por los directivos infieles- fue el préstamo a la Financiera Cash Loan por $450.000. Esta financiera -casualmente (¡!!)- manejada por Ricardo Garro, ex jugador de fútbol de la institución alba.

Daños y perjuicios.
Al entrarse en la cuantía de los daños reclamados por el club, la justicia indicó que “el reclamo se integra por la suma de 3.000.000 de pesos al menos de julio de 2003 y condicionada a la escrituración de una parcela rural de 30 hectáreas” que Santa Rosa le reclamó a Gómez en otro expediente caratulado “daños y perjuicios”.
Para esa cuantificación se tuvo “especialmente en cuenta” que al aprobarse la venta de 20.000 metros cuadrados del estadio Mateo Calderón a Casa Tía en 1.850.000 dólares “pagaderos en efectivo”, se podría realizar un gimnasio para 4.000 personas, 800 metros cuadrados de superficie deportiva, dos piletas cubiertas (una reglamentaria y otro para niños), vestuarios, sanitarios, confitería y administración. Obviamente esas obras nunca se concretaron.
Un perito arquitecto había determinado que a octubre de 2014 tenían un costo de 20.224.896,35 pesos.

Una cifra millonaria.
Por su parte las hectáreas sobre la ruta 5 en febrero de 2015 tenían un valor de 19.806.000 pesos. Por lo tanto, teniendo en cuenta el pago de Gómez de esa suma y lo que hubiera costado las obras del gimnasio, las piletas, etc., quedaba una diferencia de 424.896,35 pesos a favor de Santa Rosa a febrero de 2015.
Además, los daños patrimoniales alcanzaban también a la suma de 700.000 dólares, “que hubiera sido el saldo líquido remanente y disponible” para el club, ya que es la diferencia entre lo percibido de Casa Tía y lo que hubieran demandado el pago de las obras mencionadas. Una suma que el paso del tiempo arroja hoy una cifra millonaria en dólares que habrá que ver de qué manera se puede cobrar.