Elvira y un feliz cumpleaños que cuenta más de un siglo

LA MUJER DEL SIGLO FESTEJO SU CUMPLEAÑOS

“Mirtha Legrand un poroto”, le dijo uno de sus nietos a la protagonista de esta historia. “La vamos a terminar por desplazar, ya va a ver”, sentenció el hombre, y provocó risas en la mesa donde, aproximadamente, 40 personas -la familia de Elvira Alvarez de Fernández- festejaba el cumpleaños número 104 de la mujer.
En esta ocasión, cuando el equipo de LA ARENA interrumpió la cena, se encontraba tomando una gaseosa Sprite, pero se sabe que disfruta de las cervezas bien heladas, sobre todo, en las “tardecitas de verano y con pan dulce”, como dijo una de las presentes. Otra de las actividades que Elvira disfruta es jugar al chin chon, disciplina en la que tiene a toda su familia de “hija”.
Nació el 12 de septiembre de 1914 en la localidad de Toay, poco tiempo después de que estallara la primera Guerra mundial. Tres meses antes de que Juan Domingo Perón aparezca en la escena pública como secretario de Trabajo, Elvira se casó a sus 23 años con Avelino Enrique Fernández, el 12 de junio de 1943. El acontecimiento también se retrató en los diarios, se ve que su presencia -la de Elvira- tiene cierto magnetismo mediático.
De aquel matrimonio tuvo un único hijo, Avelino Severino Fernández, actualmente tiene 73 años, y junto a Mirta Ibarlucea le dio tres nietos: Fabio, Mauro y Mariela. A su vez, Elvira tiene seis bisnietos: Paloma, Fausto, las mellizas Marín Belén y María Angela, Tomás y Tobías.
Es una de las hermanas de los diez hijos que tuvieron los españoles Pilar y Francisco. Durante los primeros años de su fundación, vivió en Santa Rosa, en la calle Coronel Gil, cuando las arterias aún eran de tierra en el centro capitalino.
Ahora, pasó más de un siglo y Elvira no parece escatimar los deseos de vivir. Puede ser una cuestión genética, pero la realidad es que fue la única de sus hermanos que se impuso al paso del tiempo. También puede ser la manera de encarar la vida: su familia asegura que nunca dejó de lado el humor, la seguridad en sí misma y todas sus actividades.

Sus actividades.
Se levanta religiosamente todos los días a las siete de la mañana. Lo primero que hace es leer los diarios (el canillita le lleva LA ARENA desde hace muchísimos años), mientras toma mate. Cuando la yerba se lava, limpia y ordena la casa, y lava la ropa a mano.
Alrededor de las 9:30 horas, es el momento del desayuno más consistente: un café con leche, al mismo tiempo que plancha ropa y de fondo enciende la televisión.
Luego, se prepara para una de sus actividades más virtuosas: se pone a cocinar, “que es lo que mejor le sale, sus comidas son las más ricas”, según una de sus bisnietas. Entonces, pone la mesa y espera a su hijo para almorzar.
Si sus jóvenes bisnietos se retrasan en el colegio, la llaman para que los espere, y comen en familia. Después, casi de sobremesa, Elvira da clases de chin chon, porque “no sé cómo hace pero siempre nos termina ganando”, confiesa la misma bisnieta.
Una vez por semana se da el gusto de ir a la peluquería, para mantenerse con su mejor aspecto. Es una mujer coqueta, de esta manera festejó su cumpleaños número 104, y su familia espera, por su vitalidad, que festeje muchos años más.