En allanamiento hieren a un joven. Está internado fuera de peligro

DISPARO A LA POLICIA

Un adolescente de 17 años resultó herido de un balazo en la cadera luego de enfrentarse a efectivos del Grupo Especial Policial (GEP) de la Policía de La Pampa. El episodio ocurrió en la madrugada de ayer en pleno allanamiento de una casa en la calle Andreotti, en el barrio Reconversión, al este de Santa Rosa. Al arribo de los policías el chico estaba dentro del inmueble y fue él quien inició con los disparos. Una de las detonaciones dio en el escudo de protección de uno de los dos uniformados que ingresaron primero a la casa. En ese momento alguno de los efectivos respondió a la agresión y lo hirió. La lesión que recibió el menor no comprometió su salud, aún así fue trasladado al hospital Lucio Molas donde se encontraba internado hasta la noche de ayer.
Fuentes judiciales consultadas por LA ARENA aseguraron que el chico, previo al cruce con la policía, había estado involucrado (al menos con una persona más) en un ataque a balazos contra una casa del barrio río Atuel. En principio trascendió que todo estuvo referido a un “ajuste de cuentas” por temas con drogas, pero la fuente consultada desestimó esa versión, y aseguró que se condice con que el propietario de la vivienda baleada evitó que este adolescente le diera una golpiza a otra persona.
En la causa judicial intervino la fiscal Leticia Pordomingo, de la Fiscalía de Delitos Contra la Propiedad. No hay personas detenidas.

Balacera.
El episodio por el cual el adolescente resultó herido tuvo lugar en la madrugada de este sábado y está relacionado en principio con un hecho que tuvo lugar el jueves por la noche en el barrio río Atuel. De acuerdo con la fuente consultada, el chico de 17 años había estado involucrado en una suerte de pelea o agresión contra otra persona en ese barrio. Alguien (un hombre mayor de edad) intercedió y evitó que la golpiza pasara a mayores. Fue allí que el interventor observó que este chico tenía un arma, pero no realizó denuncia alguna sobre eso. Llamativamente el viernes su vivienda fue atacada a balazos y tras ese episodio sí hizo la denuncia en la Seccional Primera, dependencia desde la que se dio inicio a una investigación para dar con el arma empleada y los posibles atacantes.

Allanamiento y disparos.
La policía no buscaba al joven puntualmente, sino que buscaban principalmente el arma de fuego, ya que -según confiaron a este diario-las personas que no tienen autorización para la tenencia de armas están identificadas. En ese contexto un grupo de policías de la Primera y del GEP, fueron hasta una casa de la calle Andreotti para secuestrar el arma de fuego, bajo una orden de allanamiento del juez Carlos Chapalcaz. Sin embargo, al arribo y posterior ingreso a la vivienda, se encontraron con el chico de 17 años que comenzó a dispararles. En otra habitación había dos personas más que serían su madre y la pareja de ella.
Fueron al menos dos los primeros uniformados del Grupo Especial que entraron a la casa, y una de las detonaciones dio en el escudo protector de uno de ellos. Pero detrás venía más cantidad de personal, y alguno (no se indicó quien) respondió a la agresión del muchacho y lo hirió a la altura de la cadera.

Traslado al hospital.
Con el joven herido los policías sólo requirieron la presencia de una ambulancia del SEM que lo trasladó hasta el hospital Lucio Molas, lugar donde permanecía internado hasta la noche de ayer. De acuerdo con lo indicado por el médico interviniente a las autoridades judiciales actuantes, la salud del adolescente no corría peligro y la herida provocada por el disparo no comprometió su salud.