En los últimos dos años bajaron las persianas 28.000 kioscos

“Hay más de 40 locales vacíos en el centro de Santa Rosa”, tituló este diario en su edición del 13 de enero pasado al reflejar la preocupante situación que atraviesa el sector comercial como consecuencia del plan económico que lleva adelante el gobierno nacional. Y ese panorama se repite en General Pico, en la porteña avenida Córdoba o en el microcentro de Bahía Blanca, en donde se triplicó el cierre de locales.
En esa ciudad bonaerense, de apenas 8 locales cerrados en 2016 en el sector céntrico se llegó a los 26 de la actualidad. Además, de 200 comerciantes, la mitad asegura que su negocio está en riesgo, según un censo realizado por la Corporación del Comercio, Industria y Servicios (CCIS) que determinó que en 2018 se triplicaron la cantidad de negocios cerrados en las cuadras microcentro bahiense.
Los datos surgen del relevamiento hecho por la Cámara de Jóvenes Empresarios de la CCIS, ante la preocupación por el momento de crisis que atraviesa el sector ya que hubo una importante pérdida de puestos de trabajo. “Para lo que resta del año reina un clima de pesimismo generalizado”, destacó el diario La Nueva, que en su edición del domingo publicó una nota donde se asegura que muchos comerciantes “transitan uno de los momentos más complicados de su historia”.
“Es que la crisis económica que atraviesa el país, las compras a través de Internet y el crecimiento de un mercado en negro, además de impuestos elevados, facturas de servicios públicos y alquileres imposibles de pagar forman parte de la cadena de problemas que mantiene en números rojos a cientos de pymes de la ciudad”, resalta el informe.
“El censo detectó que en la actualidad hay 26 locales vacíos en el microcentro, tres veces más de los que había en 2016, cuando esa cifra llegaba a apenas 8 inmuebles”, informaron desde la CCIS. Los datos se tomaron en el cuadrante comprendido por Brown, O’higgins, Alsina, Dorrego, Belgrano y Donado, donde se determinó la existencia de 467 inmuebles disponibles. Hace tres años había 456.
Lo preocupante –señala el diario– es que a pesar de otras crisis pasadas el centro siempre gozó de un porcentaje de ocupación plena. Del 98% de espacios ocupados en 2016 se bajó al 94% en apenas 24 meses.

Caída de ventas.
“A simple vista y teniendo una visión parcial de la situación entendemos que es una señal de alarma, preocupante y que requiere de un trabajo conjunto de gobierno y privados para revertir esta situación lo antes posible”, explicaron desde la CCIS.
La recolección de estadísticas en ese cuadrante fue acompañada de una encuesta de opinión a la que respondieron poco más de 200 dueños de pymes. Al menos el 50% reconoció que sus ventas cayeron de manera drástica entre el segundo semestre de 2017 y el mismo periodo de 2018. Y un 80% confesó que mantiene la misma cantidad de empleados, mientras que el 20% –unos 40 negocios– tuvieron que despedir gente.
También destacan que por el aumento de los servicios de luz, agua y gas, el 50% de los comercios se encuentran en riesgo y la otra mitad trasladó esos costos a los precios de los productos. Incluso un 60% de los encuestados dijo que la suba en el valor de los alquileres afectó seriamente a sus negocios y pide que en la ciudad haya algún tipo de regulación para evitar abusos por parte de inmobiliarias o propietarios.
Ante la grave situación un 50% pudo autofinanciarse y el resto tuvo que pedir ayuda a Bancos y pagar tasas de interés elevadas, mientras que el 90% aseguró que para lo que resta del año no piensa en ampliaciones o inversiones.

Pesimismo.
Para finalizar, la encuesta consultó cuáles eran las expectativas económicas para el 2019. Un 60% cree que será peor que el segundo semestre de 2018, un 35% piensa que habrá estabilidad y apenas un 5% es optimista y cree que la situación va a mejorar.
En tanto, la Asociación Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de emitió un comunicado dirigido a la gobernadora María Eugenia Vidal en el cual asegura que “la altísima presión fiscal” y los aumentos en las tarifas de los servicios públicos ponen en riesgo la actividad del rubro y cientos de puestos de empleo.
Y aseguraron que la carga tributaria es la más elevada de la historia y que los problemas empezaron en 2016 con la suba de las tarifas de servicios públicos.

Kioscos
En los últimos dos años cerraron 28.000 kioscos en la Argentina. Así lo reveló un informe que hizo el gremio de kiosqueros en base a datos propios y de las empresas que proveen a los comercios. Sostienen que las bajas podrían seguir si no se toman medidas.
“Venimos de una caída constante desde el 2016, con 28.000 kioscos cerrados a nivel nacional. Esto es producto de los fuertes tarifazos, el bajo salario de los trabajadores, las jubilaciones y las pensiones. Esto genera que el consumo interno caiga, que las empresas aumenten el precio de los productos y no se puedan vender”, explicó el presidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (Ukra), Néstor Palacios.
El dirigente consideró que “hay muchos factores donde la economía argentina no ha dado en la tecla” que, sumado a otras medidas como “la dificultad para acceder a un crédito y el costo bancario que implica el uso de tarjetas de crédito y débito, que es de entre 1,5% a un 5%, el sobrevivir se tornó complicado”.
Palacios detalló que los locales más afectados fueron aquellos que se encontraban en los cascos urbanos que, empujados por “tarifazos y la baja en las ventas”, optaron por cerrar o trasladarse al local conocido como “kiosco ventana” o aquellos ubicados en la periferia, de mucho menor costo en cuanto a alquiler y mantenimiento.
“Si recorremos las avenidas importantes de cada ciudad, vemos persianas cerradas con locales en alquiler. Muchos de esos locales eran kioscos, almacenes, polirrubros. Hasta 2015 teníamos 120.000 kioscos funcionando”, agregó.