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«Es un sueño que tomó alas»

INAUGURAN NUEVA SEDE DE UTELPA EN SANTA ROSA

El gremio que agrupa a los docentes pampeanos inauguró ayer una nueva sede, en esta ocasión para la Seccional de Santa Rosa que, hasta este momento, funcionaba en la sede provincial. El nuevo edificio, ubicado en la calle Pampa al 171, fue considerado por Utelpa como «un sueño» que «tomó alas hace unos meses» y finalmente «se concretó».
Tras varios años de funcionar dentro de la sede provincial que tiene la Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa (Utelpa) sobre la avenida Belgrano Norte al 243, los afiliados santarroseños contarán con las nuevas instalaciones del sindicato docente. «Es impensado todo lo que se trabajó en estos dos años de gestión para que podamos lograr esto», celebró Ana Willging, secretaria de la Seccional capitalina.
«Nos desprendimos únicamente porque el espacio que teníamos en la sede de la Belgrano, donde abrimos las puertas a todos los docentes, nos quedó chico», manifestó Willging durante su breve discurso en el acto inaugurativo ayer por la tarde. Y señaló: «Llegamos a esto gracias al aporte de todos los afiliados».
Minutos antes, la secretaria general de Utelpa, Lilia López, tomó la palabra y celebró que la apertura de esta nueva sede era un «nuevo paso» en la «política de gestión gremial» que se inició durante su mandato con el único objetivo «de llegar a todos los rincones de la provincia».

Día de lucha.
La fecha elegida para la apertura de la nueve sede no fue azarosa, sino que respondió al cumplirse un nuevo aniversario de la «Marcha Blanca». Cuando se cumplen 31 años de la recodada protesta del 23 de mayo de 1988, la secretaria general de la Utelpa, Lilia López, destacó «la trascendencia de aquella masiva movilización», y aseguró que, desde entonces, «la lucha docente es una lucha por los derechos de todos». En ese sentido, la líder docente detalló que «la educación es un derecho que da derechos» y que «el Estado es el garante de dichos derechos».
A su vez, recordó que en el año 1988. «la Marcha Blanca se plantó ante los primeros intentos de fragmentación del sistema educativo y de los propios trabajadores de la educación». Acontecimiento por el cual «las luchas de los docentes se transforman en luchas públicas, que ocuparon las calles, rompieron los límites sectoriales; y fueron comprendidas y apoyadas por los ciudadanos», detalló López, a través de un comunicado de prensa difundido por el gremio docente.
Y agregó: «Los trabajadores de la educación, sus reivindicaciones y sus formas de lucha comenzaron a reconocerse y a ser reconocidas como parte de las luchas del pueblo. Por primera vez un secretario general de la CGT, por entonces Saúl Ubaldini, habló en la Plaza de Mayo a la columna de trabajadores en guardapolvos blancos y a cuadritos que entonan la consigna ‘somos los obreros de la tiza'».
Como recordatorio del trascendente acontecimiento, en el VII Congreso Extraordinario de la Ctera se instauró el 23 de mayo como Día del Trabajador de la Educación, bajo la consigna de que «los maestros con la lucha no dejaron de enseñar, enseñaron a luchar».