“Estamos entramos en una meseta”

ULISES FORTE Y LA PRODUCCIÓN DE CARNE DE LA ARGENTINA

Argentina podrá ampliar envío a China de carne bovina enfriada y congelada con y sin hueso, y carne ovina y caprina de la Patagonia. Hasta hoy solo mandaba cortes congelados sin hueso de poco valor.
Si bien el sector cárnico argentino valora la apertura de nuevos mercados, como China particularmente, pero también Japón, consolidando la curva ascendente, un análisis más profundo haría que el optimismo dé lugar a algún tipo de incertidumbre cuando se habla de producción. Los conocedores del tema sostienen que debe haber previsiones porque se advierte “un amesetamiento” en la producción, que se puede atribuir a las inundaciones, la posterior sequía, y a que se han disparado las tasas de interés. El Estado “debe acompañar” con políticas de incentivos impositivos y fiscales.
Ulises Forte, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipvac), le dijo a este diario que las exportaciones a destinos asiáticos podrían registrar un importante crecimiento, pero llamó a estar atentos “porque el mundo está demandante de carne” y hay que potenciar la producción.

-Argentina se ubicó en un buen lugar entre países exportadores de carne vacuna.
-Sí, hoy la Argentina está entre los diez primeros exportadores mundiales de carne. En los últimos dos años las exportaciones de carne bovina se incrementaron en 110 mil toneladas (res con hueso), y durante el 2017, las ventas a China generaron un ingreso total de 405 millones de dólares. Se ha subido la exportación, y estamos en un séptimo lugar. Y no estamos en el podio por todo el tiempo perdido hasta ahora. Indudablemente que este año nosotros aspiramos a enviar 420, 450 mil toneladas, pero ya hoy por lo que llevamos exportado estamos en el séptimo lugar a nivel mundial, cuando venimos de haber estado en el décimo tercero, décimo cuarto lugar…

-Había otros países del cono sur que exportaban más que nosotros.
-Claro, acá en Latinoamérica, tanto Paraguay como Uruguay exportaban más que nosotros y ahora volvemos a estar nosotros por encima de ellos, aunque no se trata de una competencia sino de una cuestión de estadística. Nosotros nos tenemos que preocupar por cuánta carne vendemos nosotros y no cuánto los demás.

-¿Y las expectativas son crecer en la venta a otros países?
-Sí, claro. No sólo China y Japón nos compra, sino que también Rusia volvió al mercado.

-¿Cuál es la aspiración?
-Cada cual se pone la aspiración que quiere, no me gusta poner números, pero lo que me parece es que tenemos que ir en escala ascendente. Nosotros estamos lejos del techo productivo, por lo tanto ponernos un techo como aspiración en la exportación significa primero generar una expectativa que no sabemos si la vamos a poder cumplir o no; y segundo se va a quedar corta a largo plazo, el mundo está demandante de carne… y además depende del clima, de las políticas que se generen, depende cómo estén los mercados.

-¿Hoy como está nuestra producción?
-Veníamos en recupero, pero este último tiempo estamos viendo que está entrando en una meseta, debido al factor climático, a las tasas de interés… el mercado estaría diciendo que es mejor tener soja que tener vacas, entonces estamos entrando en una meseta.

-¿Hace cuánto que se empezó con esa meseta?
-Yo creo que este ultimo año, las inundaciones y la posterior sequía, eso fue lo que más incentivó; y después cuando se disparó la tasa de interés, porque así quién va sacar un crédito para comprar vacas.

-¿Las medidas del gobierno nacional no han ayudado entonces?
-No sé. Tanto el gobierno provincial como el nacional tienen su responsabilidad. Además La Pampa siempre acompañó las políticas nacionales: cuando creció la ganadería en el país pasó lo mismo aquí; y cuando la ganadería cae en Nación también cae en La Pampa.

-¿Y el rol del Estado?
-Me parece que hubo grandes avances en el gobierno nacional al principio, como eliminación de retenciones, más aperturas de mercados, libertad para conquistar otros nuevos. Lo que sucede es que está sobrando mercado y falta más Estado… es verdad que los mercados son imprescindibles, ofrecen perspectivas, porque si alguien compra alguien tiene que vender. A ese mercado hay que ponerle el Estado al lado, tienen que aparecer las políticas de incentivo, de ordenamientos… para que siga creciendo la ganadería.

-¿Y qué clase de incentivos?
-Entiendo que son necesarios incentivos impositivos y fiscales, y hay que modernizar la comercialización, hay una distribución por corte, hay que unificar la tanda sanitaria. O sea no sólo pasa por comprar y vender, sino también tener las herramientas para hacerlo.

-Podría decirse que por un lado buenas noticias, y por el otro no es cuestión de confiarse.
-Nadie dijo que hay que confiarse… se podrá ser más o menos optimista, más o menos pesimista, pero lo cierto es que los productores nos dicen que hay que tecnificar, hay que ser más eficientes, hay que aplicar nuevas tecnologías…yo no quiero entrar en esa de que no se hizo nada, o se hizo mucho, o lo que falta … Creo en las condiciones del mercado, pero lo que falta es el Estado, falta bajar la tasas de intereses, el incentivo impositivo, una distribución por corte… En la Argentina hemos hecho o todo Estado, y nos fue muy mal; o todo mercado y también nos fue mal… Es hora de probar algo medio.

-¿Cómo juega el dólar en el tema de la exportación?
-El dólar viene bien para competir a nivel internacional, pero cuando se tienen costos en dólares y se vende en pesos se complica. Nosotros estamos esperanzados no en que acompañe el precio del dólar, aunque sí sería importante que haya un acomodamiento en el precio de la hacienda.