Evangelista no quiere replicar a Miguel Bravo

CLAUSURA DE "LA RECOVA"

“No tengo nada para decir”. Así de cortante fue la respuesta de Luis Evangelista ante la consulta de LA ARENA sobre los dichos de su correligionario y concejal Miguel Bravo, acusándolo de no permitir la reapertura de la confitería “La Recova”.
“Cada cual se debe hacer responsable de sus dichos y de sus acciones; yo hago lo que corresponde”, añadió el secretario en alusión a su actuación administrativa en el conflicto judicial Corredera-Ortiz por la propiedad del inmueble ubicado en Irigoyen y Avellaneda, cuyo local comercial fue inhabilitado por la comuna en abril de 2016 por irregularidades en el registro dominial.
Ello motivó que el edil Bravo propiciara una ordenanza habilitando la apertura del comercio a su poseedor (Corredera). Pese a su promulgación, la norma no llegó a efectivizarse, según el concejal, por decisión de Evangelista.
“Piensa que él es el intendente “, dijo Bravo del secretario de Hacienda, al que calificó como “sólo un liquidador de impuestos, nada más”.
Evangelista remarcó que está dedicado de lleno al manejo de los números municipales, a ordenar las cuentas y estar al día en el pago de sueldos y proveedores.
“Del tema La Recova sólo puedo decir que recibimos notas de las partes, pero que el tema está en la órbita de la justicia. Esta es una competencia que excede a la comuna y hasta tanto no se produzcan novedades en los tribunales sobre el pleito que existe sobre esa propiedad, no podemos avanzar”, indicó el funcionario santarroseño.
Evangelista no quiso analizar si la arremetida de Bravo responde a una interna de la UCR santarroseña y su cercanía con Francisco Torroba, a quien acompañó en su gestión municipal en el mismo cargo que actualmente ocupa.