Fabián Kloster, herrero y artesano, candidato a edil hace campaña de su propio bolsillo

“Venimos con la idea de sanear la política, sin ningún aparato atrás que le diga a las personas lo que tienen que hacer. La gente está cansada de los actos políticos donde les ofrecen cosas que después no van a cumplir”, disparó Fabián Kloster, candidato a primer concejal de “Militancia 44”, el espacio que lleva como candidata a intendenta de Santa Rosa a Fabiana Ballejos.
En su taller, ataviado con su ropa de trabajo, Fabián Kloster (52), habla con pasión de este momento de su vida, en la que decidió incursionar en el terreno político. Admirador incondicional de Agustín Tosco, y militante de Patria Grande, está convencido que ni Mauricio Macri, ni Leandro Altolaguirre, serán reelectos para un próximo período. Se dedica a trabajar en herrería y carpintería metálica, es artesano y conocido deportista.
-¿Cómo se decide a incursionar en política?
-Siempre leo bastante… y antes he sido presidente de la Comisión Vecinal de Villa Elisa, soy afiliado a Patria Grande y hace un tiempo me presentaron a Fabiana Ballejos, a quien conocía por su actuación en lo vinculado a su militancia social, mucho trabajo social… y sé que armó cooperativas, asociaciones civiles y tiene un fuerte compromiso. Fue ella quien me dijo de trabajar con gente común, desde abajo, sin ningún aporte económico. Más tarde conocí a Carolina Gambulli, quien está en la Fundación Vidanimal, que lleva realizadas más de 10 mil castraciones, que tiene quirófano móvil… Y bueno empezamos con la idea de sanear la política, sin aparatos que te digan qué hacer.
-Es una lucha nada fácil.
-Claro, pero nosotros consideramos que la gente no es ganado para ser arriado cada vez que la necesitan políticamente. No prometemos nada, pero sí tenemos un fuerte compromiso de trabajo.
-¿Qué les produce ver las esquinas de la ciudad atestadas por militantes de diversos partidos, repartiendo globos, afiches y folletos?
-En un principio y hasta ahora no quisimos entrar en ese terreno porque la gente se hartó de todo eso. De ver ese despliegue que al final es un fugaz momento en que se promete todo, pero que al final resultan promesas que después se esfuman.
-¿Y cómo se arreglan?
-Todos los materiales que utilizamos son provistos por nosotros mismos… Venimos aquí al taller en las noches, pintamos carteles, armamos pasacalles… y ahora conseguimos unos afiches chiquitos. Con un margen muy pequeño demostramos que se puede hacer campaña dignamente y creemos firmemente que hay que dejar de utilizar a la gente.
-¿Trabajan para el ahora, o miran más adelante?
-No nos importa tanto este momento, sino fomentar una conducta de ética política. Yo no soy peronista… y cuando algunos amigos de ese palo me hablan de militancia digo que les ha sido muy fácil, porque siempre sabían que iban a ganar. Nuestra pretensión es generar un movimiento genuino, y no dudamos en sacarle tiempo a la familia, al descanso, e incluso poner plata del bolsillo para seguir.
-¿No le dicen sus amigos futboleros que está un poco loco, con este paso que dio?
-Por supuesto… dicen que si algo me faltaba era esto, y que estoy un poco loco… Pero estoy convencido de lo que hacemos porque las personas que están en este espacio son sinceras y ponen todas las cartas sobre la mesa. La verdad es que la gente no quiere más que la paren en la plaza en ese momento fugaz, o que le prometan… Nosotros no prometemos nada.
-¿Cómo está viendo el país?
-A nivel nacional observo que vamos en caída libre. Es la crónica de una muerte anunciada, pero por suerte el argentino tiene capacidad para recuperarse rápidamente.
-¿Cree que va a haber cambio de gobierno en diciembre próximo?
-Seguramente va a haber un cambio de gobierno, considero que (Mauricio) Macri no tiene chances. Y además que el cambio le va a hacer bien a la gente trabajadora. Si el pueblo vota como corresponde y deja de mirar televisión va a haber un cambio, pero hay que entender que nosotros tenemos el poder. Ellos, este tipo de gobiernos, son la consecuencia de no usarlo bien… al punto que ponemos un empresario a que nos gobierne. ¿Y qué creemos que va a hacer un empresario?
-Es candidato a primer concejal, ¿qué opina de Santa Rosa?
-Estamos totalmente convencidos que en la Municipalidad no sobran empleados, para nada, Pero sí sabemos que faltan herramientas y mantenimiento. La ciudad está detonada.
-¿Qué responsabilidad le adjudica al actual intendente, Altolaguirre?
-¿Y qué responsabilidad le vamos a adjudicar? Para mí la incapacidad no es una responsabilidad…
-Entonces considera que también va a haber un cambio en el municipio después de las próximas elecciones.
-Estoy convencido que también en la ciudad va a haber un cambio de signo político. No tengo dudas que eso va a pasar. La cuestión es muy simple: ¿se dieron cuenta ustedes que la gente nunca pide obras faraónicas, sino cosas simples, elementales. Pide abrir una canilla y que salga agua, poder transitar por una calle después de una lluvia, que pase el regador, que haya iluminación… La población quiere lo básico para sentirse representada por un municipio.
Pero vemos una pérdida de agua y está dos meses, y no es por culpa de los empleados. Para nada.
-Confía en el empleado municipal.
-Por supuesto… el empleado es el que más sabe, pero hay que capacitarlo, darle herramientas, indumentaria; hay que darle dignidad laboral. Yo tengo muchos conocidos en Dagsa, y en lo que es obras municipales, y sé que tienen voluntad para trabajar, pero no cuentan con herramientas ni móviles. Hay que darles herramientas y seguridad y la gente te va a responder.
-¿Cuál es la aspiración eleccionaria de Militancia 44?
-Creemos que estamos en condiciones de sacar por lo menos un concejal. Es más, pienso que puede haber lugar para concejales de distintas líneas.

Un hombre común
Fabián Kloster es, nada más y nada menos, un hombre común dueño de firmes convicciones que tiene en Agustín Tosco un referente en su vida. Es un laburante, y además un típico loco por el fútbol. Hace herrería artística y carpintería metálica -coloca rejas, escaleras, puertas y portones-, y es un hombre que tiene una clara conciencia de clase. Es hijo de Antonio, albañil toda su vida; y de Haydeé, que fue empleada en la Legislatura. Tiene su taller (y detrás su casa) en Juan Bonnet y Vaira, y cada noche se reúnen allí los integrantes de Militancia 44.