Fuerte cuestionamiento para un proyecto oficial

EQUIDAD SALARIAL DE GENERO

Representantes de las centrales obreras criticaron ayer duramente el proyecto oficial sobre equidad salarial de género. Por la CGT, Héctor Daer advirtió que “se reciclan casi en forma de slogan principios de igualdad que ya están consagrados”, conceptos con el que coincidieron Estela Díaz, de la CTA de Hugo Yasky, y Dora Martínez, de la CTA de Pablo Micheli.
Los dirigentes sumaron sus cuestionamientos al proyecto de ley del Poder Ejecutivo sobre equidad salarial de género y licencias parentales, al advertir que “recicla principios ya consagrados legalmente” y que “ni siquiera contempla sanciones” por discriminación hacia la mujer.
El debate se reanudó en la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, que preside Sergio Ziliotto (Partido Justicialista de La Pampa), donde asistieron el triunviro de la CGT Héctor Daer; el diputado y secretario general de la CTA de los Argentinos, Hugo Yasky; la secretaria de Género de esa central, Estela Díaz; y la secretaria adjunta de la CTA Autónoma, Dora Martínez.

“En forma de slogan”
El primero en exponer fue Daer, quien objetó el título del proyecto oficial al denunciar que “no hace más que recitar la igualdad de género y de trabajo”, y se quejó de que “reciclan permanentemente, casi en forma de slogan, principios de igualdad que ya están consagrados legalmente”.
El representante de la CGT sostuvo que “en la evolución humana, la igualdad de oportunidades ya no alcanza, porque no todos partimos del mismo lugar para tener oportunidades iguales, y sobre todo en un país que en el último tiempo terminó con la equidad en educación al eliminarse la paritaria nacional docente”.
En cuanto a la iniciativa en debate, insistió en que “los enunciados repiten lo consagrado en el plexo normativo laboral y en la Constitución Nacional”.
Para Daer, “lo más preocupante” del proyecto es que “se establece que los códigos de conducta tengan un rango normativo, algo inédito en nuestro país y en el mundo. En ningún lugar del mundo los códigos elaborados unilateralmente por las empresas tienen alcance normativo”.
“Se plantea que los estatutos tienen que seguir un criterio de equidad y que eso será revisado y homologado por la autoridad de aplicación. Someter la homologación de un acuerdo impuesto unilateralmente por la empresa es una intromisión en la vida interna de las organizaciones sindicales”, explicó el cegetista, al indicar que en la actualidad esos acuerdos solo se notifican “sin que el Ministerio de Trabajo pueda objetar nada”. Otra de las críticas de Daer estuvo dirigida a la inclusión de la equidad de género en el teletrabajo, que es “una relación laboral no encuadrada en ninguna norma” que “da lugar a la precarización”.