Giuliana Mostacero: la creadora de su propia marca de carteras

Giuliana Mostacero es creadora de su propia marca, Arauca: carteras hechas en cuero que se destacan por su originalidad, diseño exclusivo y una gran calidad. Desde Toay, apunta a vender no solo en el país sino a generar clientela en el extranjero.
“Acá está la vaca”, dice Giuliana y se ríe mientras muestra una de las máquinas que sirven para darle terminación a sus productos. Es que ante la falta de fondos para llevar adelante lo que más quería tuvo una idea: comprar una vaca y ponerla a engorde. Cuando el noble animal de campo estuvo listo, se convirtió en el monto necesario para adquirir la tecnología que Arauca tanto necesitaba.
“Necesita una máquina recta de doble arrastre industrial, era fundamental, así que gracias a eso la pude comprar”, explica la responsable de una marca que, desde Toay, supo ganarse su lugar en un mercado tan competitivo como demandante. Es que si algo distingue al universo femenino es, justamente, la cartera. Un producto tan necesario como personal.
Giuliana Mostacero tiene 26 años y nació y se crió en Embajador Martini. Desde que era una niña abrió los ojos hacia el mundo de la moda y ese vínculo se fue haciendo cada vez más grande, más intenso. “Siempre me gustó mucho, todo el tiempo andaba pendiente de todo lo relacionado a la moda y a las tendencias así que naturalmente me fui inclinando para ese lado”.
Una visita que el colegio de Embajador realizó a la Expo Pymes de Santa Rosa fue clave para que Giuliana, en plena adolescencia, tuviera la certeza definitiva. “Cuando vi todo eso, la gente que hacía y vendía sus propios productos con una proyección de ir más allá de su propio ámito, me encantó. Ahí fue cuando dije: ‘yo quiero esto, quiero estar ahí’. Me gustaba generar, gestionar, estar en ese lugar; así que cuando terminé el secundario me fui a Córdoba a estudiar”, recordó sobre los momentos previos a comenzar su carrera como Técnica y Licenciada en Diseño de Indumentaria del Instituto Superior de Diseño y Arte de la capital mediterránea.
Giuliana no comenzó por las carteras. En esos primeros años de Facultad, entre apuntes, fotocopias y telas, creó su marca de accesorios, Filomena. Hasta que llegó la hora de presentar la tesis y la dirección cambió. Aparecieron las carteras.
“Mi trabajo de tesis lo hice con la revalorización de algunos aspectos originarios de La Pampa, me enfoqué en generar un producto con revalorización regional y desde ahí apuntaba a la marroquinería. Hacía carteras de paño y con hueso como un accesorio y complemento porque era algo que los indígenas utilizaban como herramienta. Descubrí que no había exploración de eso en libros o material escrito; no había casi nada registrado. Y de ahí sale Arauca, por los araucanos. En la facultad nos decían que teníamos que lograr que el producto siga más allá de la tesis, pero trabajar con los huesos me llevaba mucho tiempo y no me cerraban los números, en cambio con el cuero era mucho más rápido y mejor pago. Desde ahí lo encaré y ya no paré más”, cuenta Giuliana sobre un emprendimiento que, oficialmente, se puso en marcha el 22 de septiembre de 2016.
“Empecé a comprar cuero con lo que me quedaba de los accesorios y cuando me di cuenta de que sin una máquina industrial no podía seguir, compré la vaca. Mi papá me la crió y así pude tener lo que necesitaba”.
Crédito provincial.
Hoy Arauca fabrica y comercializa carteras, mochilas, bolsos, cintos, billeteras, monederos, libretas. También recibe pedidos para regalos empresariales. Por estas horas Giuliana apura la terminación de una tanda de agendas y portapapeles, todas recubiertas en cuero, que fueron pedidas especialmente para obsequios de fin de año.
¿Y cómo se acercan la mayor parte de tus clientas?
“En ferias, voy a todos los lugares adonde puedo. En el secundario vine a Expo Pymes y supe que quería estar ahí, el año pasado lo pude cumplir y tuve mi propio stand, da muchísimo resultado, es una vidriera enorme que no la podés dejar pasar. Voy desde las ferias más grandes que organiza la provincia a las que se hacen en lugares más chicos entre grupos de emprendedores, por supuesto que selecciono a qué lugar voy, pero adónde voy tengo resultados”, contó Giuliana que justo hoy tendrá una agenda sin resquicios: participará como invitada en el Primer Congreso de Emprendedores Pampeanos que se hace en Medasur, y tendrá su lugar en las ferias Random y Pasionaria en distintos lugares de la ciudad.
El crecimiento de Arauca tuvo un respaldo fundamental hace unos meses cuando consiguió uno de los créditos destinados a emprendedores que otorga el Ministerio de Desarrollo Territorial de la provincia. “Gracias a ese dinero compré dos máquinas porque la idea era agilizar los tiempos de producción y, a la vez, evitar delegar algunos procesos específicos de la producción. Mi intención es hacer un producto totalmente depurado. Yo lo que hago es una colección y una vez que sale, se vende”, detalla Giuliana en su casa compartida con Gastón Levaggi (31), quien la acompaña y la ayuda a desarrollar una vocación que se transformó en un medio de vida.
“Mis viejos Omar y Mariela, y mis hermanas Antonela y Giovana, siempre me apoyan, están conmigo y me dan una mano en lo que sea. Por suerte el emprendimiento marcha y yo quiero que salga no solo de la provincia sino del país. Apunto a eso y estoy haciendo distintos cursos y capacitaciones. Hoy lo que me identifica es la paleta de colores que tienen las carteras, es algo que no se ve en las vidrieras, es algo seleccionado para que la mujer que lo compra se sienta totalmente identificada porque llama la atención y gusta. Yo sé que tengo un producto de mucha calidad, que tiene funcionalidad y que marca un estilo”. Y eso es lo que logra Arauca, marcar tendencia con estilo de mujer.