Golpeó a su hijo por un teléfono celular

El juez de control santarroseño Carlos Matías Chapalcaz condenó ayer a un padre a seis meses de prisión por ser autor del delito de lesiones leves calificadas por el vínculo, en perjuicio de un hijo, le revocó el beneficio de la libertad condicional y le unificó la pena con otra anterior en una pena única de dos años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.
El 20 de abril de este año el hombre “agredió físicamente a su hijo de 8 años, luego de que éste le dijera que había perdido el celular (del imputado). En un primer momento, le arrojó un palo plástico, luego le dio golpes de puño y, cuando estaba en el piso, le dio patadas. Posteriormente, en el interior de la vivienda (de la madre de la víctima), lo golpeó con un cinto. A causa de ello le provocó lesiones en varias zonas del cuerpo”, dice el fallo.
El conflicto penal se resolvió a través de un juicio abreviado acordado entre el fiscal Raúl Adrián Miguez Martín, el defensor oficial Juan José Hermúa y el propio acusado, un peluquero de 28 años. Ellos convinieron los seis meses efectivos por las lesiones; pero como el juez de audiencia Carlos Besi ya lo había condenado el 23 de junio de 2016 -en otro abreviado- a una pena unificada de dos años y seis meses de prisión (vencía el próximo 5 de octubre), solicitaron que se le revocó la libertad condicional y se lo condena a una nueva pena unificada de dos años y seis meses de prisión. Por lo tanto, Chapalcaz ordenó que se efectúe un nuevo cómputo de la pena. La mamá del niño dio su consentimiento.
También el juez dispuso que se la comunique a la Subsecretaría de Políticas de Género, de la Municipalidad, para que “efectúe el abordaje correspondiente, teniendo en cuenta la condición de vulnerabilidad del niño respecto de su progenitor”.