Greppi quiso desligarse de la Subzona 14

EL EX SECRETARIO GENERAL DE LA GOBERNACION EN TIEMPOS DE IRIART YA TIENE UNA CONDENA DE 20 AÑOS

Néstor Omar Greppi (75) tenía el grado de capitán al desempeñarse -desde el 24 de marzo de 1976-, como secretario general de la Gobernación cuando el gobernador de facto era Fabio Iriart. Temido por los empleados públicos que lo veían pasearse por los pasillos -frecuentemente golpeando contra sus botas la fusta que portaba todo el tiempo en una de sus manos-, el ex represor intentó ayer desligarse de la Subzona 14, señalando que su tarea fue “administrativa”, y negando estar en diversos procedimientos donde eran detenidas personas
El ex militar fue requerido ayer por los jueces del Tribunal Oral Federal y amplió su indagatoria en la causa de la Subzona 14 II. “No tuve nada que ver con la subzona 14”, afirmó. Cabe recordar que en el juicio realizado en 2010 fue condenado a 20 años, y en estos momentos cumple prisión domiciliaria.

Edecán de Alfonsín.
Rememoró que en su momento había sido convocado por la Justicia, en 1984, en un momento en que -increíblemente- actuaba como edecán del presidente Raúl Alfonsín. Fue el juez Alberto Baglietto quien ordenó su indagatoria, pero Greppi cuestionó la competencia del magistrado pampeano; aunque posteriormente le iban a otorgar la falta de mérito y volvió a su cargo de edecán.
Entre otras expresiones aludió a que la Ley de Punto Final y Obediencia Debida no lo alcanzaron porque no estaba imputado.
No obstante al tiempo la Justicia federal le habría de imputar cuatro privaciones de la libertad, en dos oportunidades con tormentos.
Después sostuvo que cuando fue condenado por la Subzona 14, en el primer juicio, según él en forma errónea se lo consideró como segundo en jerarquía en esa organización. Negó esa afirmación reafirmando que él ejercía como secretario general de la Gobernación, lo que -agregó Greppi- habría sido corroborado por el coronel Iriart y por Baraldini.

La noche del golpe.
En su alocución Greppi declaró siempre en el mismo sentido. Señaló que mientras esperaba para realizar un curso en Capital Federal se enteró que debía viajar a La Pampa. Era el 23 de marzo -la víspera del golpe-, y que llegó en avión, después de una escala en Bahía Blanca, después de las 2 de la mañana, ya sabiendo de la destitución de Isabel Perón. De esta manera también intentó desprenderse de las numerosas detenciones que se produjeron en las primeras horas de asumir el gobierno militar.

“Nunca” en la Subzona 14.
Precisó que el día 25 de marzo entró en funciones en Casa de Gobierno. Contó que si bien está ubicado en la causa como oficial de Inteligencia de la Subzona, “nunca” cumplió funciones dentro de ese organigrama”.
Después indicó que “el argumento principal” de las imputaciones que se le formulan tienen que ver con su larga estadía en La Pampa. Se quejó de la acusación que se le formula que consideró “vaga y difusa. Tuve que averiguar yo de qué se me acusaba”, completó.
Puntualizó que se le hace cargo de 151 hechos, y alegó que precisamente lo vago de las acusaciones “quedaron reducidos a 94”. Añadió que de éstos más de 30 se produjeron la noche del 24, “cuando todavía no había llegado a La Pampa”.
Trató de ubicarse en un papel de mero administrativo, que no podía detener a 30 personas en diferentes sitios de la provincia cuando su rol era otro. “No tenía capacidad para dirigir un operativo de detención”, recién llegado, y cuando “había gente más capacitada para eso”, arguyó.

Hubo lista para detener.
Ironizó al describir que se lo hace aparecer como dándole ordenes al coronel Oscar Cobuta -jefe del Destacamento Militar en General Pico-, que “tenía dos grados más que yo. Es algo que no se explica”, señaló.
También negó haber estado en el operativo de copamiento del colegio de Jacinto Aráuz; y expresó que no hubo un testigo que lo mencionara como estando presente en el lugar”.
En un pasaje de su exposición sí admitió que al llegar a la provincia se encontró con una lista de personas a detener, pero argumentó que no tuvo que ver con ella. “Yo no la hice”, declaró.
Lo que sí consintió fue haber tomado parte en algunos allanamientos con detenciones, pero aseveró que eran en el marco de investigación de delitos contra la administración pública.

Rechazan pedido de un abogado
Uno de los abogados que defienden a los represores, se mostró molesto con el reclamo de docentes que colocaron un cartel en la sala de audiencias del Colegio de Abogados. Pedro Mercado -patrocina a Luis Baraldini- pretendió que los jueces ordenaran retirar un cartel que decía: “Docentes en lucha, colegio preuniversitario defendemos la universidad pública”.
Lo había redactado con su computadora el querellante Máximo Corroinca. Considerando que no alteraba el orden de la audiencia los jueces no hicieron lugar. Es más, expresaron que si no hubiera sido por la queja, para muchos de los presentes habría pasado desapercibido.
Ayer hubo en la sala “Ciro Lisandro Ongaro” un grupo de estudiantes y docentes del Colegio de la UNLPam, que observaron el debate y portaban chaquetas en defensa de la universidad pública y gratuita.