Guatraché compró en dos años más de 140 bidones de glifosato

INVESTIGACION DE LOS FISCALES PONE CONTRA LAS CUERDAS AL INTENDENTE

Desde el Ejecutivo local se había informado que solo se había usado un bidón. El número real surgió de las facturas que aportó a la Justicia el proveedor Veterinaria Agronomía Guatraché, correspondientes a los años 2017 y 2018.
JUAN JOSE REYES
El escándalo por el uso de fertilizantes organofosforados en áreas urbanas de la localidad de Guatraché por orden del intendente Jorge Arrese sigue agregando capítulos que agravan su situación judicial. El viernes se conoció que el Ministerio Público Fiscal (MPF) de la III Circunscripción Judicial, con sede en General Acha, recibió del titular de la Veterinaria Agronomía Guatraché, Hernán Ronco, las facturas 579, 675, 749 y 868 correspondientes al período 2017-18.
En esas boletas consta que la comuna adquirió 143 bidones de Glifosato, es decir 2.860 litros del hijo del “agente naranja” de Monsanto para rociar la ciudad y no un solo bidón como afirmó el titular del Ejecutivo local en su momento. Con ese informe, la fiscalía investiga toda la gestión del jefe comunal, desde 2013 a la fecha, evaluando la existencia de delito ambiental. Hasta la plataforma “Sierra Norte Libre de Transgénicos” se hizo eco del caso gracias al informe del diario LA ARENA y lo informado por la página oficial del MPF pampeano.

Afección pulmonar.
La denuncia del vecino Héctor Rolando por uso de Glifosato en plazas y parques de la ciudad haciendo peligrar la vida comunitaria, pero particularmente la de su esposa, no cesó allí. El miércoles, en el marco de la investigación, la Justicia allanó el corralón y el basurero municipal. Encabezaron el operativo los fiscales Juan Bautista Méndez y Soledad Forte, acompañados por el Jefe de la Agencia de Investigación Científica, Germán Young, el subsecretario de Ambiente de La Pampa, Fabián Tittarelli, y efectivos policiales.
El viernes se conoció que concejales opositores a la gestión de Arrese le enviaron un correo electrónico al fiscal Méndez en el que deslindaron su responsabilidad sobre las compras de Glifosato y las declaraciones de la presidenta del Concejo Deliberante, María Cristina Fantini, quien había asegurado que no existían ordenanzas que regularan el uso de agroquímicos en el ejido de Guatraché.
Sin embargo, los concejales y las concejalas de Guatraché tienen algún grado de responsabilidad ya que los gastos de las compras de Glifosato fueron aprobados por los ediles en las rendiciones de cuentas.
Además la comuna pagó 23 bidones de fosforados y acaricidas prohibidos, como el Friponil Formador (21 bidones) y el Fenitrotion Methalor Glez (2). El fipronil, insecticida desarrollado por Rhône-Poulencm, es desaconsejado por la Organización Mundial de la Salud. Actúa sobre ratas y perros, causando neurotoxicidad y carcinogénesis. También la OMS prohibió el uso en centros urbanos y espacios verdes del Fenitrotion Methalor Glex. Para el organismo multilateral puede provocar la muerte o dejar serias lesiones, secuelas hepáticas y renales irreversibles.

Situación delicada.
El MPF, a cargo procurador Mario Bongianino, corrió traslado al municipio de lo establecido en el último párrafo del artículo 70 del Código Procesal Penal. “Todas las dependencias públicas están obligadas a completar los requerimientos de la Procuración, bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad previstas en la Ley”, dice ese texto.
La causa original, caratulada “MPF c/Arrese, Sergio, Rolando (denunciante) s/investigación preliminar” acusó al intendente de uso irregular de Glifosato en radio urbano. El Legajo de Investigación dio cuenta de que se falseó por parte de las autoridades municipales la información requerida sobre cantidad utilizada del agroquímico y que la presidenta del Concejo Deliberante, Fantini, faltó a la verdad al afirmar que no había ordenanzas para regularlo en el radio urbano de la ciudad.
Como se informó en esta página el mes pasado, en 2013 el Concejo Deliberante de Guatraché sancionó la Ordenanza 508/13 prohibiendo “circular, estacionar y depositar máquinas de fumigación en espacios libres o cerrados cargados de agroquímicos” y estableciendo que “la fumigación terrestre solo está permitida desde mil metros del límite del ejido urbano”.
Lo grave es que no solo se “mintió” sobre las cantidades de bidones utilizados (el capataz dijo que fue uno solo). Ahora se descubrió que no solo se usó Glifosato Sniper, Action Full y Magnum Super II, también otros agrotóxicos y acaricidas: Fipronil Formidor, Metsulfuron Agros, Fenitrotrion Matahor Glex e insecticida Cipermetrina Kalibre, por lo cual la fiscalía sigue investigando un hecho de relevancia en una provincia donde nunca fue investigada la incidencia ambiental que produce el Glifosato.