“Hay educación excluyente”

MILITANTE FEMINISTA BRINDO CHARLAS EN SANTA ROSA

La militante feminista Florencia Guimaraes García, integrante de la colectiva Furia Trava y activista por los derechos de las travestis y mujeres en situación de prostitución, visitó la ciudad de Santa Rosa en el marco de una serie de charlas sobre la problemática del trabajo sexual y la presentación de su primer libro “La Roy: La revolución de una trava”.
Durante el día de ayer, Guimaraes se reunió con estudiantes de los colegios secundarios República Argentina y Ciudad de Santa Rosa de la capital pampeana, donde dialogó con los jóvenes sobre su experiencia de vida, y estuvo presente en un conversatorio público en la Universidad Nacional de La Pampa. Las actividades fueron organizadas por la Colectiva Feminista Abolicionista “Todas Somos Andrea” y Las Mariposas Rojas del Partido Comunista.
En diálogo con LA ARENA, la activista se mostró “totalmente entusiasmada” por estar en suelo pampeano y por la oportunidad de abordar con los jóvenes y los santarroseños la problemática de la prostitución y la dura realidad que vive la comunidad travesti en nuestro país.

Presentación.
La militante aprovechó su estancia en Santa Rosa para realizar la presentación de su primer libro “La Roy: La revolución de una trava”, trabajo que calificó como “una herramienta de la lucha abolicionista y que viene a desnudar las vivencias de una persona travesti”. En ese sentido, Guimaraes indicó que si bien su libro es una autobiografía de su vida, recorre el camino de lucha que deben enfrentar muchas travestis para salir de la prostitución.

Desnaturalizar.
La visita a la capital pampeana también incluyó la visita a dos diferentes colegios de la ciudad, recorrido que la militante calificó como “muy importante” ya que representó una oportunidad para “hablar con ‘les’ jóvenes para romper con un montón de concepciones que están naturalizadas desde muy temprana edad como es la prostitución”.
En ese sentido, Guimaraes aseguró que hoy en día “está naturalizado que los adolescentes, los niños, los varones vean a la mujer como mercancía u objeto, y mi visita es una oportunidad para desfragmentar ese discurso”. Según la militante, un primer paso para lograr el cambio es debatir con los estudiantes.
Por otro lado, la militante feminista no dudó en cuestionar el sistema educativo de nuestro país, al cual acusó de excluir a las integrantes de la comunidad travesti. “La realidad lo demuestra, cuando gran parte de los travestis en Argentina no terminó siquiera el primario porque tenemos una educación que es binaria, heteronormativa y excluyente”, detalló Guimaraes.
De esta manera, la activista consideró como una “buena experiencia” su presencia en el aula frente a los chicos para intentar lograr que “las travitas estén sentadas en un aula y no en la esquina de una calle”, subrayó la militante.