“Hay una crisis sanitaria total por mal uso del agua”

NAPAS ALTAS EN SANTA ROSA

“La situación en estos momentos en Santa Rosa es de crisis sanitaria total, por mal uso del agua potable. Lo que haría falta es un nuevo programa de uso responsable, y en tres o cuatro años se puede restablecer un equilibrio en el balance hidrológico”, sostuvo Gustavo Fábregas, quien conoce a fondo la problemática de la ciudad. Después que este diario señalara en su edición de ayer la crítica situación de la ciudad, amenazada por las aguas subterráneas al subir las napas freáticas, el geólogo dialogó con LA ARENA y confirmó que se debieran tomar medidas “urgentes” porque “los santarroseños no tenemos
conciencia plena” de lo que está ocurriendo.
-Está enterado que hay edificios que deben desagotar sus ascensores
porque están infiltrados por la napa freática.
-Sí, claro, incluso en algunos de ellos me tocó trabajar. Por ejemplo en el Banco Pampa (calle Pellegrini) coloqué la primera bomba y después pusieron dos más que trabajan en forma permanente: en el Aula Magna de la Universidad también y estuvo un par de meses clausurada; y además en la Ciudad Judicial. Y todo lo que resulta del afloramiento del nivel freático que escurre hacia la laguna Don Tomás.
-Eso es lo que pasa con los ascensores.
-Claro, ustedes me cuentan que ese de la Avenida San Martín tiene dos
niveles de cocheras subterráneas, con lo que se puede decir que en esa
zona el agua estaría a unos 6 metros de profundidad. En algunos
lugares los suelos están totalmente saturados, porque el agua que está
alojada entre los granos del suelo supera la capacidad de los vacíos del esqueleto intergranular.
-En la situación creada tiene que ver la mano del hombre.
-Sí, porque se debería importar agua potable pero solo lo imprescindible para el consumo humano, pero en cambio la usamos para algo que no sería
necesario, como bañarse, tirar la cadena del closet, lavar el auto o
regar…
-¿Los antiguos bombeadores ayudarían? Hace poco el intendente
Altolaguirre vetó una ordenanza que permitía colocar bombas en las
veredas para riego.
-Por supuesto… puede ser un agua un poco más salada, con algo de
fluor o arsénico, que no sería apta para cocinar o tomar. Aquí
se suprimieron los bombeadores -se llegaron a prohibir por ordenanza-
y las bombas, y así la mano del hombre interviene irresponsablemente
sobre lo que se llama balance hidrológico.
-¿Y qué habría que hacer entonces?
-Se podrían poner en marcha los bombeadores para bajar el nivel
freático a niveles más razonables. Pero no es algo que se puede hacer violentamente porque se producirían asentamientos y consecuentemente dañar la estructura de las casas. Cuando sube no pasa nada, pero al bajar arrastra granos de suelo y produce asentamientos. Se puede decir que es un tema complejo.
-¿Santa Rosa está ubicada en una cuenca de las que se denominan semi cerradas?
-Sí, está en una cuenca semi cerrada, abierta hacia el este. Está en la
punta de lo que se llama el valle del Tigre, entre la laguna Don Tomás, la
laguna de Blanco en Toay, y hacia el sur el Bajo Giuliani, y el
escurrimiento del agua subterránea, más allá de particularidades locales, regionalmente es hacia ahí.
-Es incorrecto hablar de ríos subterráneos cuando se hace referencia a
las napas.
-Así es, los ríos subterráneos ocurren en condiciones muy singulares en algunos puntos del mundo, climas cálidos y lluviosos y rocas solubles. Lo que llaman “napa” ó “napas” cuando hay varias capas acuíferas, es el almacenamiento del agua de lluvia en profundidad, que “ingresa” a través de la infiltración; y si se hace una perforación con riego, por ejemplo, tendríamos lo que “sale”. El equilibrio entre lo que “entra” y lo que “sale” es lo que se llama balance hidrológico.
-Pero además Santa Rosa se provee de otras cuencas.
-Sí, se importa agua de otras cuencas, como Anguil-Santa Rosa, y luego vino lo del acueducto del río Colorado. Ambos se suman a la columna de “entradas” al balance hidrológico.
-El acueducto impactó claramente.
-Es que aquí no hay política para la crisis. Esto viene desde que se empezó a
hablar del acueducto, cuando nadie evaluó el impacto ambiental que poduciría importar semejante cantidad de agua.
-¿Y el plan de llevarlo hasta General Pico?
-Pico tiene un gran acuífero en Speluzzi, y también se registran importantes ascensos del nivel freático los últimos años, entonces el proyecto de llevar el acueducto puede crear desequilibrios del balance hidrológico como ocurre en Santa Rosa. El acueducto en algunos casos sirve y en otros no, y eso se debe revisar.
Ustedes se preguntaron cuántos millones de litro entraron en 15 años por el
Acueducto?. Una locura, y todo termina derramado en la calle, en la
laguna, y después va al bajo Giuliani, que como puede verse está al borde de su capacidad. Y algunos proponen de llevarla a Parque Luro.
Hay que tener en cuenta que el agua que se toma no desaparece, de alguna u otra manera se incorpora al ambiente, o se infiltra ó se evapora y hay un porcentaje de entre 25 a 35% de pérdidas de los conductos de servicios, aunque lo normal en cualquier ciudad grande, el nivel de pérdidas es de alrededor del 20%.
-El ingeniero Raúl Crespillo advirtió que las casas que están ubicadas
más o menos de Villegas hacia la laguna van a tener problemas.
-Coincido… en Falucho y Uruguay por ejemplo se puede ver que dos por
tres se hunde el pavimento, y tiene que ver con eso.
-¿Cómo definiría la situación?
-Es de crisis sanitaria total por mal uso del agua potable. Y parece
que nadie quiere hablar de eso… si se analiza se puede decir que una
persona toma dos o tres litros diarios; 5 litros más para hervir los
fideos, otro tanto o un poquito más para lavar la verdura… se
precisan unos 25 litros por día, pero te proveen entre 180 y 400, para el
baño, regar, lavar el auto, bañar el perro, todos usos que no es imprescindible que sea potable, lo que se debería utilizar para estos usos es la de tipo industrial, clorada, tratada, controlada pero no la misma que para el consumo humano. O sea, impulsar el uso del agua del acuífero local para tratar de reestablecer el equilibrio.
Además las napas altas comprometen las cloacas, y hay más roturas
porque los caños están preparados para trabajar en seco, pero se
encuentran sumergidos y se rompen, se desacoplan, y cuando se rompen se mezcla todo, el agua potable con los desechos cloacales.
-Crespillo dice que los Colegios profesionales se deben comprometer.
-Coincido con eso, y además con que los santarroseños no
tenemos conciencia plena de lo que está pasando. Hace algunos días la
revista de la CPE tenía un artículo, y mostraba fotos, dando cuenta
que de sus 30 subestaciones hay 15 con bombeo permanente. Y por supuesto que eso es todo un peligro.

Restablecer equilibrio hidrológico
Gustavo Fábregas, un especialista en la materia, viene señalando desde hace bastante tiempo que se debe “restablecer el equilibrio del balance hidrológico” en la capital provincial. Incluso llegó a sentarse en la “banca del vecino” del Concejo Deliberante santarroseño, pero aún así se puede observar que persiste la inacción ante la realidad del agua que asciende permanentemente.
El geólogo precisó que “históricamente a la altura de calle Mansilla, el agua estaba a unos 12 metros de profundidad, pero ya ascendió 6 metros en 5 años. En el edificio Catalina (calle Gil a una cuadra de la plaza), estaba el agua a 14 metros (cochera doble subsuelo) y hoy tiene ya filtraciones. “Subió 7 metros en 7 u 8 años”, apuntó.
Cabe señalar que “el nivel freático acompaña suavemente la topografía” de la ciudad; pero se ve que en Santa Rosa asciende continuamente en ciertos sitios, produciendo domos en la superficie freática, producto de pérdidas extraordinarias puntuales. En ese sentido se puede recordar que el año anterior llamó la atención una enorme cantidad de agua que surgía de un edificio que se empezó a construir en España y Alighieri, donde se rompió un caño y produjo un gran problema inundando los alrededores durante varios días. Lo cierto es que allí una medición había arrojado que el agua estaba a 9 metros y medio, pero cuando se comenzó con al segunda etapa de excavación ya estaba a 5 metros. De todos modos ese problema fue producido porque “hubo una pérdida extraordinaria”, al reventar un acueducto que pasa por el lugar.
Fábregas reveló que hay calles destruídas porque cuando una cañería pierde -y son muchas- el agua se acumula sobre lo que se denomina “hidroapoyo”; por otra parte el tránsito vehicular ejerce bombeo y muchos caños se deterioran”.
El profesional reclamó “medidas de fondo”, porque “toda medida paliativa va a ser sólo eso, paliativa”. En cuanto a que se reconstruyan calles asfaltadas, indicó que es probable que ante la
actual situación poco tiempo más adelante vuelvan a verse muy deterioradas”.
“No se toma conciencia”, agregó, a la vez que pidió “reunir a todos los actores: la gente del Acueducto del Río Colorado, del municipio, de la Universidad, y de la Provincia “y hacer un nuevo plan para sanear los distintos problemas y restablecer el equilibrio del balance
hidrológico”.

La doble red
Fábregas dijo que alguna solución se podría encontrar a través de la implementación de “la doble red domiciliaria” de manera tal de poder utilizar racionalmente el agua potable, y también el bombeador con agua industrial.
No se mostró del todo convencido con que haya que “suplementar con agua del Valle Argentino. ¿Era necesario ir hasta El Río Colorado a buscar el agua, cuando había fuentes más cercanas para abastecer Santa Rosa, cuando se podría haber solucionado con una fuente más modesta con la doble red ú otras medidas de uso racional y complementario?, se preguntó.
Indicó que además la implementación podría ser con una cisterna
central en una manzana ó grupos de manzanas, con controles de la Administración Provincial del Agua, con líquido clorado, utilizando los bombeadores ó perforaciones domiciliaras disponibles.