“Hoy hay mucha gente que no llega a fin de mes”

PEDIDOS Y PROCESIÓN A SAN CAYETANO

“Desde las 5 de la mañana que la gente comenzó a acercarse”, contó el cura David Aguirre, a cargo de la parroquia de San Cayetano de Santa Rosa, al graficar la jornada donde cada 7 de agosto los fieles se acercan para pedir por “paz, pan y trabajo”.
Los devotos, creyentes y vecinos de la ciudad se acercaron durante gran parte del martes a la capilla de la calle Pilcomayo para “pedir y agradecer” al patrono del pan y el trabajo.
“Hoy vivimos una situación complicada, hay mucha gente que no llega a fin de mes. Y el que tiene trabajo tiene temor de perderlo y el que no lo tiene seguramente pasa un momento muy duro, por eso hay que agradecer y pedir a San Cayetano”, dijo Héctor, un hombre que muy temprano pasó por la capilla católica.
“Todos los 7 de agosto estoy acá, infantable. Yo por suerte tengo trabajo, un emprendimiento con un socio, donde fabricamos aberturas de aluminio, y nos va bien, pero siempre vengo a agradecer y a pedir por los que no tienen”, dijo otro creyente.
El padre David Aguirre, a cargo de la parroquia, dijo que se acercaron vecinos desde las 5 de la mañana para pedir trabajo pero también para agradecer.
“Ha venido mucha gente a la fiesta de nuestro querido patrono amigo de los trabajadores”, expresó el cura. Desde horas de la mañana se dispuso de un operativo de tránsito y por ello se cortó la calle Pilcomayo, cerca del hospital Lucio Molas.
Durante la mañana fue notoria también la presencia de jubilados. “Somos el sector más castigado, ya no trabajamos pero cuesta mucho juntar la plata para los remedios”, se quejó Raúl, que llegó desde el barrio Obreros de la Construcción.
Por la tarde, desde las 16, se realizó la tradicional procesión, desde la capilla hasta la calle Raúl B. Díaz. En una tarde fría, con lluvia y viento, no fue tan importante como se esperaba la presencia de fieles. Poco menos de 100 personas se congregaron para caminar junto a la imagen del santo patrono. Por la noche se hacía la última misa de la jornada.

Poli y el aborto.
En la ciudad de Buenos Aires, en tanto, miles de personas se congregaron en el santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers. “San Cayetano ayudá a la Argentina a caminar para ser un pueblo santo”, es el lema que imperaba en uno de los encuentros con más tradición en la grey católica nacional.
La primera misa fue la central, ofrecida por el cardenal Mario Poli, ex obispo de La Pampa, quien pidió “una mano” a San Cayetano para “defender las dos vidas”.
“El aborto siempre será un drama. Le pedimos a San Cayetano que nos dé una mano: que la defensa de la vida por nacer se concrete en gestos”, expresó el prelado. Además, el cardenal llamó a elevar una oración para que “los miembros del Senado de la Nación no interrumpan su vocación de legislar para el bien común”.