Hoy interrogarán a Greppi

FINALIZA RONDA DE TESTIGOS EN DEBATE DE LA SUBZONA 14 II

Tres testigos declararon ayer en una nueva audiencia del juicio de la Subzona 14 II, donde se juzgan los delitos cometidos por el grupo de tareas que actuó en nuestra provincia durante la última dictadura militar, desde 1976 hasta 1983. El debate oral y público continuará hoy con la toma de las últimas declaraciones testimoniales y el inicio de los interrogatorios a algunos de los acusados, entre ellos el ex militar Néstor Omar Greppi.
A través de una videoconferencia, desde la ciudad de La Plata, declaró la testigo Rosana Cortez, cuyo padre, Martín Severo Cortez, fallecido en 1986, fue secuestrado en dos oportunidades por el grupo de tareas integrado por policías y militares. La mujer aseguró que en ambos casos fue su militancia peronista la que lo puso en la mira de la Subzona 14.
Aseguró que cuando ocurrió el primer secuestro, en 1978, vivían en una humilde vivienda, detrás del hospital Lucio Molas, y que el grupo de tareas destrozó todo en el interior de la casa. Describió a su padre como un hombre tranquilo, que se dedicaba a la cría de pollos y a cultivar la tierra. Aseguró que ella misma vio cómo uno de los represores colocó una chequera en un cajón de un ropero y gritó que la había encontrado, como si se tratase de la prueba que buscaban para adjudicarle un supuesto ilícito.
Narró la pobreza que atravesaron sin su padre, junto a su madre que debió hacerse cargo sola de la crianza hasta que lo liberaron. Recordó que al reencontrarse con su padre, tras su liberación, pudo ver que tenía secuelas de haber sido torturado, como ampollas en las plantas de los pies y un desgarro en uno de sus hombros.
Tras el segundo secuestro que sufrió su padre, aseguró que debieron mudarse a América, en la provincia de Buenos Aires. Se lo llevaron cuando la madre estaba embarazada de su tercer hijo y volvieron a verlo recién cuando el pequeño ya tenía un año y medio.
Ayer también declararon en la sede del Colegio de Abogados los testigos Adriana Lucero de De Diego y Julio Díaz. La mujer es la sobrina de Rodolfo de Diego, un ex funcionario del gobierno de José Aquiles Regazzoli, el gobernador pampeano cuyo mandato fue interrumpido por el golpe de Estado de 1976.
Lucero es además la esposa de uno de los imputados en el juicio, Oscar “Miseria” López. La mujer refirió que nunca vio a su tío golpeado y que él mismo le contó en alguna oportunidad que su detención no se había debido a razones políticas. Cuando le consultaron cuál era el motivo que él esgrimió, respondió que nunca la había autorizado a decirlo.
En cuanto a López, su esposo, narró que lo conoció cuando era oficial de la Seccional Primera, donde solo hacía sumarios, y que luego fue trasladado a 25 de Mayo por sus superiores, supuestamente, porque se habían enterado que él la había acompañado a ella a realizar una gestión para mejorar la situación de Rodolfo de Diego, su tío. Explicó que recién en 1979 volvió a Santa Rosa para realizar el curso de ascenso, terminado el cual lo destinaron a Ingeniero Luiggi.
La jornada de hoy será la última de declaraciones testimoniales y continuará luego la ronda de indagatorias, con la del ex militar Néstor Omar Greppi, quien ya fue condenado en el primer juicio. Greppi cumple arresto domiciliario en la Capital Federal y ayer viajó hacia Santa Rosa para declarar hoy. Luego será indagado el único de los represores que sigue preso en una cárcel, Carlos Reinhart, quien al igual que Greppi fue condenado en el primer juicio, en el año 2010.