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Inicio juicio por el homicidio de Soria

JONATHAN ALVES, UNO DE LOS IMPUTADOS, DECLARO QUE "SU INTENCION FUE ROBARLE"

(General Pico) – El tribunal colegiado que preside el juez de audiencia Florentino Rubio, y que también conforman los jueces Marcelo Pagano y Guillermo Bertone, coordinó ayer a la mañana la primera jornada del debate oral y público contra Jonathan Alves (24) y Silvina Cepeda (35), acusados del homicidio del zapatero piquense Oscar “Gato” Soria, cometido durante la tarde del jueves 3 de agosto del año anterior en el barrio Rucci. Los imputados afrontan la acusación de Homicidio Simple y Robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa.
En el juicio intervienen los fiscales Guillermo Komarofky, Emilia Oporto y Armando Agüero; el secretario de la Procuración Horacio Di Nápoli; y el querellante Pedro Febre. En tanto que Gastón Gómez defiende a Cepeda y Alejandro Caram, representa al joven que confesó haber herido de muerte al damnificado.
El debate que continuará hoy, se completará con las audiencias del lunes y el martes, en los tribunales de esta ciudad.
Durante la primera etapa del juicio, el fiscal Komarofky dijo que el hecho que se investiga ocurrió el jueves 3 de agosto del año anterior, cerca de las 16, cuando Alves fue llevado por Cepeda en moto, a la zapatería que atendía Soria en la calle 111 entre 10 y 8 de esta ciudad. Además marcó que el joven llegó con intenciones de robo al local, y que ante la negativa del comerciante de darle el dinero, extrajo de entre sus ropas un cuchillo, con el que lo empezó a agredir y le provocó gravísimas lesiones que le causaron la muerte en pocos minutos. Luego de ello se dieron a la fuga en moto, en dirección al barrio Federal.
El representante del Ministerio Público Fiscal indicó que la mañana de ese día, los imputados ya habían intentado robar en la zapatería, solo que esto se vio frustrado por la presencia de la esposa de Soria y de otra mujer en el local. También indicó que Cepeda conocía a Soria de haber estado juntos en varias ocasiones, y apuntó a la mujer como quien pergeño el robo al zapatero.

Crimen confeso.
Pocos minutos después de haber sido atacado, Soria cayó muerto en la calle, tras sufrir un shock hipovolémico. En principio se pensó que había fallecido tras caer de manera accidental sobre las estanterías de vidrio, pero esa misma noche, la autopsia certificó que se había tratado de un homicidio. Los sospechosos fueron detenidos dos meses y medio después del hecho.
Tras los alegatos de apertura se reprodujo el audio de la declaración que brindó Alves el año anterior en Fiscalía, tras ser detenido luego de múltiples allanamientos. En este momento se pudo escuchar sobre la relación que tenía con la otra imputada en la causa.
Alves declaró que conoció a la mujer por intermedio del hijo de ella, y que aceptó el “trabajo” que le ofreció, que consistía en robarle al zapatero. En este sentido, dijo que aceptó la propuesta, dado que le “ofrecían fortuna” y “no tenía ninguna salida”, en referencia a que atravesaba en ese momento una muy difícil situación económica.
El joven señaló en la entrevista que la mujer lo llevó en moto hasta el lugar y confirmó que previo al hecho, había pasado por el local en horas de la mañana con la intención de cometer el robo. También dijo que los planes eran robarle la noche anterior, en el momento en el que Cepeda estaba junto al damnificado en el domicilio.
Según contó, Cepeda le aseguró que Soria era una persona miedosa, a la que le iba a “pegar dos gritos y la iba a dar la plata”.
Tras la reproducción del audio, Alves declaró ante el tribunal, asumió la responsabilidad del hecho y aseguró que su intención “no fue quitarle la vida a nadie”.
“Soy totalmente responsable de que se me juzguen por quitarle la vida a esa persona. Mi intención fue robarle”, indicó.
Tras ello, reconoció el arma homicida, señaló que lastimó al damnificado luego que se le viniera encima, y respondió a las preguntas de los fiscales, del querellante y de los defensores.

Relato de la viuda.
Pese a que a Cepeda se la puso en conocimiento de los dichos del otro coimputado, se abstuvo de declarar. Luego declararon los primeros testigos de la causa, entre ellos, los policías que realizaron diferentes actuaciones en la escena del crimen, y la viuda de Soria.
La mujer contó aspectos personales de la vida de quien fuera su esposo, y también sobre como se anoticio de la muerte del zapatero.
En un tramo de la declaración, la viuda de Soria relató el momento en el que durante la mañana de día del hecho, Alves ingresó al local, realizó unas consultas y no cometió el robo porque había otras personas, entre las que se encontraba ella.
En este sentido, dijo que esta visita de Alves por la mañana despertó sospechas en su marido, quien le dijo: “Este no me vino a comprar, vino a otra cosa”.
Sin embargo la mujer no logró divisar el rostro de Alves en ese momento, pero ante los jueces dio características físicas de la persona, como altura y contextura física, que serían coincidentes con las del imputado.
El debate continuará durante la jornada de hoy a la mañana, y culminará la próxima semana con los alegatos de clausura de cada una de las partes.