Inspirado en la piedra

Osvaldo Rudolff tiene una larga trayectoria dedicada al trabajo con las piedras: desde su marmolería santarroseña ofrece todo tipo de trabajos en mármol, granito y cuarzo. Un productor minero que también fabrica sus propias máquinas.
“Estuve muchos años de mi vida sacando piedras, La Pampa tiene un montón de recursos para hacer cementos especiales. En toda la zona donde hay chivas y poca gente, en el oeste, ahí es donde hay riqueza minera”, dice con la mirada fija y la sabiduría de quien sabe de qué habla.
Osvaldo Rudolff tiene 60 años y un currículum que rebalsa de datos, fechas y hechos que marcan un camino que comenzó desde muy chico.
“Empecé a trabajar en la marmolería Curto cuando tenía 12 años y ya andaba ahí ayudando y haciendo lo que me pedían. Obviamente que lo que más hice fue aprender, así que a los 21 comencé con el emprendimiento por mi cuenta. Empezamos a trabajar y me interesé en el tema de las canteras. Es que La Pampa es unas de las provincias del país más ricas en lo que es roca de aplicación”.
Rudolff habla en su pequeña oficina del enorme galpón que tiene sobre la calle Gentili, el lugar donde junto a su hijo Juan (22) realiza todo tipo de trabajos en mesadas, revestimientos, pisos. Y el lugar donde también posee máquinas hechas por su propia mano, esculpidas artesanalmente para un funcionamiento industrial.
“Estuvimos muchos años extrayendo material en Limay Mahuida, en Puelén, en esa zona. Empleando mucha mano de obra porque se necesita gente para trabajar además de maquinaria y de transporte. Yo tengo todo lo que se necesita y hemos vendido a muchísimos lugares fuera de la provincia, incluso nos han reconocido con premios”, cuenta Rudolff mientras exhibe las distintas muestras de mesadas que, como en cualquier rubro, adoptan nuevas formas, colores, texturas. Modas y precios a gusto y posibilidad del cliente.
El camino recorrido por Rudolff tiene marcado un punto en rojo llamado Rogaciano. Ese nombre lo hizo conocido en los ’90, cuando se descubrió que se trataba de un cerro de mármol negro único en el mundo por sus características geológicas y su riqueza como yacimiento.
“Eso es en Limay Mahuida, allí se hizo la cantera y se hacían las excavaciones a cielo abierto con una cortadora de hilo diamantado. El cerro es un gigante de mármol, con más de 30 metros sobre el nivel del mar y unos 170 metros de profundidad. En todo el cerro se descubrió mármol negro, un material único en el mundo”, detalla Rudolff al poner de relieve las distintas vetas de su vida: descubridor, trabajador y emprendedor. “Es que soy muy inquieto”, resalta sobre ese espíritu que lo lleva por distintos senderos productivos menos por el de la quietud.

Cuarzo micronizado.
Unos años después de que Rudolff descubriera que el Rogaciano tenía el corazón de caliza cristalizada, el gobierno provincial le entregó en concesión esos terrenos fiscales y comenzó a trabajar incansablemente. También en Puelén, donde se halló un yacimiento similar con travertino, perlino y mármol verde.
“Nosotros hacemos cualquier tipo de trabajo, acá viene la gente, hace su pedido y se le muestran todas las posibilidades. Hoy también estamos trabajando con aglomerado de cuarzo.. Lo traemos desde San Luis y con la maquinaria que tenemos lo reciclamos. El vidrio se recicla y eso es cuarzo”, señala sobre una de las posibilidades que ofrece “Marmolería Artística Rudolff”, la empresa que tiene más de 30 años de trayectoria.

¿Y cuál es la tendencia hoy? ¿Qué tiene mayor demanda a la hora de pensar una mesada por ejemplo?
“El cuarzo micronizado es el boom de hoy porque la ventaja que tiene es que no se raya ni se mancha y aguanta mucho más que una piedra natural. Se está usando muchísimo en Europa. No tiene la misma calidad pero es muy resistente. Acá no se fabrica todavía pero nosotros tenemos la maquinaria necesaria así que vamos a ser los primeros en el país”.

¿Y cuánto pueden fabricar diariamente o por semana?
“Se pueden hacer unos 100 metros por día, tenemos todo preparado para salir al mercado. Y hacemos todo el proceso. Lo que es artesanal lo hacemos a medida y con cualquier tipo de cosa que sea roca de aplicación, desde la natural hasta el cuarzo neolith. El neolith viene de Europa y nosotros lo trabajamos”.
Rudolff recorre su galpón y muestra y explica de qué se trata cada máquina y las posibilidades de trabajo que ofrece. Pero siempre vuelve sobre algo que le da vueltas de manera permanente en su cabeza: las posibilidades que tiene la provincia para la explotación minera en ese oeste pampeano tan pobre y rico a la vez.
“Puedo hablar del tema porque me pasé muchos años de mi vida ahí. Dimos trabajo en una zona donde no lo había, La Pampa tiene muchísimas posibilidades gracias a esa riqueza. La roca de aplicación no se consigue en cualquier lugar por eso creo que se debe ahondar ahí, poner todos los esfuerzos en esa producción”.
Algunas máquinas están en marcha y Juan controla que los trabajos avancen. Que el material se transforme y adquiera el formato requerido. “El es joven y está estudiando otra carrera, pero yo le voy enseñando el oficio, hay muchas cosas por aprender y acá tiene todo lo necesario para trabajar con lo que sea”.
Los productos que ofrece la marmolería santarroseña se pueden ver en el perfil de Facebook de una pyme que, entre otras cosas, hizo todo el amoblamiento del alojamiento que construyó el gobierno provincial en la Villa Turística Casa de Piedra.
“Hicimos todo ese trabajo que fue algo lindo. Vamos a casas particulares y hacemos grandes superficies o lo que sea, depende de la demanda”, deja en claro Osvaldo sobre una tarea diaria que lo acompaña desde casi siempre, desde que se inspiró en la piedra para encontrar su huella emprendedora.