Investigadores esperan por cámaras de seguridad

ROBO EN HELADERIA

Los investigadores esperan que las cámaras de seguridad ayuden a esclarecer el robo del domingo pasado, en horas de la madrugada, cuando delincuentes sustrajeron la suma de 40.000 pesos del interior de una heladería ubicada en calle Mitre, entre Juan B. Justo y avenida San Martín, en el centro de Santa Rosa. El comercio pertenece a la cadena de heladería “Arlequín”, firma nacida en Junín, provincia de Buenos Aires y es el local cabecera de esta ciudad, donde hay varias franquicias más.
Cómo informó este medio, se pudo saber que los ladrones actuaron en la madrugada, momentos en el cual el comercio estaba cerrado. Hay fuertes sospechas de que actuaron con complicidad de alguien que les habría dejado abierto para que pudieran ingresar, ya que no había indicios de violencia en las puertas de ingreso ni en el lugar donde se hallaba el dinero.
Fuentes oficiales consultadas ayer informaron que aún no hay novedades sobre quiénes podrían ser los autores del delito aunque indicaron que “pidieron las cámaras del lugar”.
Sobre las cámaras, señalaron que “aparentemente no estarían funcionando” pero que lo están “chequeando”.
“Tenemos un DVR que es donde se graban pero hay que ver con un técnico si esto está funcionando o no. A su vez, estamos esperando la contestación de Junín, porque ellos controlan todo desde ahí, no desde acá”, agregaron las fuentes consultadas por LA ARENA.
Por otra parte, afirmaron que “las otras cámaras del Banco y las del Cecom apuntan hacía la Avenida San Martín, esas no vamos a descartarlas pero hay que chequear si alguien pasó por ahí en los horarios donde pudo haberse cometido el ilícito”.
Por otro lado, indicaron que existe “un local pegado a la heladería y también tenemos cámaras, pero no estamos encontrando el lugar abierto como para conseguirlas”.

La puerta abierta.

LA ARENA pudo saber que los ladrones ingresaron con facilidad ya que no había ningún indicio de violencia ni desorden; incluso una empleada, cuando llegó al local a la mañana, se encontró con que la puerta de ingreso estaba abierta. En la heladería, son tres las personas que tienen la llave del comercio. El encargado (que no estaba) y dos empleados más. El hecho mismo de que no hubiera ningún elemento violentado, ni desordenado, hace pensar a los investigadores que quienes se alzaron con el botín actuaron con la complicidad de alguien que conocía el local. Los investigadores esperan que el material fílmico sea de vital ayuda.