La isla sigue con candado

PARQUE DON TOMAS

La puerta de ingreso de la Isla del Recreo, donde funciona actualmente el Resto Bar “Brucke”, estuvo cerrada al público durante varias horas de la jornada de este viernes. Esta práctica, al parecer desautorizada por la Municipalidad de Santa Rosa, se ha repetido en las últimas semanas. “Eso no estaba en el pliego, debería estar abierto”, habían afirmado el jueves las autoridades municipales.
A pesar de que las autoridades municipales aseguraron en la edición del viernes de LA ARENA que la pequeña isla del recreo debería estar abierta a los visitantes del parque municipal, un día después de haber tomado estado público el caso, ayer se mantuvo cerrada la puerta de ingreso al espacio durante los horarios en que no funciona el emprendimiento gastronómico concesionado, tal como ha ocurrido en las últimas semanas.
La fotografía que acompaña esta nota habla por sí sola: un candado custodia celosamente la puerta de ingreso del islote por una decisión -aparentemente- unilateral del administrador del restó bar que funciona desde apenas tres semanas en la Isla del Recreo. La medida podría asemejarse a un acto de privatización de un espacio público, del cual a pesar de que el municipio capitalino tiene conocimiento aún no tomó acciones al respeto.

Cerrado al público.
Aquellos vecinos que decidan acercarse a la isla, durante los horarios en que no funciona el local gastronómico, se verán vedados así de esta parte de las instalaciones del parque municipal. Esto cuando son los santarroseños los verdaderos dueños de este espacio, ya que en ninguna parte de la concesión municipal se autoriza esta práctica.
El jueves pasado, el secretario de Educación, Cultura, Turismo y Empleo, Gabriel Gregoire, afirmó a este diario que las instalaciones “no deberían por qué estar cerradas” durante los horarios en que el parque municipal está abierto a los vecinos. “Eso no estaba en la concesión. El espacio que se concedió al señor (Juan Pablo) Azcárate es el de la confitería y se le permitió utilizar parte de la isla para colocar mesas afuera, pero cualquier vecino debería poder ir con termo y mate en cualquier momento del día”, había asegurado el funcionario municipal.
En una misma lógica, Adalberto Furh, director de Servicios Públicos, aseguró también a este diario que “no tendría que estar cerrada la entrada a la isla”. “Por una cuestión lógica, es un espacio público y tendría que estar abierto”, aseguró.