Joven fue sometida a riesgosa intervención en Nueva York

REGRESO

La joven Mariana Salazar fue sometida a una cirugía sumamente riesgosa en Estados Unidos. La intervención fue exitosa, debido a que hace unos días regresó al país junto a su madre María Rosa Córdoba. Ya en la ciudad, Mariana quiere retomar sus estudios el próximo año y empezar a recuperar el tiempo perdido.
La vecina de 20 años de edad evolucionó muy bien del botox que le colocaron en el lado izquierdo del cerebro. La intervención quirúrgica debió hacerse en un centro de salud de la ciudad de Nueva York, a donde la achense llegó junto a un equipo conformado por 31 médicos de distintas especialidades que la acompañaron desde Buenos Aires.
Asimismo su caso fue analizado por los profesionales estadounidenses, quienes determinaron las causas que provocaron que Mariana haya tenido dos ACV (accidente cerebro vascular). Uno poco después de haber nacido, y el restante cuando tenía 15 años de edad.
En una charla mantenida con LA ARENA, la vecina María Rosa Córdoba señaló: “La verdad que fue una experiencia única, pero por fortuna todo fue un éxito. Estábamos todos muy nerviosos, pero teníamos fe que todo saldría muy bien. Esto fue a fines de agosto”.

Reconocimiento.
La mujer relató que su hija fue trasladada a un centro de salud estatal, donde solamente atienden médicos latinos. La visita fue aprovechada al máximo por el equipo médico que viajó desde Argentina. “Para ellos fue muy positivo poder intercambiar experiencias con profesionales de ese lugar, ya que dijeron que seguramente replicarán muchas prácticas que se hacen allí”, agregó.
Destacó que los médicos argentinos recibieron un reconocimiento de parte de sus pares de Estados Unidos, respecto al trasplante de célula madre que le hicieron a su hija, lo que le posibilitó recobrar un porcentaje de la memoria y la motricidad de su cuerpo. Así fue que en su oportunidad fue descripto como un caso único en La Pampa.
Ya de regreso a Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a mediados del mes de agosto, Mariana permaneció internada en el Fleming. Allí, su evolución fue muy buena, así que después de unos días recibió el alta médica. Lo que significó su vuelta a la localidad de General Acha.

A control.
“Si todo sale como anticiparon los médicos, Mariana recién debe hacer un nuevo control cuando cumpla los 40 años. Esperemos que así sea, porque hemos pasado por situaciones muy complicadas. Lo bueno fue que pudimos hacer frente económicamente a las diferentes intervenciones, pero esto se logró también por el aporte de la obra social Sempre, además de los 122 mil pesos que juntó la familia”, aseguró la vecina.
Ahora la familia sólo piensa en que Mariana pueda recuperar el tiempo perdido. Así es que creen que el año que viene podrá retomar sus estudios en la escuela nocturna. “Ojalá pueda reinsertarse gradualmente al sistema educativo, lo que ayudará a que se relacione con la gente. Que tenga oportunidades de hacer amigos y empezar a realizar distintas actividades. Tiene que lograr llevar a cabo una vida normal”, afirmó María.
De esta manera Mariana, la más pequeña de los siete hijos del matrimonio de María Rosa Córdoba y de Miguel Angel Salazar, tiene como meta retomar su rutina. Esa que perdió cuando debió dar batalla a todos los obstáculos que iban colocándose desde muy pequeña. Momento, en el que tuvo que someterse a numerosos tratamientos en centros de salud de la metrópoli porteña, tales como el hospital Italiano y el Fleming.

Nueva oportunidad.
Ahora parece que la vida le dio una nueva oportunidad, la que Mariana tiene decidido aprovechar. Según su madre, la joven quiere continuar sus estudios y empezar a disfrutar todo lo que se perdió después de tantos años de tratamientos médicos.
Además del apoyo incondicional de sus padres, Mariana Salazar recibe el cariño de sus seis hermanos Delicia, Miguel Angel, Armando Adalberto, Rosa Laura, Angel Alberto, y Héctor Aníbal.