Kaiser pidió perdón en el juicio

ESTAFAS CON VIVIENDAS: SOLICITARON ENTRE 3 Y 4 AÑOS Y MEDIO DE PRISIÓN

El juicio contra Fernando Kaiser por 20 estafas en viviendas continuó ayer con la declaración de dos víctimas y con la presentación de los alegatos. En jornada previa a que se lea la sentencia, el propietario de la firma “Mi Estilo Viviendas”, pidió hablar al final de la audiencia y pidió perdón. Incluso manifestó haber sido “tocado emocionalmente”. El fiscal, Juan Bautista Méndez, lo acusa de ser culpable del delito de “Estafas reiteradas en concurso real” y solicitó a la jueza Alejandra Ongaro, la pena de tres años de prisión efectiva. Los querellantes, si bien coincidieron con parte de la presentación del representante del MPF, exigieron cuatro años y seis meses de efectivo cumplimiento, y que continúe con sus medidas de conducta. Finalmente el defensor de Kaiser, tras escudarse en el contexto económico que atravesó “Mi Estilo Viviendas”, solicitó que su patrocinado sea condenado a un año en suspenso. El miércoles 22 a las 12 horas, se sabrá finalmente el fallo, cuando la magistrada lea la sentencia definitiva.

“Vendió un buzón”.
El juicio contra Kaiser, acusado de estafar a 20 personas en la construcción de viviendas alpinas, continuó ayer con la declaración de dos personas. Había tres víctimas más citadas a brindar declaración, pero no llegaron. Una vez concluidas las declaraciones, el fiscal Méndez recordó los casos denunciados. Expuso que los hechos ocurrieron entre el 2015 y el 2017, y enumeró las localidades donde se registraron las maniobras por las cuales se lo acusa al imputado, como así también las profesiones de los damnificados (policías, gendarmes, docentes, profesores de educación física, entre otras). Una vez recordado el caso por el cual se estaba llevando a cabo el juicio, Méndez alegó que Kaiser “les vendía un buzón (sic)” a las víctimas y agregó que “la fiscalía entiende que se hallan confirmados los delitos de estafa reiteradas, un delito contra la propiedad, todos los hechos cometidos bajo la misma modalidad delictiva”.
Además recordó una frase de una víctima que -dicho sea de paso- parafraseó al acusado “él decía, ‘donde empezamos nunca terminamos’… Cuando en realidad nunca empezaba”, sostuvo.
Finalmente, el letrado pidió como pena, teniendo en cuenta que Kaiser carecía de antecedentes penales (aunque figuraba en su contra un viejo antecedente de ligamiento de cheque sin fondo), pero por la cantidad de víctimas, más el tiempo extendido desde la comisión de los delitos, la extensión del daño causado, que va más allá del perjuicio económico, “no es merecedor de una pena de ejecución condicional, por lo que pido una pena de tres años de efectivo cumplimiento, y que se mantengan las medidas sustitutivas hasta tanto quede firme la condena”.

Querella y defensa.
Por su parte los querellantes insistieron con que “Kaiser trabajó y operó sobre personas que veían la chance de acceder al sueño de una casa propia. Actuó contra personas que creen en el valor de la palabra y todo resultó orquestado para quedarse con dinero o bienes”. Asimismo, hicieron hincapié en el daño causado por Kaiser, “el cual no sólo es económico, sino moral. Le creyeron la palabra. Incluso Kaiser manejaba bien los tiempos porque sabía que con el paso del tiempo la gente se cansa, no reclama y seguramente iban a dejar de molestarlo y de reclamarle… Pero el que las hace las paga”, manifestó. Seguido de ello, contrastaron con la solicitud del fiscal, y solicitaron que el monto de la pena mínima sea de “cuatro años y seis meses de prisión efectiva”. A esta solicitud adhirió también la otra querella, que solicitó “un fallo ejemplar”.

Defensa.
La defensa en tanto alegó que “Mi Estilo Viviendas” inició en un momento “que el rubro de la construcción estaba en alza, en pleno apogeo” y que “del 2015 hasta acá 80 pequeñas empresas constructoras de la provincia tuvieron la misma suerte que tuvo ‘Mi Estilo Viviendas’, es decir, se fundieron”, dijo. “Hay que tener en cuenta -continuó-el contexto económico, y como han variado las perspectivas. Nos encontraríamos ante una empresa que no sería la excepción, ha habido una caída en la construcción que nadie la puede negar”.
Antes de manifestar su monto de pena, el representante legal de Kaiser se escudó en los contratos, los planos, entre cuestiones administrativas que se requieren previo a construir y finalmente consideró que “una pena acorde sería la de un año de suspenso con reglas de conducta”.

“Condena social”.
Sorprendió finalmente que el propio acusado decidiera brindar testimonio. Al cierre de los alegatos, y ante la consulta de Ongaro, Kaiser hizo uso de la palabra y dijo que “han quedado muchas cosas sin decir entre todas las partes”. Hizo hincapié a declaraciones de la querella y del fiscal; como así también mencionó que “hubo factores internos y externos que hicieron que no pudiera construir. Nunca pasó por mi cabeza quedarme con algo que no me corresponda”, expresó y aseguró que su firma “fue un proyecto encarado con muchas ilusiones y que el cambio de Gobierno (nacional) afectó”.
“Y si es verdad que hubo 20 denunciantes, por detrás, en el año 2017 hubo 17 casas entregadas”, añadió.
También sostuvo que todo este proceso “me tocó emocionalmente, sobre todo estar preso durante tres meses, pero más me afectó el daño de la condena social”.
Al final de sus palabras, miró a los ojos a algunas víctimas presentes y pidió perdón. “Pido perdón y disculpas por todo lo ocasionado y, si hay oportunidad, sentémonos a hablar y seguir con esto adelante”, cerró.