La CIEJ cerró deliberaciones

CHARLA Y REUNION CON LA JUFEJUS

La XIV Reunión presencial de la Comisión Iberoamericana de Ética Judicial concluyó ayer, en Santa Rosa, con las conclusiones de los debates internos, una charla de su secretario ejecutivo, el español David Ordóñez Solís, y un encuentro de sus autoridades con una delegación de la Junta Federal de Cortes y Superiores Tribunales de Justicia de las Provincias Argentinas y Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Jufejus), que estuvo encabezada por su presidenta, María del Carmen Battaini.
La CIEJ es un organismo que está integrado por jueces de Cortes Supremas y Consejos de la Magistratura de diez naciones. Esta fue la primera vez que sesionó con la nueva conformación, surgida de la elección efectuada meses atrás en Quito, Ecuador, durante la XIX Cumbre Judicial Iberoamericana. El representante argentino, por la Jufejus, es el ministro del Superior Tribunal de Justicia de La Pampa, Eduardo Fernández Mendía.
Además de Ordóñez Solís y Fernández Mendía, participaron de las deliberaciones Alma Consuelo Guzmán García, por Honduras; Elena Martínez Rosso, por Uruguay; Justiniano Montero Montero, por República Dominicana; Fernando Alberto Castro Caballero, por Colombia; María Maggi Ducommun, por Chile; Miryam Peña Candia, por Paraguay; y Luis Porfirio Sánchez Rodríguez, por Costa Rica. Solamente estuvo ausente la representación de Panamá.

Experiencia española.
A posteriori, Ordóñez Solís brindó una charla sobre “Ética, derecho disciplinario y derecho penal aplicado a los jueces. La experiencia en la España democrática 1978-2018”.
Allí el secretario ejecutivo subrayó la responsabilidad que le cabe a jueces y magistrados, se refirió al Derecho Disciplinario en el ejercicio de la función pública y, al combinar cuestiones éticas con disciplinarias, hizo hincapié en tres ejes.
En primer lugar habló de “la importancia de la ética en las acciones de los jueces”, consideró que ello “es esencial en toda actuación judicial” y hasta se permitió ponderar esa cualidad cuando, por ejemplo, se actúa en causas de violencia de género.
También se refirió al “indebido uso del Derecho Disciplinario”, cuando se sanciona a un juez, un docente, un médico u otro funcionario público, y en realidad lo que hay que hacer es “decirle que tiene que jubilarse o ser tratado en un instituto psiquiátrico”.
Por último, Ordóñez Solís apuntó directamente a lo penal, aludiendo al cohecho, y calificó como “inaudita” esa conducta cuando es cometida por un miembro de la Justicia. “Ese es el último remedio disuasorio. Y allí, ante el hecho de que todos somos corruptibles, no hay más alternativa que la expulsión y el olvido”.
Su disertación fue presenciada por Battaini y el resto de los componentes de la delegación de la Jufejus; el exsecretario ejecutivo de la CIEJ y actual presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autónoma de la Ciudad de Buenos Aires, Luis Francisco Lozano; los exministros del STJ, Víctor Luis Menéndez y Elvira Rossetti; los secretarios y prosecretarios de las tres salas del STJ; y el vicepresidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de La Pampa, Rodolfo Fabián Rodríguez.
El acto inaugural de la XIV Reunión se había desarrollado ayer a la mañana y por la tarde expusieron -en el Centro Judicial de Santa Rosa-, y ante medio centenar de magistrados y funcionarios judiciales, el destacado jurista Rodolfo Vigo, exministro dela Corte Suprema de Justicia de Santa Rosa, y el propio Lozano.