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«La conciliación no la acataremos»

SE MANTIENE EL PARO DE LOS SALINEROS EN GENERAL SAN MARTIN POR EL DESPIDO DE CUATRO TRABAJADORES

Mientras la Secretaría de Trabajo de la provincia le busca una salida al conflicto salinero desatado en General San Martín, las declaraciones mediáticas del gerente de Timbó SA, Rodolfo Resle, solo profundizaron la decisión de los huelguitas de seguir luchando por la reincorporación de sus compañeros despedidos.
La medida de fuerza continuó ayer con la presencia de la CTA y Utelpa, quienes hicieron oír los bombos y redoblantes en el acceso de la planta. Incluso estuvieron el lunes, «cuando nos retiramos de la fábrica comenzaron a insultarnos, a gritarnos, a amenazarnos, físico no hubo nada, pero fue una situación bastante desagradable», dijo Resle en sus primeras declaraciones radiales. Y agregó: «Estamos preocupados porque ya están participando gente de afuera, esto ya deja de ser un reclamo del personal de la planta, se está convirtiendo en otra cosa más fuerte y más desagradable».

Conciliación.
Consultado sobre las negociaciones para lograr una conciliación obligatoria por parte de la Secretaría de Trabajo de La Pampa, el gerente explicó: «La conciliación no la estaríamos acatando en las condiciones en que fue presentada, tengo entendido, no participé en esta oferta, que la conciliación obligatoria era retrotraer las medidas hasta antes de los despidos y este punto es el que la empresa no acepta. La empresa está abierta al diálogo, pero no en estas condiciones de extorsión con la medida de fuerza, que está escalando. La empresa no está evaluando en retrotraer estas desvinculaciones».
Resle manifestó que la empresa está siendo afectada muy seriamente en sus intereses y que sigue firme en su posición.»Está abierta al diálogo pero en condiciones razonables de diálogo, no en condiciones de extorsión como se da en este momento, la empresa no está evaluando
reincorporar a la gente», dijo.
«En la fábrica, el motivo del paro es que se desvinculó al hermano de (Gustavo, delegado gremial local) Müller, lo digo con todas las letras, y la demostración es que en la empresa
competencia nuestra se desvinculó a 10 personas y no hubo ninguna medida de fuerza. Este es un paro en defensa del hermano de Müller, organizado por Müller y la gente del sindicato».
Consultado sobre el último empleado despedido, el gerente explicó: «Ese empleado fue a la salina, que es propiedad privada, junto con otros, llevados por el padre de Müller, estuvo averiguando, informándose si se estaban cargando camiones o no, esto es claramente
una contravención a las normas de la empresa y hasta es un delito por parte de esta gente que ha invadido propiedad privada, de hecho hoy voy a hacer una denuncia penal en este sentido», disparó.

¿Aumento por despidos?
En otro tramo de la entrevista, Resle expresó: «Esta acción de prescindir de tres personas no es algo que nos haya alegrado, nos hemos visto forzado realmente, incluso la empresa está haciendo sacrificios para mantener a la gente trabajando. Cuando se llega a un límite y esto está relacionado con la paritaria que se hizo, donde la codicia del sindicato quiso a toda costa lograr un aumento que yo considero que es excesivo y de hecho las empresas le dijeron que no podían pagar ese aumento y que esto iba a redundar en reducción de personal, el sindicato lo aceptó, dijeron nosotros queremos este número, sabemos que va a costar cabezas, y esto se lo dijeron a la gente en una asamblea que se hizo acá en el pueblo».
«La misma gente del sindicato les dijo, esto nos va a costar soldados. Ahora se rasgan las
vestiduras porque fueron tres personas, el problema es que una de esas personas es el hermano de Müller, no me voy a cansar de reiterarlo», agregó.

“El paro, por despidos”
Desazón y hasta cierto malestar ocasionó entre los huelguistas, las declaraciones radiales del gerente de Timbó SA, Rodolfo Resle. El delegado de planta Sandro Kloberdanz le dijo a este diario: “Este es un paro que se organiza por los tres compañeros despedidos, sumando uno más que fue después, obviamente de parte de la empresa un castigo a Gustavo (Müller) por ser parte del gremio, de la UOSA, acá estamos parados por los compañeros de trabajo, no le ponemos nombre y apellido, es un compañero de trabajo más”.
Consultado si estaban en conocimiento que se les descontarían los días de paro, el delegado expresó: “Si lo sabemos, es complicado para la gente, pero acá estamos, haciendo el aguante, tratando de que todo se soluciones, que se llegue a buen puerto, que todo se arregle y los
chicos puedan volver a trabajar”.
Por su parte, Gustavo Müller, delegado de la UOSA y hermano de uno de los despedidos, dijo que lo veía complicado, “vemos que la empresa no quiere dialogar, entiende que esto es una presión. La verdad que nosotros no estamos ejerciendo ninguna presión, lo que queremos es
manifestarnos para que haya un diálogo o para que actúe de una vez por todas la Secretaría de Trabajo y dicte la conciliación, de una vez por todas sentarnos a dialogar”.
En esa línea dijo que “Trabajo está negociando con la empresa el tema de retrotraer la medida, lo que tiene que hacer es actuar de oficio y la ley marca que la conciliación obligatoria se
vuelve, en este caso al 30 de mayo, con los despedidos adentro de la fábrica”.
Sobre los dichos de Resle, que el paro se hacía porque estaba su hermano, Müller manifestó que “esto podría haber sido para cualquiera, por eso hoy la gente está afuera, acá no hay nombres; sí hay una persecución al gremio y todos entienden que mi hermano esté entre los despedidos es en mi contra, pero podría haber sido cualquiera, igual la gente hubiese estado afuera”.