miércoles, 18 septiembre 2019
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La crisis golpea en donde más duele

"HAY CHICOS QUE VAN AL COLEGIO SIN HABER COMIDO"

La crisis económica golpeó de lleno en las mesas de los comedores comunitarios santarroseños que trabajan a pulmón, dado que en los últimos meses debieron aumentar las raciones de comida para llegar a cubrir la creciente demanda de familias y, en especial, de los niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, ante este contexto, la situación -contrario a mejorar- se agrava ya que las organizaciones sociales, como el Desayunador de Villa Germinal y el merendero de la Comisión Vecinal del Barrio San Cayetano, están teniendo dificultades para asistir a los chicos que vienen, a diario, por un plato de alimento.
La pobreza está golpeando con fuerza en el país y la ciudad de Santa Rosa no es ajena a este flagelo. Los números que reveló el jueves pasado el Indec son más que alarmantes: uno de cada tres argentinos es pobre. Sumado a esto, Unicef -organismo de las Naciones Unidas- brindó un dato que permite graficar un poco mejor la situación de los más chicos en el país: el 42% de los niños, niñas y adolescentes viven debajo la línea de la pobreza.
La situación es preocupante y así lo reflejaron Micky Fiol, del Desayunador de Villa Germinal, y Juan Lima, del merendero que funciona en la Comisión Vecinal del Barrio San Cayetano, quienes advirtieron que debido a la fuerte demanda cada vez cuesta más asistir a los chicos. «La crisis está pegando con todo por abajo y por el medio, la verdad que se siente», se lamentó Fiol.

«Corremos de atrás».
El referente del Desayunador de Villa Germinal, en diálogo con Radio Noticias, alertó que «cada vez recibimos más chicos» mientras que «la cantidad de los recursos con los que contamos son cada vez menos, siempre vamos corriendo de atrás». A su vez señaló que, debido a la suba de los precios y la caída del poder adquisitivo, disminuyó la ayuda que recibe el desayunador.
«Ayer nos quedamos sin leche. Tuvimos que pedir a la gente de ‘Un litro de leche’ que nos haga una especie de adelanto, unos cien litros de leche para tirar hasta que nos toque el turno. Encima ellos, que hacen el acopio durante el mes en los diferentes comercios, están recibiendo cada vez menos donaciones, teniendo en cuenta cuánto cuesta hoy el producto. Es un círculo vicioso», explicó Fiol.
En Villa Germinal, entre 60 y 70 chicos asisten martes y jueves por una taza de leche, mientras que los sábados preparan raciones para cerca de 100 personas, entre chicos, grandes y viandas que son entregadas a las familias, precisó Fiol.
«Para mí (Mauricio) Macri es lo mismo, es menemismo recargado por mil. Incluso esto es peor que el 2001. En ocho meses más de Macri, cuántos pobres más van a ser, cuántos niños y niñas tendrán sus derechos vulnerados. No sé donde irá a parar esto», apuntó el dirigente.

Sin ayuda.
Por su parte, Juan Lima, presidente de la Comisión Vecinal del Barrio San Cayetano, alertó que desde hace dos meses no pueden dar leche a los chicos y chicas que asistían diariamente al merendero. «La realidad es esa, se nos está haciendo muy difícil seguir. Es muy triste esta situación, se nos hace imposible sostenerlo», se lamentó.
«Ya no contamos con los recursos y fondos necesarios para asistir a los chicos y la demanda es cada vez mayor. Arrancamos con un merendero que se realizaba los días sábados y después se hizo semanal, pero siempre después de cada actividad, de cada taller. Hoy, dolorosamente no lo podemos hacer porque no contamos con colaboraciones ni ayuda», explicó Lima, quien dijo que todos los días se acercan chicos a pedir un poco de leche.
Y agregó: «Cuando arrancamos a principios del año pasado concurrían 30 chicos, con el transcurso del tiempo fue incrementándose y terminamos aproximadamente con 50 a 60 niños y niñas, pero ahora el número ha mermado porque no podemos darles de comer».
Ante esta demanda por alimentos, Lima deslizó que, junto a la gente de la Comisión, se está planificando abrir un comedor para la gente del barrio, aunque adelantó que solo es un proyecto. «Hay muchos niños que asisten al colegio sin haber almorzado. Es una realidad, es triste y dura», señaló.
La principal consecuencia que derivó en esta crítica situación es la falta de oportunidades laborales en las familias, quienes en su mayoría se dedicaban a la construcción. «Se siente la falta de trabajo, es una constante en la mayoría de las familias que asistían al lugar. Creo que esto habla a las claras de porqué estamos en esta situación», remarcó el dirigente, quien también planteó que a la falta de alimento y al desempleo, también se suma la imposibilidad de muchos de no poder pagar los servicios, los alquileres y los medicamentos.
Finalmente, Lima destacó que la tarea social que realizan no cuenta con ningún tipo de apoyo. «Hacemos todo a pulmón, nunca hemos tenido respuesta por parte de las autoridades municipales y por eso apelamos a la solidaridad de la gente», señaló.
Aquellos interesados en brindar su ayuda, colaborando con mercadería, ropa o artículos escolares, pueden acercarse a la sede de la Comisión de San Cayetano o llamando a los números15334904 o 15332478. Para el Desayunador de Villa Germinal, pueden contactarse vía Facebook o al número 15511945.