La historia de Olga y Juan, dos adultos que terminaron la escuela primaria

La cobertura de educación de adultos alcanza a 60 localidades pampeanas, y en 2018 pasaron por sus aulas 8000 jóvenes y adultos, de los cuales 4500 fueron titulados en los dos niveles.

Olga Renatti y Juan Carlos Valquinta son dos egresados de la Escuela para Adultos Nº1, nivel Primario, que funciona desde el año 2018 en el comedor del Barrio Fonavi 42 de la ciudad de Santa Rosa y son parte de los más de 8000 pampeanos que transitaron las aulas de la modalidad de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos en diversas instituciones educativas de la Provincia.

Olga es jubilada, desde hace años vive en Santa Rosa y debido a que su padre trabajaba en el campo, recorrió caminos rurales de larga distancia en “sulky” y cursó sus estudios hasta tercer grado. “Me entusiasmó terminar la escuela primaria apoyada por mi familia, y ahora necesito hacer el secundario para arrancar la carrera de Enfermería”, expresó Olga.

Juan, su compañero de estudios, mantiene el mismo deseo. Quiere hacer un curso de gasista, y eso será posible tras completar el nivel Primario. “Me crié en el barrio Matadero de Santa Rosa y soy el tercero de una familia de ocho hermanos. Algunas circunstancias familiares me llevaron a dejar la escuela y salir a trabajar lustrando zapatos en la ciudad, para poder llevar algo de dinero a casa y ayudar a mis padres, quienes tampoco sabían leer y escribir. Actualmente trabajo como jardinero y es mi mamá quien me alienta para continuar con los estudios”, compartió Juan.

A la hora de realizar un balance de las experiencias vividas y compartidas, Olga y Juan destacan el acompañamiento de los docentes en sus trayectos educativos.
“Lo que más me emocionó es la paciencia que tienen con los adultos mayores”, sostuvo Olga. “Desde la amabilidad y el acompañamiento de los docentes, hasta los momentos vividos con mis compañeros, todo fue lindo y será inolvidable”, resaltó Juan.

“Las propuestas se adaptan a las necesidades de cada persona. Hay que acercarse y vencer ese miedo de volver a la escuela”, sostuvo la directora de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos, Gabriela Mayoral. 

Con una cobertura de educación para adultos en 60 localidades de la Provincia, Mayoral detalló que se trata de una escuela diferente, “porque en realidad se acomoda a las necesidades que tengan los alumnos. Para el que trabaja, el que tiene sus hijos; la escuela le arma una propuesta para que pueda avanzar en sus tiempos. Les decimos que no vengan solos, porque a veces hay un vecino, un amigo, la pareja o los hijos, que se acercan a estudiar todos juntos”.

Desde hace dos años en la Provincia están implementadas 17 escuelas como Unidades Pedagógicas, “son las viejas escuelas de adultos que ya existían, y otras diez que se crearon. Allí encontrarán todos los niveles educativos, desde el ciclo de alfabetización, el nivel primario y el secundario completo, todo en el mismo lugar”. 

Mayoral destacó también las palabras de la ministra de Educación, Cristina Garello, en las jornadas regionales con coordinadores y directivos del sistema educativo, cuando sostiene que “ésta es una deuda pendiente que tiene la educación secundaria. La obligatoriedad nos dice que debemos incluir a todos y seguramente los formatos no serán los mismos, pero debemos tener una escuela secundaria flexible, donde puedan coexistir distintos formatos y que los chicos puedan llegar a completar la educación obligatoria”. Y se sumó también al agradecimiento de la ministra “a las docentes que recorrieron los barrios, recorrieron los organismos públicos y privados buscando a los adultos y entusiasmándolos por la terminalidad educativa. Esto ha sido un apoyo fundamental a estas políticas, que unidas al traslado de las unidades pedagógicas a los barrios ha dado excelentes resultados. Las escuelas de adultos están colmadas de adultos, y esto es muy significativo para todos nosotros”.

Los requisitos son fotocopia del documento actualizado y certificación de los estudios realizados. Si hicieron algunas materias del secundario, también son reconocidas para no volver a empezar; se comienza desde el punto en el cual el alumno dejó de estudiar. “Tienen que animarse, vencer el miedo sobre cómo va a ser, o si será difícil. Y en realidad se encontrarán con personas adultas que están en las mismas condiciones”, reflejó Mayoral.En estos momentos difíciles de crisis, “donde mucha gente ha perdido su trabajo, se han acercado a la escuela para ocupar su tiempo y formarse para mejorar sus condiciones y así poder acceder a otros trabajos. El título en sí no garantiza nada, pero se les abren otras posibilidades que tienen que ver con la autoconfianza, con saber que pueden lograrlo y hasta ven la posibilidad de seguir estudiando alguna carrera”, enfatizó. 

¿Dónde están las escuelas para adultos?

La cobertura alcanza a 60 localidades pampeanas, y en 2018 pasaron por sus aulas 8000 jóvenes y adultos, de los cuales 4500 fueron titulados en los dos niveles.

Cada localidad depende de una escuela para adultos. Sus sedes están en Santa Rosa, General Pico, Eduardo Castex, Ingeniero Luiggi, Realicó, Intendente Alvear, Guatraché, General Acha, 25 de Mayo, Santa Isabel y Victorica. “Y desde aquí surgen las extensiones áulicas, que son aulas en otras localidades más pequeñas o cercanas a estas sedes. Los interesados se podrán anotar en cualquier época del año”.

El Ministerio de Educación de La Pampa organizó los establecimientos educativos en unidades pedagógicas, con el objetivo de abarcar los niveles obligatorios, atendiendo las características estructurales y pedagógicas de cada uno, y así garantizar la alfabetización y la educación permanente para todos los habitantes de La Pampa.
Aquellas personas que no sepan leer y escribir, pueden anotarse a partir de los 14 años. Para el nivel secundario es a partir de los 18 años. 

Los interesados pueden comunicarse por teléfono al 2954 – 389589, por mail: dirección.adultos@lapampa.gov.ar, o en el sitio oficial del Ministerio de Educación de La Pampa.
La funcionaria también señaló que hay seis colegios secundarios que cuentan también con formación profesional.