“La hotelería va a pérdida”

UN HOTEL TUVO EL MES ANTERIOR SOLO CINCO PASAJEROS

Los hoteles de la ciudad están con bastantes problemas, en principio porque no tienen la demanda que se podría esperar, y porque consecuentemente la rentabilidad está por debajo de lo que se necesita para mantener los emprendimientos. Este diario pudo conocer que en uno de ellos, solo tuvieron cinco pasajeros en todo el mes de agosto. Las cosas no fueron mucho mejor en septiembre, y obviamente se torna muy preocupante.
No obstante se espera que la cuestión mejore en los próximos meses, teniendo en cuenta que el precio del dólar hará que muchos que hacían turismo en el exterior prefieran destinos dentro de nuestro país.
Hugo Fernández Zamponi, vicepresidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica de La Pampa, no se vio sorprendido por el dato, aunque en algún momento quiso mostrarse más o menos optimista porque “el trabajo lo desarrollamos con pasión”.

-Nos llegó que un hotel tuvo solo 5 pasajeros el mes pasado.
-No tengo ese dato, o no me llegó, pero es verdad que hay hoteles de 10 habitaciones que los fines de semana no tienen un solo huésped.

-¿Tienen tarifas muy elevadas?
-Están los que dicen que los hoteles deben bajarse del caballo con las tarifas, pero hay que tener en cuenta que el 55% de lo que les ingresa se va a impuestos. A veces se habla de que en el interior de la provincia es más barato, pero sucede que en vez de 10 ó 20 empleados lo atiende la propia familia… tiene menos demanda pero menos costos.

-¿En principio hay un problema de rentabilidad?
-Pero claro… Aún aquellos hoteles de primer nivel tuvieron que sacar recursos de otros lados para poder hacer frente a sus costos. Sí, el gran problema es la rentabilidad. Diría que todos los hoteles están trabajando a pérdida, y eso desde hace varios meses.

-También nos llegó la versión que algunos empresarios pusieron en venta sus hoteles.
-Es verdad… algunos quieren vender precisamente porque están trabajando a pérdida. Por el aumento de electricidad, gas, insumos, y la cuestión tributaria. A eso hay que sumarle el aumento permanente del combustible, que hace que haya quienes retraigan sus viajes.

-Hay una dura realidad.
-No obstante el optimismo que siempre mantenemos la realidad es más que elocuente: atravesamos una crítica situación. La brutal subida del dólar, que obviamente trae aparejada la suba de todos nuestros insumos, las cargas tributarias y de los combustibles que no se pueden agregar a las tarifas, dada la absoluta recesión, impactan sobremanera en nuestra rentabilidad.

-¿Se observan despidos de personal?
-Por ahora no hay despidos. Pero quien se va, se jubila, o deja de trabajar por algún otro motivo, no es personal que se repone. También sumamos a esta crisis la informalidad existente en todo el país, aunque en La Pampa es menor merced al Departamento de Alojamientos Turísticos, que conjuntamente con la Subsecretaría de Turismo trabajamos intensamente.

-¿Los perjudica que se ofrezcan tantos departamentos en alquiler por días?
-No estamos en contra de los departamentos de alquiler, pero tienen que estar inscriptos y legislados. Una mala prestación, como ha pasado varias veces, atenta contra la imagen del destino.

-¿Cuántos hoteles tienen registrados ustedes, y con qué cantidad de empleados cuentan?
-Nuestro sector hotelero agrupa a 200 establecimientos: son 2.400 habitaciones con 6.400 plazas en toda la provincia, y nuestra entidad tiene unos trescientos asociados gastronómicos, y son unos 2.200 empleados del sector en toda la región.

-¿Se pueden tener expectativas que se modifique?
-Es cierto que tenemos un estado de mucha preocupación, pero siempre hay expectativas. Decía que el aumento de dólar, más allá que sube los costos, podría provocar que haya turismo interno, que la gente no se vaya del país y veraneen en la Argentina. Creemos que de los vecinos Uruguay, Paraguay y Chile pase por nuestra provincia mucha gente. Porque sucede bastante que algunos que van al sur pero se quedan por aquí dos o tres días: tenemos nuestros atractivos, como por ejemplo el turismo de estancia y algunas otras ofertas que hacen los distintos establecimientos…

-Se supone que en el empresario hotelero debe jugar también una cuestión de orgullo.
-Obviamente. Lo cierto es que no nos resulta dejar la actividad, porque como le pasa a cada uno en su profesión la pasión del hotelero-gastronómico siempre está presente. De modo que aún confiamos en que si el dólar deja de fluctuar, si tiene un poco de estabilidad, nos vamos a acomodar.