La inauguró Macri pero quedó sin terminar

AUTOPISTA RUTA 5 EN LUJAN

Las obras complementarias de la autopista sobre la ruta nacional 5, a la altura de la ciudad bonaerense de Luján, fueron abandonadas en las últimas semanas; sin que se hayan terminado la construcción de las colectoras, puentes y bajadas correspondientes, además de la finalización de los trabajos hídricos y algunas planificaciones que terminaron por complicar la vida cotidiana de quienes viven en la zona.
El bypass de la obra fue habilitado a fines de marzo, pero desde entonces los trabajos no se terminaron, según denunció El Civismo de Luján. “El obrador ubicado a pocos metros del nuevo puente del barrio Universidad sobre la calle Negri hoy es el claro reflejo de la situación: carteles de velocidad y señaléticas tirados, postes de luz arrumbados y guardarrailes sin colocar”, describió la nota firmada por Agustín Gigante.
El periodista recuerda que el nuevo tramo del bypass se inauguró “de apuro y antes de tiempo”. Cuando recién se había habilitado la conexión con el Acceso Oeste justo antes de la Semana Santa, el por entonces administrador de Vialidad Nacional, Javier Iguacel (hoy muy cuestionado como secretario de Energía), había afirmado que “esta obra representa una mejora significativa en la calidad de vida de los lujanenses. Pero también es la reparación de más de una década de injusticias y promesas incumplidas. La historia del bypass es una metáfora de los vaivenes de nuestro país: una obra que comenzó a construirse en 2001 y fue abandonada dos años después cuando solo le faltaban 400 metros. Tuvieron que pasar 12 años para que un nuevo gobierno nacional tomara la decisión de reactivar el proyecto. Y así lo hicimos”.
Iguacel agregó: “en mayo de 2016 reactivamos la obra y en solo 6 meses habilitamos el primer tramo. Hoy, menos de dos años después, terminamos definitivamente esta nueva y moderna autopista, que hará más simple y segura la vida de miles de personas”.

A Santa Rosa.
La obra, justamente, es transitada por los pampeanos que viajan hacia Capital Federal y El Civismo resalta que mientras en Luján todavía no se completaron los trabajos del tramo inaugurado a fines de marzo de este año, “se dieron a conocer detalles de la continuidad de la Autopista hasta Santa Rosa, La Pampa, en el marco del programa de contratos de Participación Público-Privado (PPP)”.
A fines de julio, en la Quinta de Olivos, se firmó el contrato entre Vialidad Nacional y el consorcio que tendrá la responsabilidad por el periodo de 15 años de hacer obras y mantener el Corredor B. Este establece que en los primeros cinco años se deberá construir la Autopista desde Mercedes a Bragado, mientras que en el tramo hasta Anguil se la denomina como “ruta segura”. Luego, nuevamente será autopista hasta Santa Rosa.
Entre las ciudades de Mercedes y Bragado se construirán 113 kilómetros de autopistas, mientras que desde Bragado a Anguil se harán 372 de ruta segura. La variante en Chivilcoy se iniciará en el cruce de la Ruta Nacional 5 con la Ruta Provincial 30 (a la altura del kilómetro 155,2) y alcanzaría el cruce sobre el arroyo Chivilcoy, en el kilómetro 164,5.

Fugaz visita.
Pese a los anuncios y la inauguración del bypass, los trabajos nunca se terminaron. “Cuando los reflectores se alejaron de la obra principal, el ritmo diario de avance se ralentizó significativamente. De los movimientos de día y noche de obreros antes de la habilitación del bypass, las máquinas fueron aminorando la marcha hasta que en las últimas semanas literalmente desaparecieron tan rápidas como la disparada del dólar. Incluso, ante esta situación, en varias provincias las empresas constructoras reclamaron que el gobierno nacional cumpla con el decreto 691/16 que lo obliga a la ‘redeterminación de precios’, es decir a un ajuste de los contratos, en este caso por el salto de la moneda norteamericana en los últimos tres meses”, analizó el medio lujanense.
“Lo cierto -añade la nota periodística- es que en todo el trayecto entre Jáuregui y la Universidad Nacional de Luján no hay un solo obrero trabajando para completar los trabajos pendientes. Incluso, en el nuevo bypass, los pastizales comenzaron a ganar tanto las banquinas como el cantero central”.
Luego de la apertura el 28 de marzo pasado y “la fugaz visita del presidente Mauricio Macri junto a la gobernadora María Eugenia Vidal -que recorrieron en escasos minutos los 8,5 kilómetros arriba de un auto y luego dejaron la ciudad en helicóptero- solamente se abrió el acceso desde la Ruta Provincial 47 hacia la Autopista en dirección a Jáuregui”.

Problemas hídricos.
El Civismo advierte que algunas de las obras generan trastornos a los vecinos. “El empalme entre la colectora y la salida de la autopista hacia la Ruta 47 -poco antes del puente denominado Vecinos Autoconvocados por la RN 5- se transformó en un trayecto peligroso: se trata de una desembocadura angosta (a un costado se encuentran arrumbadas estructuras de plástico que suelen utilizarse para delimitar) y con una curva pronunciada. Además, muchas veces los conductores se encuentran con otros vehículos a contramano, teniendo en cuenta que los vecinos lo utilizan como acceso al barrio”.
En esa zona tampoco se finalizaron (o se hicieron mal) los trabajos hídricos. “En las últimas tormentas intensas, el cruce de Pascual Simone y la Colectora quedó completamente anegado, aislando a los vecinos. En rigor, el sistema de desagües no se completó en ningún tramo. A lo largo de las colectoras entre la RP 47 y la UNLu se observan los caños abandonados y sin colocar”.
También se apunta que los dos nuevos puentes colocados sobre Lorenzo Casey y Negri para conectar los fondos de los barrios Parque Lasa y Universidad tampoco se finalizaron. “Sin asfaltar la continuidad de la calle, el primero de ellos tiene una pronunciada y despareja bajada hacia la vieja ruta 5. Además, una de las barandas del puente quedó sin alambrar, con los riesgos que ello contrae para el vandalismo y la posibilidad de robos (cabe recordar que se denunciaron decenas de casos de piedrazos contra vehículos en ese trayecto)”.

Deficiencias.
En la nota publicada en el medio de Luján se detalla que el puente ubicado sobre la calle Negri, “la empresa a cargo de la obra les había prometido a los vecinos que se iba a asfaltar hasta el cruce con Mayorano y algunos metros hacia el INTA. Además, tampoco se finalizaron las dos bajadas proyectadas en ese punto (entrada a la autopista en dirección a Mercedes y salida hacia la UNLu), a pesar de que los vehículos suben y bajan esquivando los barriles colocados como barreras”.
La colectora del sector norte “se encuentra más consolidada que el camino del otro lado de la autopista: algunos tramos de piedritas y tosca, aunque al llegar a la calle Martínez se transforma en un verdadero rally. En tanto, en el Parque Lasa, el camino apenas fue delimitado, con muchos trayectos de tierra negra que, ante la menor lluvia, se vuelve intransitable. Las luminarias, a pesar de que se encuentran colocadas con el cableado correspondiente, tampoco fueron habilitadas”.
Otro punto deficiente es la conexión al llegar al Acceso Oeste. Aquellos vehículos que quieren dirigirse rumbo a Cortínez-San Andrés de Giles tienen que empalmar hacia Capital Federal y retomar en la Ruta Provincial 6 ante la falta de la rama de enlace. De todas formas, esa obra fue licitada en las últimas semanas con un combo de inversión de más de 420 millones de pesos para el Acceso Oeste. También se contempla la construcción de un cuarto carril a lo largo de 3,5 km, sentido a Luján; y la incorporación de 3 km de tercer carril en ambos sentidos”.

Más de 500 km.
En total, la obra abarcará 538 kilómetros de la Ruta Nacional 5 entre las ciudades de Luján y Santa Rosa. “La Autopista Luján-Bragado constituye el proyecto más ambicioso e importante del futuro Corredor B. La obra tiene iniciada el primer tramo, el Bypass Luján, un trabajo que comenzó en 2001, fue abandonado en 2003 y reiniciado por la nueva gestión del gobierno nacional en 2016. A fines de 2017, en tanto, comenzó a ejecutarse la primera parte del tramo Mercedes-Suipacha, entre los kilómetros 94 y 106”, remarcó Nación.